Treinta años después, La broma infinita de David Foster Wallace se lee como un eco inquietante del presente: un mundo saturado de estímulos que prometen plenitud y sólo dejan vacío. Esta novela, más que lanzar una advertencia sobre el futuro que ya nos alcanzó, parece decir que incluso en estos tiempos, aún podemos elegir lo real.
Alejandro Villaseñor
Carta de recomendación · Ciudad de libros
Dos invitaciones a László Krasznahorkai: Premio Nobel 2025
Dos invitaciones a la lectura de la obra del húngaro László Krasznahorkai, premio Nobel de literatura.