Tres poemas de Gust [Ráfaga]

Los siguientes poemas pertenecen a Gust —uno de los libros de poesía reciente más vendidos según la lista de la Poetry Foundation. La traducción del inglés y la nota introductoria son de Patricio Ferrari y Graciela S. Guglielmone.


Poeta oriundo de Arkansas, Estados Unidos, Greg Brownderville es autor de tres libros de poesía, entre los cuales Gust (Northwestern University Press, 2011) aparece en la lista de los más vendidos de la Poetry Foundation, la presitiogsa sociedad literaria estadounidense de Chicago formada a partir de Poetry Magazine que Harriet Monroe estableció en 1912. Con Gust [Ráfaga], libro diversamente atípico, Brownderville irrumpió en la escena poética estadounidense en una era en la cual el primer libro de jóvenes autores se encontraba (y se encuentra, ya que poco ha cambiado) generalmente marcado por poemarios de menor extensión, con un distintivo tema central y desprovisto de mayores matices formales en cuanto a dicción, prosodia y diálogo con su tradición. El contacto con lo heterogéneo e inmediatamente suyo (ciénagas, madera a la deriva, miel, espantapájaros, un buzón, jarros, manzanas negras) hace de Brownderville una voz humanamente local. Sí, Brownderville dedica su tarea de poeta a su propia localidad y en ésta a su gente, como Sister Law o Brother Langston, y al calor de su lengua cotidiana, como lo supo exponer y llevar a cabo el gran modernista William Carlos Williams.

Quien haya leído a Frank Stanford, por ejemplo, sabrá hallar en Brownderville ese lirismo directo y extraño con paisajes y personajes del sureste estadounidense (Arkansas, Misisipi, Luisiana). Brownderville construye textos que exploran —sin recelo u oposición— lo vernáculo y la métrica, el humor y la sensualidad, el blues y la Biblia. Si algo distingue a los poetas del sur de Estados Unidos —pienso también, por ejemplo, en C.D. Wright y Yusef Komunyakaa— es la atención a su entorno, más precisamente al habla de quienes lo habitan. Cuando su voz lírica se torna narrativa, lo es a partir de un oído finamente atento, servidor de un oficio que excede la primera persona del singular.

Los tres poemas de Ráfaga de aquí abajo, traducidos por Patricio Ferrari y Graciela S. Guglielmone, presentan diferentes desafíos estilísticos, inclusive de prosodia que no es de menor interés cuando esta imparte significado. Es el caso de “Arkansas Blacks”, tal vez, donde Brownderville consigue mejor aunar semántica y métrica. Mayoritariamente construido en pentámetros yámbicos “of Arkansas blacks, fruit that keeps. But time / had mummified these apples, left to hang), el penúltimo verso interrumpe súbitamente el ritmo:

touching dark apples skin. The light trembled.

Al alternar la posición acentual del último pie, es decir, colocando el acento en la novena posición (trembled) en lugar de la décima habitual, se produce un stress-clash, tendencia que el inglés natural hablado por hablantes nativos tiende a evitar, y efecto que destaca el contacto repentino entre el narrador y la fruta de piel oscura, culminando en un temblor de luz. En la traducción optamos por alejandrinos (7 + 7), salvo el verso en cuestión donde quebramos el diseño del segundo hemistiquio (7 + 6):

tola piel oscura. La luz tembló toda

—Patricio Ferrari & Graciela S. Guglielmone


Madera a la deriva
Sister Law, longeva predicadora centenaria
y escultora local, camina hacia el Río Cache. A su alrededor
las rodillas del ciprés se reúnen como monjes silentes. Hija  
del bosque e hija del río, Sister Law está en paz
entre sus santos. Arrodillándose al borde del agua,
cubierta de espinos rojos y del tanino color té de las hojas,
espera madera a la deriva. Su primer hallazgo se asemeja a un conejo
en zancadas ligeras por el aire, el siguiente a osos luchando entre sí,
un tercero a su rostro joven antes de ser marcado por el hacha de los años.
Los deja ir uno a uno. Respirando para sosegar su imaginación,
Sister Law sabe que lo más difícil de hacer ahora es el hábito
de decir amén al río, de decirle amén, amén.

 

Driftwood
Sister Law, a one-hundred-year-old preacher woman
and folk sculptor, walks to Cache River. Cypress knees
gather like silent monks around her. A daughter
of the forest and the river, she’s at peace
among her holy men. Kneeling beside the water,
speckled with red haws and tea-colored from leaf tannin,
she waits for driftwood. Her first find looks like a rabbit
in blurry mid-air stride, the next like fighting bears,
a third like her young face not yet crosshatched with years.
She lets them go. Breathing to still her imagination,
she knows the hardest thing to make now is the habit
of saying amen to the river, amen, amen.

 

* * *

 

El buzón
A este camino de polvo blanco le espera una tormenta funesta.
El viento parece estar tramando algo por la manera casual
de silbar entorno. Mira, dieciséis millas a la redonda,
un buzón cubierto de hierba montado sobre un barreno,
especie de lámina tornádica arrancada de una cosechadora.
Este torno fuerte del ADN americano,
tal báculo de Asclepios, ha curado una adicción de adolescente,
la de partir el buzón desde su chata negra S-10.
La bandera es una oreja roja contra el faro que encandila,
la puerta abierta una lengua de perro de caza que cuelga,
y las letras de una carta salen a la luz del día y muerden,
viuda negra al acecho de la mano que busca dentro.  

 

The Mailbox
This white-dust road is in for an evil storm today.
The wind seems up to something by the casual way
it whistles by. Look, sixteen miles from anywhere,
a weedy mailbox mounted on an auger,
tornadic blade ripped from a combine harvester.
This hard twist of American DNA,
Asclepian-like, has cured a teenage boy’s addiction
to knocking down the mailbox in his black S-10.
The flag is a red ear against the head’s bright white,
the open door a hound dog’s tongue hung out,
and the letters of a letter crawl to life and bite,
black-widowing the hand that reaches in.                           

 

* * *

Arkansas Blacks
En la primera noche bajó, linterna en mano,
los mismos escalones que su abuelo uno a uno
había desgastado. Abrió la puerta inmóvil
a un traslúcido velo de telarañas, lento
desde el extremo opuesto supo un cono de luz.
De las vigas formando ya del sótano el techo
sobresalían clavos serpenteados por hilos
de coser que a su vez ataban, tallo a tallo,
las manzanas de Arkansas, fruta negra que dura, 
si bien momificadas, dejadas a colgar
por veinte años o más, imaginó el joven.
Unos pasos adentro, transformado, fantasma
vestido en telarañas. Desde sus dedos pálidos
tocó la piel oscura. La luz tembló toda.
¿Cómo voy a dormir en la casa tomada?

 

Arkansas Blacks
The boy’s first night there, he took a flashlight
down stairs worn smooth by his grandfathers’ boots.
He raised the latch, opened the heavy door
to a translucent veil of cobwebs, and guided
a cone of light slowly across the room.
From the floor joists that formed the cellar ceiling,
dozens of nails jutted out, sewing strings
looped over them and knotted to the stems
of Arkansas Blacks, fruit that keeps. But time
had mummified these apples, left to hang
for twenty years or more, the boy guessed.
A few steps in, he was transformed, a ghost
in cobweb robes. He reached out, his pale fingers
touching dark apple skin. The light trembled.
How will I ever sleep in this damned house?

 

 

Greg Brownderville
Autor de tres libros de poesía, redactor jefe de The Southwest Review y profesor de inglés en la Southern Methodist University de Dallas. Brownderville también es creador de una serie narrativa en línea titulada Fire Bones, presentador del podcast y canal de YouTube llamado The Greg Brownderville Dimension y vocalista de la banda Beekeeper Spaceman, cuyo álbum debut homónimo saldrá a la venta en abril de 2023.

Patricio Ferrari 
Poeta políglota, traductor literario y editor. Este verano publicará The Complete Works of Álvaro de Campos de Fernando Pessoa (trad. con Margaret Jull-Costa; New Directions, 2023). Desde 2017 vive en Nueva York donde se encuentra trabajando en “Elsehere”, una trilogía multilingüe, y colabora con la Endangered Language Alliance.

Graciela S. Guglielmone
Docente, traductora y fundadora de San Patricio Language Institute  en Buenos Aires, donde actualmente es directora emérita. Entre sus colaboraciones de traducción recientes con su hijo Patricio Ferrari se encuentran Verde amargo de Martin Corless-Smith (Buenos Aires Poetry, 2022) y Habla terreña de Frank Stanford (Pre-Textos, 2023).

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Publicado en: Florilegio