Contrarréplica al director de la Academia Mexicana de la Historia

Doctor Garciadiego:

En su última réplica usted me acusa, en orden, de presidencialista, insidiosa, centralista, elitista, malinchista y cabildera. A mí me interesa discutir de forma despersonalizada y fundamentada.

Pero, para no abandonar a los clásicos que le gusta citar, inspirados en el eterno retorno de Vico, sugiero que regresemos a mi texto original sobre la subrepresentación de mujeres en la historia intelectual. Ahí están todas las respuestas que yo puedo ofrecer a sus dudas.

Este intercambio me ha dejado pensando que, en efecto, “uno debe imaginar a Sísifo como feliz”. Esa es de Camus.

Por cierto, si yo decidiera los títulos, esta respuesta se hubiera llamado “El Arte del ad hominem o cómo sacarle la vuelta a un ‘club de Tobi’”.

 

Ana Sofía Rodríguez Everaert
Una “joven historiadora”. Ni presidenta, ni directora, ni miembro de número, ni corresponsal de nada. Aspirante a un día platicar con Clara Lida, y también con Liliana Weinberg, Alexandra Pita, Daniela Gleizer y Aurelia Valerio Pie…