
Mi mujer siempre dice que para relajarse después de una semana tensa es mejor evitar los grandes dramas y encontrar lo que se conoce comúnmente como una película palomera, aunque nunca comemos palomitas en el cine.
Cine
Ver televisión ¿danesa?

La serie se toma su tiempo en desenvolverse, y a veces el paso puede sentirse lento: se desarrollan personajes que después resultan ser incidentales, hay teorías que no llevan a nada y eventos que sólo despistan. Pero la construcción metódica del caso, los descartes de testigos y sospechosos, así como la interpretación de la evidencia son algo que no se ve muy seguido en televisión, porque pocos, salvo la cadena DR, cuyo presupuesto proviene del gobierno danés, tienen el interés en tomar estos riesgos […]
Releer a Edgar Morin
La producción fue el resultado de un creativo encuentro entre Jean Rouch, antropólogo que ya tenía una trayectoria como videoasta cuyo lugar de trabajo había sido básicamente el África, con el sociólogo Edgar Morin que para ese momento no era todavía un académico tan conocido. Morin había escrito libros de cine (El cine o el hombre imaginario y Las estrellas: mito y seducción del cine), y Rouch había elaborado una docena de documentales sobre la vida en Nigeria. Se dice que la idea de hacer una película surgió de una crítica cruzada: mientras que uno solamente escribía sobre el cine, el otro sólo hacía documentales etnográficos de sociedades alejadas y nunca de su propio entorno. Y así nació Crónica de un verano, que obligó al sociólogo a dejar los libros y agarrar una cámara, y al etnólogo a filmar París y los suyos.
Nosotros los Nobles o sobre el ridículo de comportarse como mirrey
Es decir, esta no es un historia de por qué si se es pobre sería mejor ser rico, ni sobre las virtudes sufrientes de la pobreza, ni sobre la maldad natural de los ricos. Es sobre por qué, incluso con las diferencias materiales que existen, comportarse como mirrey (o niña fresa) es tan ridículo que atenta contra el respeto propio y contra el respeto que nos dan los otros.
Post Tenebras Lux de Carlos Reygadas. Lecturas de género e individualidad
En el cine alegórico, casi siempre, lo simbólico suele mezclarse con lo idiosincrático. En el caso de Post Tenbras Lux los simbolismos, las sugerencias y las metáforas están construidas en el lenguaje cultural del centro de México. Habla el lenguaje de la chilangocracia, de Amatlán, de Tepoztlán, de las diferencias de clase, de raza y de género como se dan -como las construímos- en estas zonas del altiplano.
Triste historia de amor: el declive de la comedia romántica en Hollywood
Hablar del reciente declive de la comedia romántica en Hollywood es como hablar del reciente declive de la economía mundial. Se antoja reciente, pero sucede desde hace mucho. El género nos viene desde el cine mudo: La comedia era física, el romance evidente y triunfal. Desde Buster Keaton en “Seven Chances”
Hecho en México: verla, oírla, pensarla y cuestionarla
Lo digo de entrada y sin tapujos: Hecho en México no me provocó los orgasmos de orgullo patrio que casi logran el mole (mexiquense, oaxaqueño o poblano) y el agua de tamarindo. Pero la recomiendo. Me explico: no tengo broncas con que sea un inglés el que nos venga a proponer un mosaico para ver […]
Contemplación y limpidez: Los últimos cristeros de Matías Meyer
[Los últimos cristeros, de Matías Meyer, se estrena este próximo viernes 21 de septiembre. Habrá 15 copias exhibiéndose en distintos cines. Este artículo se publicó previamente en la edición impresa de Nexos. ] Un momento antes de ver Los últimos cristeros (2011), tercer largometraje de Matías Meyer (Perpignan, Francia, 1979), leí lo siguiente en el prólogo […]
La era del rock o el rock no tiene la culpa de lo que pasa aquí
Maldito el día en que los genios del teatro musical supusieron que bastaba con hilvanar un puñado de canciones de un grupo o una época para conformar un espectáculo escénico en forma. No, este comentarista gruñón no le pide peras al olmo. Nunca pretendió encontrar en Mamma Mia!, Hoy no me puedo levantar, We Will […]
Tenemos que hablar de James E. Holmes
El acto ya pasó, pero no sus efectos. Lo que deja el acto como producto, residuo, acción, recuerdo, gracia o desgracia, toma vuelo a raíz de aquel despegue. ¿O no es así en la mayoría de los crímenes? Algo se desgarra en el tejido de tal manera que no hay reparación ni zurcido que vuelva las cosas para atrás. Lo perdido, perdido está aunque algo se produce, nace en ese mismo instante. Todo es dolor. Y a nadie afectado por esa pérdida le gusta, por lógica extensión, considerar esta faz del las cosas.