Covidiario
19 de julio, 2020

En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.

Diecinueve de julio del doble veinte. Año de pandemia. De revueltas exteriores. De quietud interior. De reconsideración. ¿Quién soy y para qué sirvo en esta sociedad que parece navegar hacia el abismo? En mi vida paralela, en que aún practico la medicina clínica, mi rol social en la pandemia es mucho más definido. Tengo mayores responsabilidades, enfrento mayores riesgos, realizo actividades definidas con un impacto inmediato. En mi vida real, soy investigadora. Mi laboratorio está cerrado. Estudiar la forma en que el cerebro procesa información no es una prioridad durante la crisis sanitaria, así que, por ahora, las medidas para evitar la propagación del virus son más importantes que generar conocimiento en esta área. Por ello, mi vida en estos meses ha sido una especie de “día de la marmota” en que todos los días trabajo desde mi casa, continua pero desordenadamente. Leo, escribo, pienso, analizo datos de experimentos pasados, doy clases y me uno a reuniones por Zoom en que un montón de cuadros con rostros en dos dimensiones se presentan ante mí como un mosaico de lo incomprensible. Intento mantenerme cuerda.

Para bien o para mal, el brote de Covid-19 convirtió al mundo en un enorme experimento ecológico para la psicología, pues trajo consigo una avalancha de factores de riesgo para problemas de salud mental. La incertidumbre, el miedo al contagio, el aislamiento, la sobrecarga de información, el duelo colectivo. La pérdida. En la esfera menos afortunada, la gente pierde su trabajo, su forma de subsistir, sus amigos o familiares. En la esfera afortunada, la gente pierde sus proyectos, la rutina, la tranquilidad, la motivación o la esperanza de un futuro habitable. En ambas esferas hemos perdido libertades. La libertad de ver a nuestras familias sin miedo a contagiarlas, la libertad de llevar a cabo nuestras actividades cotidianas sin temor, la libertad de tocar a otro ser humano sin sentir que infringimos una regla. Sí, todos hemos perdido algo. Pero las diferencias pueden ser abismales. Cuando nos pesa la monotonía del “día de la marmota”, cuando la incertidumbre nos invade, cuando la nube de los pensamientos negativos oscurece el cielo mental y amenaza con tormenta al barco del pensamiento, conviene reconocer que estamos en la esfera afortunada desde que tenemos un techo sobre nuestras cabezas, comida en el plato, trabajo o alguna fuente de ingresos y a nuestros seres queridos en buen estado de salud. Es cierto, no sabemos lo que va a pasar, pero ¿acaso lo supimos nunca?

Ilustración: Oldemar González

En todo caso, somos vulnerables, aún en la esfera afortunada. Vulnerables al contagio y también vulnerables a todas las consecuencias psicológicas del miedo, el aislamiento, el encierro, las dificultades económicas y el duelo. No es una sorpresa que ya empiecen a reportarse consecuencias medibles en la salud mental de la población mundial: aumento en los índices de ansiedad, depresión, uso de sustancias, problemas de sueño y estrés postraumático, entre otros.

En medio del miedo, la confusión y la sobrecarga informativa, la empatía resulta escasa. Me preocupa.

La invisibilidad del enemigo en esta pandemia nos lleva a ver al otro como una amenaza a nuestra integridad; nuestro instinto de supervivencia depende de la sospecha, y esto se refleja en la duda continua, en la disminución de la confianza en el gobierno y las instituciones sanitarias y en el rechazo a otros seres humanos. En vez de alimentar la solidaridad, nuestras reacciones evolutivas más básicas alimentan la intolerancia. Las opiniones y actitudes distintas a las nuestras nos irritan, nos invaden las ganas de señalar y acusar. Olvidamos que estamos todos en el mismo barco, y que tejer redes de apoyo será esencial para reconstruir la sociedad post-pandemia. Para aquellos que no estamos sobrepasados en la primera línea de la batalla médica, y que tenemos el lujo de no tener que arriesgar nuestra vida para sobrevivir, se vuelve un deber ético usar esta oportunidad para reflexionar y proponer estrategias con las que enfrentar las consecuencias psicosociales de la pandemia, que empiezan a notarse y probablemente persistan a largo plazo.

§

Diecinueve de julio del veinte-veinte. Año pandemia. ¿Qué decir de mi vida? Ayer fue el primer día de cubrebocas obligatorio en espacios cerrados en Montreal, la ciudad en que vivo. La sensación de no-pertenencia que me acompaña desde que emigré se ha solidificado en estos meses y ahora mismo, dentro de un vagón del metro de una ciudad que no termina de ser mía, nariz y boca cubiertas por un cubrebocas blanco que parece un pico de pato, observo a un montón de extraños cuyos fenotipos revelan orígenes diversos. Los miro con las caras también cubiertas, mirando al vacío con ojos incrédulos. Me siento en una especie de distopia futurista, el vagón se transforma en una nave pandémica donde nadie se conoce ni sabe a dónde va, y la única certeza es el pedazo de tela que nos cubre a todos nariz y boca.

¿Puede la soledad ser un privilegio? ¿Estar lejos de mi familia es afortunado si así no tengo miedo de contagiarlos? ¿Sirve de algo el trabajo intelectual durante tiempos de pandemia? Servirá, al menos, para bordear la ciénaga que llevo últimamente entre oreja y oreja. Escribió Tito Lucrecio Caro: “El terror y las tinieblas del espíritu, es necesario disiparlas no con los rayos del sol ni con los lúcidos dardos del día, sino a través de la contemplación racional de la Naturaleza”.

Fernanda Pérez-Gay Juárez


18 de julio, 2020
Paulina Morales


17 de julio, 2020
Alexandra Délano Alonso


16 de julio, 2020
Sandra Lorenzano


15 de julio, 2020
Anaïs Lazerges


14 de julio, 2020
Camila Ordorica


13 de julio, 2020
Valeria Sánchez Michel


12 de julio, 2020
Mario Arriagada Cuadriello


11 de julio, 2020
Modesta Suárez


10 de julio, 2020
Camilo Rodríguez


9 de julio, 2020
Rebecca Leal Singer


8 de julio, 2020
Camila Medina Mora


7 de julio, 2020
Guillermo Fajardo


6 de julio, 2020
María Álvarez


5 de julio, 2020
María José Rodilla


4 de julio, 2020
Lorena Migoya Mastretta


3 de julio, 2020
Álvaro Ruiz Abreu


2 de julio, 2020
Sandra Aguilar Gómez


1 de julio, 2020
Horacio Cano Vargas


30 de junio, 2020
Nicolás Ruiz Berruecos


29 de junio, 2020
Natalia Beristain


28 de junio, 2020
Alejandra Márquez Abella


27 de junio, 2020
Elisa Miller


26 de junio, 2020
Verónica Mastretta


25 de junio, 2020
Sofía Rulloni


24 de junio, 2020
Sergio Mastretta


23 de junio, 2020
Nicolás Celis


22 de junio, 2020
Regina Blandón Marrón


21 de junio, 2020
Marta Sosa


20 de junio, 2020
Antonio Saborit


19 de junio, 2020
Tania Ruiz Montalvo


18 de junio, 2020
Caroline Tracey


17 de junio, 2020
Ricardo Alvarado Andalón


16 de junio, 2020
Ana Lucía Guerrero


15 de junio, 2020
José Manuel Velasco


14 de junio, 2020
Mercedes Aguilar Soto


13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar


12 de junio, 2020
José Ignacio Lanzagorta García


11 de junio, 2020
Mary Carmen Sánchez Ambriz


10 de junio, 2020
Jennifer Clement


9 de junio, 2020
Felipe Aguilar


8 de junio, 2020
Luisa del Rosario Aguilar Ruz


7 de junio, 2020
Luis Javier Plata Rosas


6 de junio, 2020
Lilian Chapa Koloffon


5 de junio, 2020
José Antonio Aguilar Rivera


4 de junio, 2020
Alma Maldonado-Maldonado


3 de junio, 2020
Latife Salame Khouri


2 de junio, 2020
Sara Hidalgo


1 de junio, 2020
Carlos Eduardo López Cafaggi


31 de mayo, 2020
Yolanda Soler Onís


30 de mayo, 2020
Juan Caloca


29 de mayo, 2020
Ana De Luca


28 de mayo, 2020
Luis Miguel Aguilar


27 de mayo, 2020
Sofía Ramírez Aguilar


26 de mayo, 2020
Jorge Landa


25 de mayo, 2020
Catalina Aguilar Mastretta


24 de mayo, 2020
Sergio Ramírez


23 de mayo, 2020
Valeria Villalobos Guízar


22 de mayo, 2020
Ariel Rodríguez Kuri


21 de mayo, 2020
Raúl Bravo Aduna


20 de mayo, 2020
Rafael Pérez Gay


19 de mayo, 2020
Marta Lamas


18 de mayo, 2020
Roberto Breña


17 de mayo, 2020
Karla Zárate


16 de mayo, 2020
Hernán Bravo Varela


15 de mayo, 2020
Esther Charabati


14 de mayo, 2020
Mateo Aguilar Mastretta


13 de mayo, 2020
Teresa Zerón-Medina Laris


12 de mayo, 2020
José Woldenberg


11 de mayo, 2020
Melissa Cassab


10 de mayo, 2020
Guillermo Fadanelli


9 de mayo, 2020
Delia Juárez G.


8 de mayo, 2020
Nicolás Medina Mora


7 de mayo, 2020
Natalia Mendoza


6 de mayo, 2020
Juan Pablo García Moreno


5 de mayo, 2020
Rebecca Zweig


4 de mayo, 2020
Esteban Illades


3 de mayo, 2020
Daniela Tarazona


2 de mayo, 2020
Álvaro Ruiz Rodilla


1 de mayo, 2020
Kathya Millares


30 de abril, 2020
Arnoldo Kraus


29 de abril, 2020
Soledad Loaeza


28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín


27 de abril, 2020
Andrea Januta


26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés


25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert


24 de abril, 2020
Ricardo Bada


23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta


Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Covidiario