Ciudad de libros

Clarice Lispector y la nostalgia de Londres

Todas las veces que pienso en Londres vuelvo a ver sus puentes. Me pareció muy natural estar en Inglaterra, pero ahora cuando pienso que estuve allá mi corazón se llena de gratitud. Vi en Londres una tierra extraña y viva, cenicienta, todo lo que es ceniciento misteriosamente vibra para mí, como si fuera la reunión de todos los colores amansados.




Ciudad de libros

Retrato incompleto de Seamus Heaney

Difícil presentar un retrato cabal de un Capitán con mayúsculas como lo fue, lo sigue siendo para mí, Seamus Heaney, no solamente uno de los poetas más importantes de Irlanda, sino uno de los baluartes históricos de la poesía en lengua inglesa, y Premio Nobel de Literatura 1995. Siempre que he escrito acerca de su […]


El día que la felicidad dejó de ser feliz

Ensayo literario

El día que la felicidad dejó de ser feliz

El Reporte Mundial de la Felicidad 2013 (patrocinado por Naciones Unidas cada año) dice “no usar la palabra felicidad a la ligera” y, ay, no lo hace. Este cuidadosísimo ejercicio estadístico (en el que participan con regularidad Bután, su rey y su recientemente inaugurado Primer Ministro) dice encontrar “evidencia considerable sobre la naturaleza y las causas de la felicidad. Pero ¿qué nos dice en realidad?


Saludar sin el Estado

Ensayo literario

Saludar sin el Estado

De esta manera abre José Ortega y Gasset sus reflexiones sobre el acto del saludo (El hombre y la gente, Alianza, Madrid, 1980). No lo olvidemos, advierte el filósofo español: el hombre fue un salvaje y, potencialmente, sigue siéndolo. De ahí que la aproximación con otro hombre siempre sea una posible tragedia. Hoy en día, tal acercamiento hombre a hombre parece cosa sencilla y simple, mas hasta hace poco este era un acto peligroso y difícil.


¿Para qué recordar el mal?

Ensayo literario

¿Para qué recordar el mal?

Señalar los males del pasado, incansablemente, con museos, monumentos y placas, no servirá de nada para su “domesticación” (la erradicación es simplemente imposible), porque será señalar a un fantasma y eludir la responsabilidad que tenemos todos de ser susceptibles a ser malos alguna (otra) vez.