En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.
Este es un lunes distinto de la cuarentena. El primero en ser diferente a los muchos que hemos dejado atrás: no hay escuela en casa. E y J no tienen que levantarse temprano ni terminar nada ni esperar instrucciones. Hoy mi hijo ya no me pregunta cuándo se acaba la cuarentena, pero mi hija quiere saber si yo aún tengo que trabajar. Sí, sí tengo que trabajar. ¿Podemos quedarnos en pijama? ¿Tú nunca tienes vacaciones de verano? ¿Todavía nos toca poner la mesa? ¿Qué hicimos el verano pasado? Es evidente que para la infancia, su rutina y sus impulsos rigen la vida. Su relación conmigo está mediada por su necesidad de mí, igual que cuando eran bebés. La cuarentena que ha impuesto el covid me ha devuelto a mi casa, y ha vuelto a poner los cuidados en el centro de mi existencia.
La palabra cuarentena inevitablemente me hace pensar en la maternidad. Concretamente en la nebulosa de días y noches que siguen al parto. Este período que estamos viviendo hace tres meses no me parece tan distinto al tiempo sin calendario que vivimos muchas mujeres y algunos hombres. La primera maternidad —aunque miles de millones de personas compartamos la generalidad de la experiencia— es una constante novatada, una incertidumbre que sólo se vive en cuerpo propio, un encierro, una delicia, un horror, una reflexión, una pausa, un confinamiento, un desdoblamiento de la personalidad. Un estar en la línea constante de protección de la vida. Una vida nueva, una vida cambiada. Una nueva normalidad, que por más que haya sido deseada, no es fácil descifrar. Así también vivo esta primera pandemia.

Ilustración: Kathia Recio
Tengo una niña y un niño, y hace ya varios años que no son bebés. Pero el confinamiento nos devuelve al puerperio: tienen hambre todo el tiempo, exigen, lloran, se hartan. En esta casa nadie sabe muy bien lo que siente, pero todos nos necesitamos. La maternidad regresa a su forma más primaria. Los alimento y veo cómo cada día se alejan, se desprenden, se amotinan. Lactancia sin abrazo. Lactancia de cuerpos enormes e ingratos. Cómo crecen y se rompen en el encierro. Cómo decrezco yo, cómo me rigidizo. Hasta que alguno de nosotros llora, por cualquier cosa, como niños pequeños, más pequeños de lo que son, más pequeña de lo que soy, y entonces podemos otra vez cerrar los ojos, abrazarnos.
Al igual que en esos primeros cuarenta días de vida, hemos perdido muchos aspectos de nuestra dimensión social y el día se nos va en el mantenimiento de las funciones vitales. Once y casi nueve años después de esas cuarentenas, ciento doce días después de esta cuarentena, nuestra autonomía, lenta y cuidadosamente conquistada, está descompuesta. Los trabajos y los días están en estas cuatro paredes y en las pantallas por las que escapamos a ratos. Mi hija empezó la pubertad en pandemia. Mi hijo ha crecido alrededor de 5 centímetros. Mi hija terminó la primaria el viernes pasado y hoy es su primer día de unas vacaciones que resultarán inolvidables, sin saber exactamente cómo. Tener la escuela en casa y tener las vacaciones en casa no marca diferencias sustanciales. Hay una monotonía inquietante que amenaza con quitarle significados a la existencia.
¿De qué hitos vamos a poder agarrarnos? ¿Del crecimiento del pelo? ¿De los dientes nuevos? ¿De lo que marca el oxímetro? ¿De las canas? Estamos reducidos al cuerpo, a los sentidos, a miedos y alegrías elementales. ¿Qué podremos contarnos después? ¿Qué diferencia hay entre un mes y otro? ¿La lluvia? ¿Los celos? ¿La presencia de los pájaros? Ayer fuimos al campo, a caminar por el bosque y a reflejarnos en una presa. Tratamos de romper la rutina, de empezar a salir. Pero volvemos a la casa y la sensación de encierro regresa.
Hay algo medio absurdo en seguir así, encuarentenados. Pienso en que soy inmune, desde luego, pero pienso sobre todo en el hartazgo, en el impacto que esto tendrá en los muy jóvenes y en los muy viejos. Ayer lo sentí con toda claridad en la excursión. Nadie puede soportar tanto tiempo de encierro. No hay cuarentena que dure cien días, como no hay puerperio que aguante. Quizá esto empiece a parecerse más al tiempo de gestación, que se mide en semanas.
La infancia ya no es como era antes, el futuro ya no es como era antes, pero ellos aún no lo saben. Lo intuyen en la ferocidad del aburrimiento, en lo eterno de la tensión, en el silencio ríspido que llega de la calle. Nos estamos conociendo como nunca nos habíamos conocido, o como siempre, pero sin poder evitarnos. Sin poder dar versiones editadas, corregidas, moderadas, de nosotros mismos. La escuela, el trabajo, los amigos nos distraen, nos reconfiguran, nos componen. La vida donde no somos un cuerpo ansioso y agotado está allá afuera. Cada tanto a E y J les toca ir a vivir a casa de su papá. Mis hijos se van y se hace un silencio, más calmo.
Mi cuerpo se prepara para el amor.
María Álvarez
5 de julio, 2020
María José Rodilla
4 de julio, 2020
Lorena Migoya Mastretta
3 de julio, 2020
Álvaro Ruiz Abreu
2 de julio, 2020
Sandra Aguilar Gómez
1 de julio, 2020
Horacio Cano Vargas
30 de junio, 2020
Nicolás Ruiz Berruecos
29 de junio, 2020
Natalia Beristain
28 de junio, 2020
Alejandra Márquez Abella
26 de junio, 2020
Verónica Mastretta
25 de junio, 2020
Sofía Rulloni
24 de junio, 2020
Sergio Mastretta
23 de junio, 2020
Nicolás Celis
22 de junio, 2020
Regina Blandón Marrón
20 de junio, 2020
Antonio Saborit
19 de junio, 2020
Tania Ruiz Montalvo
18 de junio, 2020
Caroline Tracey
17 de junio, 2020
Ricardo Alvarado Andalón
16 de junio, 2020
Ana Lucía Guerrero
15 de junio, 2020
José Manuel Velasco
14 de junio, 2020
Mercedes Aguilar Soto
13 de junio, 2020
Margarito Cuéllar
12 de junio, 2020
José Ignacio Lanzagorta García
11 de junio, 2020
Mary Carmen Sánchez Ambriz
10 de junio, 2020
Jennifer Clement
9 de junio, 2020
Felipe Aguilar
8 de junio, 2020
Luisa del Rosario Aguilar Ruz
7 de junio, 2020
Luis Javier Plata Rosas
6 de junio, 2020
Lilian Chapa Koloffon
5 de junio, 2020
José Antonio Aguilar Rivera
4 de junio, 2020
Alma Maldonado-Maldonado
3 de junio, 2020
Latife Salame Khouri
1 de junio, 2020
Carlos Eduardo López Cafaggi
31 de mayo, 2020
Yolanda Soler Onís
28 de mayo, 2020
Luis Miguel Aguilar
27 de mayo, 2020
Sofía Ramírez Aguilar
25 de mayo, 2020
Catalina Aguilar Mastretta
24 de mayo, 2020
Sergio Ramírez
23 de mayo, 2020
Valeria Villalobos Guízar
22 de mayo, 2020
Ariel Rodríguez Kuri
21 de mayo, 2020
Raúl Bravo Aduna
20 de mayo, 2020
Rafael Pérez Gay
16 de mayo, 2020
Hernán Bravo Varela
15 de mayo, 2020
Esther Charabati
14 de mayo, 2020
Mateo Aguilar Mastretta
13 de mayo, 2020
Teresa Zerón-Medina Laris
12 de mayo, 2020
José Woldenberg
11 de mayo, 2020
Melissa Cassab
10 de mayo, 2020
Guillermo Fadanelli
9 de mayo, 2020
Delia Juárez G.
8 de mayo, 2020
Nicolás Medina Mora
7 de mayo, 2020
Natalia Mendoza
6 de mayo, 2020
Juan Pablo García Moreno
4 de mayo, 2020
Esteban Illades
3 de mayo, 2020
Daniela Tarazona
2 de mayo, 2020
Álvaro Ruiz Rodilla
1 de mayo, 2020
Kathya Millares
30 de abril, 2020
Arnoldo Kraus
29 de abril, 2020
Soledad Loaeza
28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín
27 de abril, 2020
Andrea Januta
26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés
25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert
23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta