La gente miró por las ventanas y salió a las calles a leer lo que pasaba; letra por gota, gota por letra, todos encontraron palabras que les faltaban, nombres amados que en rumor de agua la lluvia pronunciaba.
Ciudad de libros
El thriller nórdico
Cada vez que hablamos de la novela que proviene de los países nórdicos (Islandia, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega) casi por acto reflejo pensamos en el thriller y su corte de sabuesos que resuelven crímenes con tanta brillantez que uno se siente llamado a tomarlos como modelos de hondura moral e intelectual. Hablamos del thriller nórdico y se nos llena la boca con los millones de ejemplares que Henning Mankell y Stieg Larsson han vendido en la mitad del mundo.
Servir al rey
El señor acostumbra leer en las cantinas. Busca una mesa apartada, pone su libro en la mesa, solicita un vaso de cerveza, suspira y comienza a pasar las páginas. Sabe concentrarse y no mira de reojo como es costumbre en estas locaciones. A sus amigos judíos les molesta su rara costumbre ya que opinan que cada libro leído por completo en una cantina debe costarle una fortuna.
El saludo del torero
El extraordinario autor de libros imprescindibles —Perdita Durango, El padre fantasma— y de guiones cinematográficos que derivaron en filmes clásicos —Lost Highway y City of Ghosts— entrega a los lectores de nexos un cuento inédito en el que su mirada feroz, invariablemente oscura, célebremente extraña, recorre el lado mexicano de la frontera
Supuestos paraísos (a propósito de la literatura negra escandinava)
En el mundo europeo en crisis, donde alguna vez se pensó que la socialdemocracia nos llevaría a la gloria, la novela negra nos da la oportunidad de mirarnos de frente y dar un respiro a nuestras dudas y a nuestra soledad. Como decía Peter May: La novela negra es una exploración del alma humana; la […]
El taxista metafísico de Cardona
Recuerdo como una emoción cercana al privilegio las temporadas que José María Pérez Gay pasaba en México cuando aún vivía en Alemania. Una relación familiar, palabras que en este caso resumen a la perfección la amistad y la hermandad, me permitía ser un testigo insobornable del modo en que el estrecho, pero glorioso departamento de los Pérez Gay en Cadereyta Strasse en la colonia Condesa se ponía patas arriba porque Chema, como se le conocía puertas afuera, o Pepe, como se le conocía puertas adentro, lo había tomado de nuevo para hacer una de sus traducciones del alemán.
La inyección venenosa
Hubieran sido contemporáneos. Es fácil imaginarlos juntos, sentados en algún club de caballeros londinense o en el salón de una respetada anfitriona vienesa. Uno fuma su pipa, el otro su habano-que-es-sólo-un-habano. Además del tabaco y la ciencia comparten la cocaína, alternando “sueños de drogas” con el estudio de “las infinitas oscuridades del corazón humano”. Me gusta pensar que hubieran sido amigos.
Clarice Lispector y la nostalgia de Londres
Todas las veces que pienso en Londres vuelvo a ver sus puentes. Me pareció muy natural estar en Inglaterra, pero ahora cuando pienso que estuve allá mi corazón se llena de gratitud. Vi en Londres una tierra extraña y viva, cenicienta, todo lo que es ceniciento misteriosamente vibra para mí, como si fuera la reunión de todos los colores amansados.
¿Quién fue el Doctor Merolico?
El autodenominado profesor y doctor Rafael Juan de Meraulyok arribó al puerto de Veracruz el 21 de agosto de 1879, sitio donde la población estaba inquieta y molesta por esa terrible matanza ordenada dos meses antes por el gobernador Luis Mier y Terán contra nueve supuestos opositores del régimen.
Son más los que mueren de envidia. Cuatro cartas de Saul Bellow
De entre lo mejor de la temporada editorial destaca el regreso a las librerías, y al español, de Saul Bellow. Arrinconado en el desván de viejas ediciones de los años setenta y ochenta, Bellow era inconseguible.