En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.
Las hormigas de San Juan nos sorprenden más que las trombas. Nos sorprendieron tanto como la pandemia sorprendió al año 2020. Cuernavaca estuvo debajo de varias tormentas eléctricas y se nos cayó el cielo encima. Ayer, con el sol asomándose intermitentemente, aparecieron, por primera vez en el año, unas hormigas del tamaño de abejas o de pequeños escarabajos. En la tarde, mientras grillos y cigarras vibraban fuerte y cada vez más fuerte, las hormigas se escondieron en unos hoyos. Ya habían logrado lo que los otros insectos intentan con ahínco ensordecedor: aparearse. Volvieron a sus legendarias galerías subterráneas en el Mictlán morelense. No saldrán hasta el próximo año.
Apenas hoy supe cómo tostar estas hormigas chicatanas y cómo preparar la salsa en el molcajete, pero ya es demasiado tarde. Tan míticas las hormigas como el sentimiento que provoca estar exiliados en esta casa construida en el sexenio de Miguel Alemán. Una fantasía del modernismo neomexicano hecha de piedra volcánica, cantera, concreto, tejas de barro; de tabachines, zapotes, granadas, nísperos y orquídeas; de esculturas prehispánicas empotradas en los muros, de espacios modernos salpicados con decoraciones precursoras del Fonart, pero con la comodidad electrodoméstica que definió el comienzo de los años cincuenta. Un estilo atrapado a medio camino entre la nostalgia neocolonial y el vanguardismo ultramoderno.

Ilustración: Adriana Quezada
En los libreros, números y números de la revista La Revue de l’IFAL de 1945 y 1946 acumularon polvo hasta que Ana Sofía, cuarta generación en habitar esta casa, las devolvió al mundo de los vivos. Ediciones que, en francés y en español, publicaban poemas inéditos de Octavio Paz, ensayos de Valéry, de Reyes y de los Xirau; todo bajo la lógica de entonces: la de un diálogo elíptico que aspiraba aún a cierta idea de civilidad universal. La casa la construyó una familia belga que, tras la Primera Guerra Mundial y la Reconstrucción, se afincó en México en los años treinta para trabajar en la Mexican Light and Power Company, fundada a finales del Porfiriato. La electricidad, como el petróleo, se convirtió en símbolo de la segunda revolución industrial, aquella posterior a la máquina de vapor y a los ferrocarriles. Segunda industrialización que también se asentó al centro de aquella posrevolución mexicana, tan hecha de luz y de fuerza, como de hidrocarburos y de motores de combustión interna.
Lo que el Porfiriato alcanzó a ver, la revolución institucionalizada lo proyectó a cuanto rincón pudo con la ayuda de la electricidad. Desde la hidroeléctrica de Necaxa hasta las de Lerma, Tepexic y Tezcapa. Aquel migrante, un ingeniero eléctrico, trabajó con cinco presidentes. Le tocaron expansiones, huelgas, reformas, y ascensos. Poco después de su llegada se convirtió en el director general de la compañía y así siguió hasta retirarse, tras el último segmento de la nacionalización de la industria eléctrica, llevada a buen fin por el presidente Adolfo López Mateos. Enamorado de México, su casa construida por el arquitecto Juan del Río, permanece marcada por el espíritu de aquellos tiempos. Ese hombre murió en Ciudad de México, entre hijos, nietas, y bisnietas, todo antes de que México atestiguara su aurora democrática. Todo antes de que Cuernavaca se convirtiera en el lugar irreconocible que es hoy.
Así como emergieron las hormigas chicatanas del subsuelo, así aparecieron hongos y demás criaturas que infectaron las heridas del árbol que le da sombra al jardín aledaño a la veranda. La solución fue echarle chapopote al tabachín infestado por las hormigas. Así como se le echa sal a una herida para cauterizarla, así se hizo con el tabachín que tiene cierta parte muerta, parte que permitió que vivieran otras más.
No es secreto para nadie que la Cuernavaca que se nos fue se la llevó el sueño de una modernidad fracasada. Una modernidad construida con la máquina de combustión interna al centro y con una industria desordenada de los servicios y del consumo, que le dieron un nuevo rostro cacarizo y deforme a la ciudad. Un vergel desfondado, asfaltado y reformado por un urbanismo caótico y privatizado. Una tercera modernización, esta vez hecha de wal-marts, de cables, de espacios segregados, de armas, de mercados negros y de estacionamientos, en la que, heroicamente, la naturaleza se agarra con las patas de un ave fértil, pero nocturna, que insiste en reaparecer con las lluvias.
La Cuernavaca violenta de hoy parece tener su anverso en las plácidas casonas de ayer cuando, en realidad, lo tiene donde siempre lo ha tenido: en la fuerza sobrenatural de las parvadas de pericos que se niegan a desvanecerse para siempre. Y, sobretodo, en las chicatanas que nos visitan desde el Mictlán cada año. Hormigas del averno que vienen a darnos un mensaje que seguimos sin saber cómo escuchar. Un mensaje gemelo, eso sí, a lo que nos dice el tremendo virus que nos empujó a buscar refugio en este lugar: polvo eres y en chapopote te convertirás.
Mario Arriagada Cuadriello
11 de julio, 2020
Modesta Suárez
10 de julio, 2020
Camilo Rodríguez
9 de julio, 2020
Rebecca Leal Singer
8 de julio, 2020
Camila Medina Mora
7 de julio, 2020
Guillermo Fajardo
5 de julio, 2020
María José Rodilla
4 de julio, 2020
Lorena Migoya Mastretta
3 de julio, 2020
Álvaro Ruiz Abreu
2 de julio, 2020
Sandra Aguilar Gómez
1 de julio, 2020
Horacio Cano Vargas
30 de junio, 2020
Nicolás Ruiz Berruecos
29 de junio, 2020
Natalia Beristain
28 de junio, 2020
Alejandra Márquez Abella
26 de junio, 2020
Verónica Mastretta
25 de junio, 2020
Sofía Rulloni
24 de junio, 2020
Sergio Mastretta
23 de junio, 2020
Nicolás Celis
22 de junio, 2020
Regina Blandón Marrón
20 de junio, 2020
Antonio Saborit
19 de junio, 2020
Tania Ruiz Montalvo
18 de junio, 2020
Caroline Tracey
17 de junio, 2020
Ricardo Alvarado Andalón
16 de junio, 2020
Ana Lucía Guerrero
15 de junio, 2020
José Manuel Velasco
14 de junio, 2020
Mercedes Aguilar Soto
13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar
12 de junio, 2020
José Ignacio Lanzagorta García
11 de junio, 2020
Mary Carmen Sánchez Ambriz
10 de junio, 2020
Jennifer Clement
9 de junio, 2020
Felipe Aguilar
8 de junio, 2020
Luisa del Rosario Aguilar Ruz
7 de junio, 2020
Luis Javier Plata Rosas
6 de junio, 2020
Lilian Chapa Koloffon
5 de junio, 2020
José Antonio Aguilar Rivera
4 de junio, 2020
Alma Maldonado-Maldonado
3 de junio, 2020
Latife Salame Khouri
1 de junio, 2020
Carlos Eduardo López Cafaggi
31 de mayo, 2020
Yolanda Soler Onís
28 de mayo, 2020
Luis Miguel Aguilar
27 de mayo, 2020
Sofía Ramírez Aguilar
25 de mayo, 2020
Catalina Aguilar Mastretta
24 de mayo, 2020
Sergio Ramírez
23 de mayo, 2020
Valeria Villalobos Guízar
22 de mayo, 2020
Ariel Rodríguez Kuri
21 de mayo, 2020
Raúl Bravo Aduna
20 de mayo, 2020
Rafael Pérez Gay
16 de mayo, 2020
Hernán Bravo Varela
15 de mayo, 2020
Esther Charabati
14 de mayo, 2020
Mateo Aguilar Mastretta
13 de mayo, 2020
Teresa Zerón-Medina Laris
12 de mayo, 2020
José Woldenberg
11 de mayo, 2020
Melissa Cassab
10 de mayo, 2020
Guillermo Fadanelli
9 de mayo, 2020
Delia Juárez G.
8 de mayo, 2020
Nicolás Medina Mora
7 de mayo, 2020
Natalia Mendoza
6 de mayo, 2020
Juan Pablo García Moreno
4 de mayo, 2020
Esteban Illades
3 de mayo, 2020
Daniela Tarazona
2 de mayo, 2020
Álvaro Ruiz Rodilla
1 de mayo, 2020
Kathya Millares
30 de abril, 2020
Arnoldo Kraus
29 de abril, 2020
Soledad Loaeza
28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín
27 de abril, 2020
Andrea Januta
26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés
25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert
23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta