La ficción sirve bien para entender al otro. Por ello la literatura funciona como una escuela centrada en la educación sentimental. Más allá de los lugares comunes en torno al enamoramiento, cuando nos cuentan una historia que nos cautiva, conseguimos acercarnos al sentir de los personajes.
Ciudad de libros
Oona y Salinger: Manhattan romance
Frédéric Beigbeder, fascinado por J. D. Salinger y Oona O’Neill, narra la historia del romance entre los dos personajes, poco documentada. Rellena los huecos, recrea lugares y ambientes, fabula diálogos. Habla del Nueva York de los años cuarenta, de la Segunda Guerra Mundial, de cine y de literatura.
El empresario y el abogado
Publicamos un fragmento del cuarto capítulo de Cinco esquinas (Alfaguara), la más reciente novela de Mario Vargas Llosa.
La velocidad del ángel
Me gusta escribir en los bares. Tengo esa manía desde que era un muchacho y leía a Hemingway; pensaba que escribir en locales públicos era un requisito indispensable para ser escritor.
Recuerdo de William Blake
William Blake habitó sin pena ni gloria en Inglaterra hasta mediados del siglo XIX. Después murió sin reconocimiento alguno; en vida apenas logró publicar su obra.
El sublime objeto de Soda Stereo
Lo sublime es la experiencia estética que atraviesas cuando un objeto que percibes está más allá de lo bello. Para el filósofo Immanuel Kant, esto sólo puede suceder cuando te enfrentas a un objeto inconmensurable de la naturaleza.
Realidades morales
De muchos libros he lamentado perder la cubierta, sea porque, en una de tantas mudanzas en esta vida de trashumante, se extravió o porque, por esas cosas propias de la autonomía existencial de los libros, se maltrató hasta no valer la pena rescatarla.
Los Pinos: ¿qué comunicación?
Hay un vacío en el centro de nuestra conversación pública. En México no se delibera, no se discute, no se articulan explicaciones en una trama narrativa.
Génesis de Carol
La inspiración para este libro me surgió a finales de 1948, cuando vivía en Nueva York. Había acabado de escribir Extraños en un tren, pero no se publicaría hasta fines de 1949.
La crisis que necesitamos
Hoy, con tranquilidad pasmosa decimos que estamos en crisis y que ese es, sin grandes remedios, el modus vivendi de nuestras sociedades contemporáneas.