Variaciones sobre una despedida

To live in this world
you must be able
to do three things:
to love what is mortal;
to hold it
 against your bones knowing
your own life depends on it;
and, when the time comes to let it
go,
to let it go.
-Mary Oliver, “In Blackwater Woods”

Leí un poema sobre una pareja que lleva tres años junta y entra en una etapa de monotonía. Tres años es poco dije en voz alta. Pero qué son tres años. Hay parejas que celebran cincuenta años juntas. Para ellas tres años son apenas la primera cita. Tres años son también el promedio de vida de una rata. Entonces para una rata tres años de vida son toda una vida. En 1927 Thomas Parnell vertió brea caliente en un embudo de cuello sellado y lo dejó reposar durante tres años. En 1930 cortó el sello para que la brea comenzara a fluir. Varias gotas se han formado desde entonces y caído a un ritmo aproximado de una por década; tres años constituyen una tercera parte del recorrido de cada gota.

Pero más que las citas, las ratas y las gotas de brea, en realidad yo quería hablar de mi perro. Hace tres años yo no era muy diferente de como soy ahora, pero para él tres años fueron una cuarta parte del total de su vida. Para su tercer cumpleaños se encontraba dejando la adolescencia y cerca de ser un adulto joven. Es muy triste la vida acelerada de los perros. O tal vez es triste nuestra vida que avanza mucho más lento.

No sé muy bien cómo vivir sin él ahora, porque hace tiempo que me acostumbré a existir a su ritmo. La dendocronología es la ciencia de nombre ridículo que calcula el crecimiento de los árboles a partir de sus anillos. Además del tiempo que pasa puede conocer también los periodos de sequía, humedad, plagas y enfermedades. Es una metáfora muy barata pensar la vida sin mi perro como una marca nueva en el tronco de un árbol, pero es así. Una temporada igual a las anteriores en las que acumulo deudas, sueño y cansancio, pero sin olerle el pelo, sobarle la cara o sacarlo a pasear.

Ilustración: Adrián Pérez

Tal vez de eso se trata todo y tres años sean un momento relativo en un experimento que mide la viscosidad de la brea, una eternidad en el crecimiento de los anillos de un árbol o de una pareja en crisis, o un instante fugaz en la vida de un perro.

 

Ana de Anda
Investigadora de literatura mexicana y ensayista. En 2023 obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven José Luis Martínez con el libro Los relingos, de próxima aparición en el FCE.

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Publicado en: Crónica