Top 5. Libros de México para extranjeros

Ya basta de recomendar el Laberinto de la soledad a cuanto visitante extranjero se interesa en mirar más allá del bar o del malecón. ¿De veras aquel ensayo especulativo será tan del gusto de las visitas como para justificar la insistente necedad? Probablemente no. Generalmente, la medicina literaria que se suele recetar al enfermo de ignorancia, además de Octavio Paz, suele incluir El Llano en llamas de Rulfo (en su lugar a veces todavía se cuela la Canasta de cuentos mexicanos de Bruno Traven) o la Historia mínima de México publicada por El Colegio de México o, para los más intensos, El espejo enterradoLa región más transparente de Carlos Fuentes.

En muchos casos estos libros ya no funcionan.  No funcionan bien para entender las calles, la gente, la estructura social, o la manera de soñar en estas latitudes. No funcionan bien para entender el “espíritu de la nación” (si alguna vez lo hicieron y si es que eso existe). Tampoco funcionan ya para trazar paralelismos con otras sociedades, no funcionan para empatizar con los distintos, no funcionan para entender los dilemas políticos del día, y tampoco funcionan para el que quiera sumergirse en un viaje fáctico y puntilloso a la historia particular de las muchas caras de esta república.

Por lo tanto se ha decidido tomar al toro por los cuernos y recomendar una renovada medicina literaria para extranjeros. Nota: esté consciente que todos estos medicamentos vienen con contraindicaciones y sus respectivos efectos secundarios.

1. The Mexico Reader: History, Culture, Politics

¿Para qué leer a un intérprete sabelotodo de la mexicanidad si se pueden leer los originales? Este tabicón de papel barato editado por Gilbert Joseph y Timothy Henderson es como cargar tu propia Wikipedia de México, con textos originales, divertidos y perfectamente bien seleccionados, del ayer y del hoy. Desde fragmentos de las cartas de la emperatriz Carlota, las cartas de relación de Hernán Cortés, el Plan de Ayala, textos de los Flores Magón, Siqueiros, y el embajador Poinsett, hasta fragmentos del propio Laberinto de la Soledad (sí sí sí el fragmento sobre quien más, sobre la Malinche) y variopintos y entretenidos textos periodísticos de Alma Guillermoprieto, además de pedazos de libros de historia de Luis González entre muchas otras plumas ágiles. Es un libro para descubrirlo todo, realmente todo, mediante textos cortos.  Se presta para leer los fragmentos al azar, invitación a miles y muy emocionantes preguntas para el visitante a México.

EFECTOS SECUNDARIOS: Puede ocurrir que el anfitrión ya no aguante al invitado cuando éste último, al haber leído de todo pero no haber entendido nada, empiece a tener una regresión profunda a la etapa del “¿y por qué?”

2. Empires of the Atlantic World: Britain and Spain in America 1492-1830

Este libro del Profesor John Elliot (Oxford) es para los más interesados en la historia y requiere un cierto grado de atención (o de sobriedad). Es una de esas historias generales que sólo los británicos saben hacer. El lector neófito puede encontrarlo algo cargado de información pero está muy bien escrito y se lee fácil. Lo fabuloso del libro es no sólo que nos deja ver cómo seguimos montados sobre las experiencias de conquista y colonización, sino que hace constantes paralelismos con las historia de Estados Unidos, el Caribe y Sudamérica, cosa que provee de un contexto global (imperial) a nuestra historia particular y produce una sensación de cercanía con “lo mexicano” y lo «colonial» que maravilla hoja tras hoja. Sépase que una de las primeras comparaciones es la de la Malinche y Pocahontas, delicioso dulce intelectual que nos ayuda a olvidar el daño que nos hizo Octavio Paz (el comportamiento sexual de Pocahontas hubiera ruborizado a la propia Doña Marina). Se calcula que el lector que llegue a la última hoja terminará poseyendo una empatía histórica con el país más allá de toda expectativa. En cuanto lo adquiera archive su copia del Espejo enterrado de Carlos Fuentes, ya no la va a necesitar.

EFECTOS SECUNDARIOS: Ojo, como nada es perfecto, existe el riesgo de que el visitante termine sabiendo más, mucho más, que el anfitrión. Y que se haga obvio que el de casa es un reverendo ignorante que insiste en humillarse con cada nuevo comentario sobre la historia de su propio país. Como el libro en realidad aplica para todo el continente, es posible que el lector entusiasta se de cuenta que hubiera estado más interesante ir a Perú.

3. Los rituales del caos (Mexican Postcards)

Pues sí, este libro puede sonar como a uno de esos de los que ya deberíamos deshacernos, pero mejor no hacerlo. Las razones principales son que tiene textos cortos que se leen como una agradable especie de fiction-nonfiction y proveen al extranjero con una serie de referentes culturales (desde Tin Tan hasta el Niño Fidencio pasando por la nota roja) que le darán las armas para triunfar aún en las sobremesas más ruidosas, sin importar las edades de su público.

EFECTOS SECUNDARIOS: Existe el peligro de que se vuelva a caer en la trampa del folklorismo jolgorisante (aunque deconstruido) con Monsiváis, finado en olor de santidad. Se recomienda una actitud de “handle with care” y sólo administrarle esta lectura a la visita si ésta se muestra entusiasta con los fragmentos escritos por el mismo santo varón que ya aparecen en The Mexico Reader (y sólo si apreció correctamente las ironías). Recuerde que no queremos que una mala lectura de Monsi les vuelva a machaconear la peregrina idea de que México es mágico.

4. Los detectives salvajes (Savage Detectives)

Toda lista como estas debe tener un espacio reservado para la ficción. Por lo tanto deje que el llano siga en llamas, arroje ahí mismo los cuentos de Bruno Traven, Aura de Carlos Fuentes y –sobre todo- los de Isabel Allende (especialmente porque las estrellas han decidido que en el caso de escritores chileno-mexicanos sólo hay espacio para uno solo a la vez – y ya no es ella). Paso seguido imprima la reseña del New York Review of Books sobre la obra de Roberto Bolaño (espere haciendo una genuflexión mientras la impresora escupe el papel). Entregue la reseña junto con la novela a su invitado o invitada en una bandeja de plata y deje que se sumerja en el mundo del infrarrealismo militante.

EFECTOS SECUNDARIOS: Es un libro doblemente peligroso. El riesgo menor es que a su invitad@ no le guste la novela y le parezca totalmente intrascendente, en cuyo caso usted se vería forzad@ a expulsarl@ de su casa y retirarle el habla para siempre. El riesgo mayor es que le guste tanto que no ponga atención a nada más en el viaje y se vea forzad@ a regresar en el futuro. Calcule estos riesgos pensando en que tan apetecible es la idea de volver a ver (o de no volver a ver) a su visita.

5. La Nueva historia mínima de México (A Compact History of Mexico)

Como no soy revolucionario de los puros, sino más bien reformista de closet, decidí dejar un libro de la lista del ayer. Nomás para que no se diga que no entiendo que un buen clásico medicinal nunca muere (como la pasiflora). En este caso, el tumbaburros del ayer y del hoy es, sin duda, la historia mínima de México. Es como el aceite que todo lo lubrica… como la kola loca que todo lo une.

EFECTOS SECUNDARIOS: Existe el constante peligro de que, por las prisas y pendientes, sea el único libro que atine a leer el anfitrión. Si ese es el caso, no olvide mantener siempre la discusión en lo muy general y nunca entrarle a lo específico. Frente a la duda, láncese a bailar o grite como charro. Es un libro que suele ser flaco y feo por lo que tiende a perderse en la primera cantina, recuerde comprarlo por docena o descargar la nueva versión ilustrada aquí.

@marriagad

Adenda a toro pasado – Un comedido lector -poco menos que obsesivo, debo decir- osó contradecirme en la selección de mi último texto. El susodicho trágicamente dio razones suficientes para hacer valer su opinión destructora (que «la nueva historia mínima del COLMEX, aquí entre nos, está bastante, bastante chafita» se atrevió a decir). Que a él le caiga un rayo por andar criticando lo gratis. De cualquier manera, lo cierto es que también tuvo a bien ofrecer una solución constructiva: recomendar como sustituto «A Concise History of Mexico» de Brian Hamnett. Aunque me cueste desapegarme, quizá tiene razón y ya toca arrojar por la borda el último remanente del pasado; pues sí, no le va a ir nada mal leyendo a Hamnett, especialmente por que su librito está traducido hasta a el chino y no pasa de cinco billetes de los verdes, que en estas épocas ya es menos que el precio de una margarita a nivel del mar. Que el uno o que el otro, da igual, siempre y cuando tenga la mirada puesta en el horizonte.

¡Salud y buena suerte!


5 comentarios en “Top 5. Libros de México para extranjeros

  1. Me gustaría postular The Oxford Handbook of Latin American History editado por Jose C. Moya. Es una excelente referencia para acercarse a la Nueva Historiografía Latinoamérica.

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