En este diario colectivo varias voces irán compartiendo incidencias, sucesos, acasos, apuntes de una fecha específica. Son extractos de vida para acompañar el encierro.
Leo a Azorín: “Hay tiempos de bonanza y tiempos de procela”. No hay escapatoria: gloria y fragilidad conviven. Los de bonanza pertenecen, siempre ha sido así, a las élites. Los de procela —borrasca, tormenta— son constantes para las minorías. No hay escapatoria: es el ser humano. La naturaleza y las actividades de nuestros congéneres enfatizan esa realidad: las catástrofes ambientales destruyen y las desigualdades entre sociedades son la norma. Una y otra golpean a quienes menos tienen. Es la historia de hoy y la de mañana: avances, retrocesos, conquistas, olvidos, medicina molecular, decesos por hambre, inteligencia artificial, analfabetismo, nanotecnología, terremotos, drones, refugiados ahogados en el mar.
Las tragedias retratan nuestras debilidades. Enseñan más que los éxitos. Ahora el turno es el del maestro COVID-19. Zygmunt Bauman cavilaba acerca de “el fin de la era del compromiso mutuo” e invitaba a reflexionar acerca de la capacidad humana para eludir. Agrego: pasar por alto situaciones desagradables es la regla. El fin del compromiso baumaniano tiene otras lecturas. La solidaridad tiende a disminuir al igual que la aceptación del otro.

Ilustración: Víctor Solís
COVID-19 no ha leído a Bauman pero mucho nos dice: entre más se incremente la separación entre los seres humanos y más aumente la ceguera de nuestra especie, peor el presente, más ríspido el futuro. Ni el final del compromiso, ni la endeble solidaridad, ni la falta de aceptación del otro tienen que ver con la génesis del virus ni con sus destrozos, pero sí con nuestras conductas. Las tragedias, como la que ahora vivimos, exponen la salud de las personas, de las sociedades y del mundo. De ahí la importancia de la pandemia actual. Faltan muchos elementos para concluir lo que sucederá cuando termine la pandemia. Los presagios no son halagüeños.
Concluyo con Theodor W. Adorno: “Es imposible aceptar ningún progreso como si la humanidad ya existiese como tal, y por lo tanto pudiese progresar. Antes bien, el progreso sería la generación de la humanidad”.
Arnoldo Kraus
29 de abril, 2020
Soledad Loaeza
Hoy fue día de mi cumpleaños. Pensé que no tendría nada de particular, que sería como los otros días de las últimas seis semanas, que no tendría fecha, y tampoco horas, que no dejaría huella a menos de que lo consignara en éste, mi diario.
28 de abril, 2020
Héctor Aguilar Camín
Visito libros y modas de los años sesenta. Me he perdido estos días faltos de forma en la escritura de lo que quizá será una novela cuando el tiempo vuelva.
27 de abril, 2020
Andrea Januta
El sonido que me despierta es el canto de un pájaro cardenal. Así comienzan los días: con pájaros o con sirenas. Esas son las dos melodías que dominan la vida de nuestra ciudad ahora que todo lo demás ha callado. Últimamente me voy a dormir tratando de adivinar qué me traerá la mañana siguiente: pájaros o sirenas. Hoy los pájaros ganaron.
26 de abril, 2020
Ronaldo González Valdés
Me gustan los domingos en casa. Los domingos normales salgo eventualmente a misa con Ana. Ahora ni eso. Y en serio: no es queja. Todo lo contrario. A un lado de mi estudio hay un tejado. Lo puedo alcanzar con un solo paso. Puedo hacerlo, pero no quiero. Aquí estoy bien, confinado.
25 de abril, 2020
Ana Sofía Rodríguez Everaert
Cada quien tiene derecho a elegir su propio viaje al pasado en estos días que duran tanto, sobre todo si, como hoy, llueve a media tarde y la lluvia se detiene un par de horas después para declarar que el día puede seguir. Otras cuatro horas de luz para llenar un sábado que se volvió uno de esos sábados en los que antes hubiera sido una victoria atrincherarse en el sillón y no salir.
24 de abril, 2020
Ricardo Bada
Está por terminar el día, el 38.º de mi confinamiento. Un día sin historia. Ni siquiera llamadas telefónicas, únicamente las que hace Diny apacentando a su grey, ella es la matriarca de los Hansen Kluitman.
23 de abril, 2020
Ángeles Mastretta
Riego las violetas que dan a mi ventana. Hoy es el día mundial del libro. Ayer empezó a llover. Esta noche cumpliremos un mes y una semana de retiro.






