Covidiario
6 de julio, 2020

En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.

Este es un lunes distinto de la cuarentena. El primero en ser diferente a los muchos que hemos dejado atrás: no hay escuela en casa. E y J no tienen que levantarse temprano ni terminar nada ni esperar instrucciones. Hoy mi hijo ya no me pregunta cuándo se acaba la cuarentena, pero mi hija quiere saber si yo aún tengo que trabajar. Sí, sí tengo que trabajar. ¿Podemos quedarnos en pijama? ¿Tú nunca tienes vacaciones de verano? ¿Todavía nos toca poner la mesa? ¿Qué hicimos el verano pasado? Es evidente que para la infancia, su rutina y sus impulsos rigen la vida. Su relación conmigo está mediada por su necesidad de mí, igual que cuando eran bebés. La cuarentena que ha impuesto el covid me ha devuelto a mi casa, y ha vuelto a poner los cuidados en el centro de mi existencia.

La palabra cuarentena inevitablemente me hace pensar en la maternidad. Concretamente en la nebulosa de días y noches que siguen al parto. Este período que estamos viviendo hace tres meses no me parece tan distinto al tiempo sin calendario que vivimos muchas mujeres y algunos hombres. La primera maternidad —aunque miles de millones de personas compartamos la generalidad de la experiencia— es una constante novatada, una incertidumbre que sólo se vive en cuerpo propio, un encierro, una delicia, un horror, una reflexión, una pausa, un confinamiento, un desdoblamiento de la personalidad. Un estar en la línea constante de protección de la vida. Una vida nueva, una vida cambiada. Una nueva normalidad, que por más que haya sido deseada, no es fácil descifrar. Así también vivo esta primera pandemia.

Ilustración: Kathia Recio

Tengo una niña y un niño, y hace ya varios años que no son bebés. Pero el confinamiento nos devuelve al puerperio: tienen hambre todo el tiempo, exigen, lloran, se hartan. En esta casa nadie sabe muy bien lo que siente, pero todos nos necesitamos. La maternidad regresa a su forma más primaria. Los alimento y veo cómo cada día se alejan, se desprenden, se amotinan. Lactancia sin abrazo. Lactancia de cuerpos enormes e ingratos. Cómo crecen y se rompen en el encierro. Cómo decrezco yo, cómo me rigidizo. Hasta que alguno de nosotros llora, por cualquier cosa, como niños pequeños, más pequeños de lo que son, más pequeña de lo que soy, y entonces podemos otra vez cerrar los ojos, abrazarnos.

Al igual que en esos primeros cuarenta días de vida, hemos perdido muchos aspectos de nuestra dimensión social y el día se nos va en el mantenimiento de las funciones vitales. Once y casi nueve años después de esas cuarentenas, ciento doce días después de esta cuarentena, nuestra autonomía, lenta y cuidadosamente conquistada, está descompuesta. Los trabajos y los días están en estas cuatro paredes y en las pantallas por las que escapamos a ratos. Mi hija empezó la pubertad en pandemia. Mi hijo ha crecido alrededor de 5 centímetros. Mi hija terminó la primaria el viernes pasado y hoy es su primer día de unas vacaciones que resultarán inolvidables, sin saber exactamente cómo. Tener la escuela en casa y tener las vacaciones en casa no marca diferencias sustanciales. Hay una monotonía inquietante que amenaza con quitarle significados a la existencia.

¿De qué hitos vamos a poder agarrarnos? ¿Del crecimiento del pelo? ¿De los dientes nuevos? ¿De lo que marca el oxímetro? ¿De las canas? Estamos reducidos al cuerpo, a los sentidos, a miedos y alegrías elementales. ¿Qué podremos contarnos después? ¿Qué diferencia hay entre un mes y otro? ¿La lluvia? ¿Los celos? ¿La presencia de los pájaros? Ayer fuimos al campo, a caminar por el bosque y a reflejarnos en una presa. Tratamos de romper la rutina, de empezar a salir. Pero volvemos a la casa y la sensación de encierro regresa.

Hay algo medio absurdo en seguir así, encuarentenados. Pienso en que soy inmune, desde luego, pero pienso sobre todo en el hartazgo, en el impacto que esto tendrá en los muy jóvenes y en los muy viejos. Ayer lo sentí con toda claridad en la excursión. Nadie puede soportar tanto tiempo de encierro. No hay cuarentena que dure cien días, como no hay puerperio que aguante. Quizá esto empiece a parecerse más al tiempo de gestación, que se mide en semanas.

La infancia ya no es como era antes, el futuro ya no es como era antes, pero ellos aún no lo saben. Lo intuyen en la ferocidad del aburrimiento, en lo eterno de la tensión, en el silencio ríspido que llega de la calle. Nos estamos conociendo como nunca nos habíamos conocido, o como siempre, pero sin poder evitarnos. Sin poder dar versiones editadas, corregidas, moderadas, de nosotros mismos. La escuela, el trabajo, los amigos nos distraen, nos reconfiguran, nos componen. La vida donde no somos un cuerpo ansioso y agotado está allá afuera. Cada tanto a E y J les toca ir a vivir a casa de su papá. Mis hijos se van y se hace un silencio, más calmo.

Mi cuerpo se prepara para el amor.

 

María Álvarez


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Elisa Miller


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Verónica Mastretta


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Sofía Rulloni


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Sergio Mastretta


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Regina Blandón Marrón


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Marta Sosa


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Antonio Saborit


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Tania Ruiz Montalvo


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Caroline Tracey


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Ricardo Alvarado Andalón


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Ana Lucía Guerrero


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José Manuel Velasco


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Mercedes Aguilar Soto


13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar


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José Ignacio Lanzagorta García


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Mary Carmen Sánchez Ambriz


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Jennifer Clement


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Felipe Aguilar


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Luisa del Rosario Aguilar Ruz


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Luis Javier Plata Rosas


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Lilian Chapa Koloffon


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José Antonio Aguilar Rivera


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Alma Maldonado-Maldonado


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Latife Salame Khouri


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Sara Hidalgo


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Carlos Eduardo López Cafaggi


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Yolanda Soler Onís


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Juan Caloca


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Ana De Luca


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Luis Miguel Aguilar


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Sofía Ramírez Aguilar


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Jorge Landa


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Catalina Aguilar Mastretta


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Sergio Ramírez


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Valeria Villalobos Guízar


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Rafael Pérez Gay


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Marta Lamas


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Roberto Breña


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Karla Zárate


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Hernán Bravo Varela


15 de mayo, 2020
Esther Charabati


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Mateo Aguilar Mastretta


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Teresa Zerón-Medina Laris


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José Woldenberg


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Melissa Cassab


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Guillermo Fadanelli


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Delia Juárez G.


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Nicolás Medina Mora


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Natalia Mendoza


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Juan Pablo García Moreno


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Rebecca Zweig


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Esteban Illades


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Daniela Tarazona


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Álvaro Ruiz Rodilla


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Kathya Millares


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Soledad Loaeza


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Héctor Aguilar Camín


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Andrea Januta


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Ronaldo González Valdés


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Ana Sofía Rodríguez Everaert


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Ricardo Bada


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Ángeles Mastretta


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Publicado en: Covidiario