En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.
La mejor manera de recibir un premio es demostrando que, como cualquier reconocimiento, no vale nada. Incluso no presentarse a recibirlo es un gesto honorable y recomendable. Otras estrategias para despreciarlo: violar con entusiasmo el código de vestimenta en la ceremonia, llegar tarde, o pronunciar un discurso “de agradecimiento” fuera de lugar (siempre funciona hablar de fútbol, de una película reciente o leer poesía).
Porque recibir un premio es, se sabe, casi tan incómodo como que te cante las mañanitas un montón de gente desconocida. Es peor que nadar. Recibirlo con orgullo deja siempre un sabor a derrota, a traición (a uno mismo). Porque en el fondo usted sabe que el premio no es más que eso: un gesto arbitrario, inmerecido. Es un desplante de poder. Lo mejor es mantenerse alejado de los reflectores. La fama corrompe y no hay nada más triste que ver a alguien buscándola —o cazándola, mejor dicho—, ansioso por consumirla. Los verdaderos artistas y expertos trabajan en silencio, desde su trinchera, sin necesidad de conceder que alguna institución sea digna de juzgar sus obras.

Ilustración: Jonathan Rosas
Pero son tiempos desesperados. Si un premio conduce a la beca y la beca al libro, tal vez valga la arrastrada. No se alarme. Estreche usted con confianza la mano de ese burócrata sonriente que no ha leído sus libros y no le importa mucho, como se hacía en el mundo de ayer. Respire con gusto el dulce olor a garnacha que desprende su corbata gris, esa tela delicada interrumpida por el símbolo inequívoco de autoridad institucional: la panza burocrática. No lo piense mucho, porque el rito no dice nada sobre usted y su trabajo —todo es (todo siempre fue) una simulación. Ellos tendrán sus razones para el circo, nosotros las nuestras. Traiciónese tranquila.
Verá: la pausa del mundo sólo hizo evidente la podredumbre de nuestro tiempo, donde traicionarse es cosa de todos los días. Tuvo que venir una pandemia para recordarnos algo que siempre supimos: todo es falso. Las juntas son falsas, las clases son falsas, las oficinas y los gimnasios son falsos. Más que nada, refrendó la profunda convicción de que los premios y los amigos son falsos. Todas son etiquetas para cosas que suceden en otra parte, porque la vida estuvo siempre en otra parte (en el libro que dejó a la mitad, en la semilla de girasol que sí pegó en el jardín). Hay un mundo allá fuera que sí importa, donde alguien recoge la basura o entrega la comida, donde unos abren el puesto de revistas mientras otros conducen el camión lleno de gente con cubrebocas. De ese mundo en movimiento depende el otro, el de los que escriben diarios y los que toman talleres en línea.
Despreocúpese, porque dudo mucho que el mundo de ayer se derrumbe, sólo es de ayer. Se lo dice un experto. Nos vamos a aferrar. Habrá escuelas virtuales, divorcios en línea, estadios vacíos y conciertos a distancia. Piénselo: incluso se puede ahorrar la mano sudada con el olor a garnacha y llevarse la beca. Las cosas no desaparecen por ser falsas, sino porque surgen otras menos complicadas. Y esta vida online es, en definitiva, un enrollo mucho más complicado. Nada como salir de casa, olvidarse de las goteras, estrechar la mano de un burócrata y regresar a abrir una merecidísima cerveza que le sepa a gloria. Esta cerveza sabe a culpa.
Rodrigo Salido Moulinié
25 de julio, 2020
Santiago Hernández Zarauz
24 de julio, 2020
Pablo Tortolero
23 de julio, 2020
Saúl López Noriega
22 de julio, 2020
Santiago Ruy Sánchez
21 de julio, 2020
Vicente Quirarte
20 de julio, 2020
Adriana Malvido
19 de julio, 2020
Fernanda Pérez-Gay Juárez
18 de julio, 2020
Paulina Morales
17 de julio, 2020
Alexandra Délano Alonso
16 de julio, 2020
Sandra Lorenzano
15 de julio, 2020
Anaïs Lazerges
14 de julio, 2020
Camila Ordorica
13 de julio, 2020
Valeria Sánchez Michel
12 de julio, 2020
Mario Arriagada Cuadriello
11 de julio, 2020
Modesta Suárez
10 de julio, 2020
Camilo Rodríguez
9 de julio, 2020
Rebecca Leal Singer
8 de julio, 2020
Camila Medina Mora
7 de julio, 2020
Guillermo Fajardo
5 de julio, 2020
María José Rodilla
4 de julio, 2020
Lorena Migoya Mastretta
3 de julio, 2020
Álvaro Ruiz Abreu
2 de julio, 2020
Sandra Aguilar Gómez
1 de julio, 2020
Horacio Cano Vargas
30 de junio, 2020
Nicolás Ruiz Berruecos
29 de junio, 2020
Natalia Beristain
28 de junio, 2020
Alejandra Márquez Abella
26 de junio, 2020
Verónica Mastretta
25 de junio, 2020
Sofía Rulloni
24 de junio, 2020
Sergio Mastretta
23 de junio, 2020
Nicolás Celis
22 de junio, 2020
Regina Blandón Marrón
20 de junio, 2020
Antonio Saborit
19 de junio, 2020
Tania Ruiz Montalvo
18 de junio, 2020
Caroline Tracey
17 de junio, 2020
Ricardo Alvarado Andalón
16 de junio, 2020
Ana Lucía Guerrero
15 de junio, 2020
José Manuel Velasco
14 de junio, 2020
Mercedes Aguilar Soto
13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar
12 de junio, 2020
José Ignacio Lanzagorta García
11 de junio, 2020
Mary Carmen Sánchez Ambriz
10 de junio, 2020
Jennifer Clement
9 de junio, 2020
Felipe Aguilar
8 de junio, 2020
Luisa del Rosario Aguilar Ruz
7 de junio, 2020
Luis Javier Plata Rosas
6 de junio, 2020
Lilian Chapa Koloffon
5 de junio, 2020
José Antonio Aguilar Rivera
4 de junio, 2020
Alma Maldonado-Maldonado
3 de junio, 2020
Latife Salame Khouri
1 de junio, 2020
Carlos Eduardo López Cafaggi
31 de mayo, 2020
Yolanda Soler Onís
28 de mayo, 2020
Luis Miguel Aguilar
27 de mayo, 2020
Sofía Ramírez Aguilar
25 de mayo, 2020
Catalina Aguilar Mastretta
24 de mayo, 2020
Sergio Ramírez
23 de mayo, 2020
Valeria Villalobos Guízar
22 de mayo, 2020
Ariel Rodríguez Kuri
21 de mayo, 2020
Raúl Bravo Aduna
20 de mayo, 2020
Rafael Pérez Gay
16 de mayo, 2020
Hernán Bravo Varela
15 de mayo, 2020
Esther Charabati
14 de mayo, 2020
Mateo Aguilar Mastretta
13 de mayo, 2020
Teresa Zerón-Medina Laris
12 de mayo, 2020
José Woldenberg
11 de mayo, 2020
Melissa Cassab
10 de mayo, 2020
Guillermo Fadanelli
9 de mayo, 2020
Delia Juárez G.
8 de mayo, 2020
Nicolás Medina Mora
7 de mayo, 2020
Natalia Mendoza
6 de mayo, 2020
Juan Pablo García Moreno
4 de mayo, 2020
Esteban Illades
3 de mayo, 2020
Daniela Tarazona
2 de mayo, 2020
Álvaro Ruiz Rodilla
1 de mayo, 2020
Kathya Millares
30 de abril, 2020
Arnoldo Kraus
29 de abril, 2020
Soledad Loaeza
28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín
27 de abril, 2020
Andrea Januta
26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés
25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert
23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta
Siempre he sido consciente de que «Hay un mundo allá fuera que sí importa, donde alguien recoge la basura o entrega la comida, donde unos abren el puesto de revistas mientras otros conducen el camión lleno de gente con cubrebocas», pero no creo que dependamos de ellos en nuestros cuartos de trabajo, o al menos no como se nos quiere ahora machacar el cráneo con esos héroes de la vida cotidiana: en la gran mayoría de los casos sus ingresos dependen de los impuestos que pagamos por nuestro trabajo delante de nuestras pantallas, o en otras actividades presuntamente no laborales.