Las películas son un fenómeno, tanto en taquilla como en la crítica, lo cual no siempre va de la mano. Dicen las malas lenguas que los libros en los que se basan las cintas no son ninguna maravilla, pero un buen trabajo de guion y una superproducción hacen toda la diferencia, porque ambas entregas de esta saga son muestras muy decentes de cine.
Cine
Metegol: la insuficiente pasión de Juan José Campanella
El séptimo film en 22 años de Juan José Campanella, Metegol (juego en que con cuatro palancas fijas a una especie de mesa se manipula un equipo de futbol y que en México conocemos como “futbolito"), representa la incursión del cineasta argentino en el género de animación. La historia es sencilla: un fervoroso y enclenque aficionado a este juego derrota a otro niño mas bien fanfarrón y arrogante, ansioso de victorias, su némesis.
Intriga
La película sufre de una crisis de identidad y el título en español no tiene relación alguna con la trama. Es una cinta de suspenso y, a la vez, un filme policiaco. Esta mezcla puede ser muy buena, como lo han probado películas como Siete o El silencio de los inocentes, pero si no se logra un equilibrio adecuado, el resultado es demasiado de una y poco de la otra.
Thor: Un mundo oscuro
Es irreal lo que los magos digitales pueden poner en la pantalla, y no solo por la escala de las imágenes, también porque hay una belleza inherente en lo que presentan. Se ha vuelto un poco irrelevante si lo que se ve en pantalla es creación digital o no, la mayoría lo es, pero el trabajo que hicieron en Thor resulta genial.
Sobre el acto de matar
Cuenta la historia que, durante un viaje, Werner Herzog fue contactado por un colaborador suyo. Lo que le pedía era inusual, extraño. Quería que Herzog se reuniera, aunque fuese por unos minutos, con un joven cineasta llamado Joshua Oppenheimer. Escéptico, y sin comprender la urgencia, Herzog aceptó.
Desde muy muy atrás
La trama gira alrededor de un joven adolescente tímido de nombre Duncan, que pasa por una etapa de pubertad muy complicada. Sus papás están divorciados y tiene que soportar al nuevo novio de su mamá, un hombre insufrible, protagonizado genialmente por Steve Carell. Aunque Carell normalmente actúa de un tipo bonachón, en esta película hace un muy buen papel de patán.
Riddick: El amo de la oscuridad
Lo bueno es que la tercera película, repitiendo la fórmula original, logra darnos la misma satisfacción que la primera. Vin Diesel presenta una actuación coherente de un personaje que ya tiene muy practicado. El resultado es una película entretenida que hace uso del humor negro con gran destreza.
Gravedad
La cinta es un asalto a los sentidos que muestra la verdadera naturaleza del arte cinematográfico: trasmitir sentimientos apabullando al espectador con una sobrecarga sensorial que solo puede culminar en una verdadera catarsis. Esta transformación interior que provoca una experiencia vital profunda es lo que yo sentí en la sala de cine.
Gravity, existencia y espacio
Es cierto que, como afirma Alfonso Cuarón a propósito de su nueva película Gravity, la vida en el espacio es imposible, pero no sólo en un sentido biológico sino también mental; es un espacio plagado de un sinsentido derivado de parámetros epistémicos que nos permanecen vedados a la razón humana.
Plan de escape
El concepto es bueno y tétrico, tal como lo muestra el cartel: Un hombre, que dedica su vida a escaparse de prisiones federales para encontrar las grietas en la seguridad, decide aceptar un trabajo en una prisión privada diseñada para ser a prueba de fugas. Todo se sale de control cuando una traición lo convierte en un preso real, a merced de los guardias y del despiadado director del penal.