Covidiario

Covidiario
31 de mayo, 2020

No tenemos cortinas y la persiana está en lo alto desde que nos mudamos para poder ver el mar desde la cama, como cuando vivía en Lanzarote a finales del siglo pasado. Casi quince años sin mar, en Mánchester, Varsovia y Marrakech, hacen que merezca la pena que la luz nos despierte a las cinco de la mañana; por eso nuestros días terminan también temprano.



Covidiario

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30 de mayo, 2020

Habitar la catástrofe. Lo pienso todos los días. Han pasado meses, obvio. Para mí empezó en marzo, a la mitad del mes. Escuché las noticias y lo creí. También lo volví una muy mala pinta en mi barrio. No tenía idea de nada, como no la tengo ahora.



Covidiario

Covidario
29 de mayo, 2020

Mi día es un vaivén desbalanceado de emociones y estados de ánimo, y reconozco nuevos sentimientos tanto como espacios polvorientos en mi hogar. Hoy desperté con la fuerza de reconocer a dos compañeras que se alojan en mi casa, que me son incómodas y he evitado a ultranza: la angustia y la melancolía.