Ciudad de libros · Ensayo literario

El último profeta americano

Treinta años después, La broma infinita de David Foster Wallace se lee como un eco inquietante del presente: un mundo saturado de estímulos que prometen plenitud y sólo dejan vacío. Esta novela, más que lanzar una advertencia sobre el futuro que ya nos alcanzó, parece decir que incluso en estos tiempos, aún podemos elegir lo real.