Ciudad de libros

Esa otra orfandad

Porque estaba tratando de tener un hijo. Contra su propio cuerpo que no se lo había dado por las buenas, había enlistado la costosísima ayuda de la ciencia para conseguir algo que durante mucho tiempo no supo si quería: la maternidad.


Ciudad de libros

Poetizar es combatir

No nos descuidemos: han llegado los barbajanes del lenguaje. Fue apenas, fue hace siglos. Incendian todo a su paso, nada se llevan. Abusivos, recomendables para el caudillaje. Toman la palabra, nosotros desaparecemos. No nos descuidemos.