En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.
The questions which one asks oneself begin, at last, to illuminate the world, and become one’s key to the experience of others. One can only face in others what one can face in oneself. On this confrontation depends the measure of our wisdom and compassion. This energy is all that one finds in the rubble of vanished civilizations, and the only hope for ours.
—James Baldwin
A la familia Saavedra
Desde que empezaron a hablar he ido anotando sus preguntas inmensas en libretas, en pedazos de papel que guardo. Mamá, ¿en dónde está el viento? ¿Cómo hizo todo esto la naturaleza? ¿Cómo se hacen los sueños en la cabeza?
Casi siempre las preguntas surgen cuando amanecen, cuando terminamos de leer un cuento, cuando están jugando en la tina, cuando hay silencio. Mamá, ¿podemos ser una familia que vive para siempre? ¿Los arcoíris también salen en la noche? ¿Por qué me duele el cuerpo humano?
Hoy cumplimos cuatro meses en casa desde que inició la cuarentena en Nueva York. Para decirlo tengo que buscar en el calendario el último día que fui a recoger a mis hijos a la escuela, pero en realidad no sé medir este tiempo. Y no importa. “¿Quién inventó el tiempo?” “Para qué?” me preguntan. “¿Qué día es hoy?” “Martes”. “Ah, entonces ya casi es viernes”.
En marzo todavía hacía mucho frío, pero empezamos a hacer caminatas diarias por nuestro barrio en Queens para respirar, este respirar hiperconsciente y temeroso bajo el cubrebocas. El silencio de la calle, de nuestros pasos, se convirtió en el lugar de las preguntas: “¿Tú crees en dios, mamá?” “¿Cuántos casos de coronavirus hay hoy?” “¿Qué sigue abierto?” “¿Qué había antes del universo?” “¿Por qué esa canción que siempre tocan en la estación de radio es triste?”

Marco Saavedra, Lila arriesgando el alba
Hace unas semanas, cuando por fin bajó la curva —cuando dejaron de escucharse las sirenas, cuando se secaron las flores que marcaban el paso de una primavera que por primera vez miré realmente, cuando no se pudo contener más la furia frente a la brutalidad policiaca sin tregua y el desasosiego ante la desigualdad expuesta por el covid-19—, salimos del barrio. “¿Por qué tanta gente quiere vivir en Nueva York, mamá?”
La impotencia, las ganas de luchar, la necesidad de sentirnos en comunidad, nos encaminaron haciaLa Morada, un restaurante mexicano en El Bronx desde donde se empezó a articular la posibilidad de ayuda mutua ante la pandemia. A la iniciativa y la generosidad de la familia Saavedra rápidamente se sumaron los donativos de individuos, fundaciones y una red de voluntarios. En cuestión de semanas el restaurante se transformó en uno de los principales centros de cocina y distribución de cerca de mil comidas gratuitas al día. Mis dos hijos y yo llegamos ahí un viernes a la 1pm con las manos vacías, pero con una camioneta gris y el tiempo disponible para repartir las bolsas y cajas de comida que nos asignaran.
Sin querer estos viernes se han convertido en el eje de nuestros días. Empezamos a organizar la semana alrededor de ese único viaje, de esa posibilidad de sentirnos parte de algo significativo y en el camino ir reconociendo, aprendiendo. Entramos sonrientes al local de paredes lila y olor a comal, esquivamos cajas llenas de donaciones de lechugas y zanahorias, recibimos las bolsas de comida y los papelitos con dirección y teléfono del lugar de entrega. Compartimos un vaso de agua de horchata antes de emprender la ruta, y se llenan vacíos que antes ni siquiera hubiera podido nombrar: volver a vernos en los ojos de otros, sentirnos en casa fuera de casa, hablar y reír en español, hacer juntos, observar a los niños enfrentar el mundo exterior a su manera y ensanchar sus preguntas. “¿Quién pintó abolish the police en la banqueta?” “¿Por qué dice welcome refugees en la puerta?¿Cómo les das la bienvenida?” “¿Qué es illegal alien?” “¿Quién organiza una protesta? ¿Por qué Oaxaca se escribe con equis?”
Este viernes, en medio del calor sofocante de la ciudad cruzamos los puentes de una isla a la otra para volver al Bronx. Los niños, la perra, el sudor bajo los cubrebocas, los guantes de plástico, el mapa en el celular y la lista de teléfonos para avisar que estamos en la acera con la comida. Cada semana hay más tráfico, cada vez más vendedores ambulantes, más locales abiertos y no han disminuido las filas de quienes esperan recibir comida gratuita de los centros de distribución, ahora bajo paraguas y sombreros para protegerse del sol ardiente. “¿Por qué hay tanta gente ahí?” “¿Por qué hay racismo?”.
Recorremos calles hasta ahora desconocidas, nos empapamos bajo las tormentas de verano, subimos y bajamos del coche para un encuentro fugaz, aséptico y siempre nuevo con mujeres, hombres, jóvenes y niños que salen a recibir la comida de La Morada y cuyos nombres no sabremos. Nos miramos un instante, tal vez nos sonreímos bajo el cubrebocas, asentimos, hacemos un gesto con la mano y partimos.
Este pequeño acto nos confronta desde lo más fundamental con nuestros privilegios y nuestras implicaciones en un sistema económico y social construido sobre la precariedad. Las preguntas de mis hijos, mis explicaciones insuficientes, dejan expuestas las grietas de lo que ya era insostenible y hoy se deshilvana. Las respuestas de La Morada abren otras posibilidades: frente a las ruinas que expone la pandemia a diario construyen formas tangibles de ayuda mutua, de acogida, de apoyo comunitario, de justicia. “¿Cuánta gente necesita comida? ¿Por qué? ¿Hasta cuándo? ¿Podemos venir aquí todos los días?”, dice Félix a sus 9 años. Mamá, pregunta Max, a sus 6, “¿por qué existe la palabra infinito? ¿Qué palabra hay para decir lo que está después del horizonte y todavía no sabemos?”
Alexandra Délano Alonso
16 de julio, 2020
Sandra Lorenzano
15 de julio, 2020
Anaïs Lazerges
14 de julio, 2020
Camila Ordorica
13 de julio, 2020
Valeria Sánchez Michel
12 de julio, 2020
Mario Arriagada Cuadriello
11 de julio, 2020
Modesta Suárez
10 de julio, 2020
Camilo Rodríguez
9 de julio, 2020
Rebecca Leal Singer
8 de julio, 2020
Camila Medina Mora
7 de julio, 2020
Guillermo Fajardo
5 de julio, 2020
María José Rodilla
4 de julio, 2020
Lorena Migoya Mastretta
3 de julio, 2020
Álvaro Ruiz Abreu
2 de julio, 2020
Sandra Aguilar Gómez
1 de julio, 2020
Horacio Cano Vargas
30 de junio, 2020
Nicolás Ruiz Berruecos
29 de junio, 2020
Natalia Beristain
28 de junio, 2020
Alejandra Márquez Abella
26 de junio, 2020
Verónica Mastretta
25 de junio, 2020
Sofía Rulloni
24 de junio, 2020
Sergio Mastretta
23 de junio, 2020
Nicolás Celis
22 de junio, 2020
Regina Blandón Marrón
20 de junio, 2020
Antonio Saborit
19 de junio, 2020
Tania Ruiz Montalvo
18 de junio, 2020
Caroline Tracey
17 de junio, 2020
Ricardo Alvarado Andalón
16 de junio, 2020
Ana Lucía Guerrero
15 de junio, 2020
José Manuel Velasco
14 de junio, 2020
Mercedes Aguilar Soto
13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar
12 de junio, 2020
José Ignacio Lanzagorta García
11 de junio, 2020
Mary Carmen Sánchez Ambriz
10 de junio, 2020
Jennifer Clement
9 de junio, 2020
Felipe Aguilar
8 de junio, 2020
Luisa del Rosario Aguilar Ruz
7 de junio, 2020
Luis Javier Plata Rosas
6 de junio, 2020
Lilian Chapa Koloffon
5 de junio, 2020
José Antonio Aguilar Rivera
4 de junio, 2020
Alma Maldonado-Maldonado
3 de junio, 2020
Latife Salame Khouri
1 de junio, 2020
Carlos Eduardo López Cafaggi
31 de mayo, 2020
Yolanda Soler Onís
28 de mayo, 2020
Luis Miguel Aguilar
27 de mayo, 2020
Sofía Ramírez Aguilar
25 de mayo, 2020
Catalina Aguilar Mastretta
24 de mayo, 2020
Sergio Ramírez
23 de mayo, 2020
Valeria Villalobos Guízar
22 de mayo, 2020
Ariel Rodríguez Kuri
21 de mayo, 2020
Raúl Bravo Aduna
20 de mayo, 2020
Rafael Pérez Gay
16 de mayo, 2020
Hernán Bravo Varela
15 de mayo, 2020
Esther Charabati
14 de mayo, 2020
Mateo Aguilar Mastretta
13 de mayo, 2020
Teresa Zerón-Medina Laris
12 de mayo, 2020
José Woldenberg
11 de mayo, 2020
Melissa Cassab
10 de mayo, 2020
Guillermo Fadanelli
9 de mayo, 2020
Delia Juárez G.
8 de mayo, 2020
Nicolás Medina Mora
7 de mayo, 2020
Natalia Mendoza
6 de mayo, 2020
Juan Pablo García Moreno
4 de mayo, 2020
Esteban Illades
3 de mayo, 2020
Daniela Tarazona
2 de mayo, 2020
Álvaro Ruiz Rodilla
1 de mayo, 2020
Kathya Millares
30 de abril, 2020
Arnoldo Kraus
29 de abril, 2020
Soledad Loaeza
28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín
27 de abril, 2020
Andrea Januta
26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés
25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert
23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta
«¿Los arcoiris también salen en la noche?» «¿Por qué me duele el cuerpo humano?» «¿Qué palabra hay para decir lo que está después del horizonte y todavía no sabemos?” Son tres preguntas que se han ganado su puesto, a pulso, en una posible antología de este Covidiario. Chapeau!