Tina Modotti, la reivindicación de una femme fatale

Pasado el aniversario de la muerte de la fotógrafa Tina Modotti —también modelo, actriz, revolucionaria, activista política, comunista; acusada de espía, exiliada, y tal vez asesinada—, resulta pertinente hablar de la exposición realizada por el curador independiente Rodrigo Ortiz Monasterio en el Museo Jumex, The Tiger’s Coat.

Habrá muchos que no la conozcan, que no hayan escuchado sobre ella; o quizás sí, pero sólo tengan pequeños fragmentos de su vida. En realidad, esto no es por ignorancia, sino porque la misma historia intentó borrar y desvanecer a una mujer que tuvo un impacto más allá de sus aportaciones como artista. Y es, desde ese contexto, que Ortiz Monasterio intenta crear una exposición (casi tributo) sobre la vida de Tina Modotti.

En una de las galerías más conceptuales del museo, te espera un espacio abierto donde te recibe una mampara en forma de herradura de un color gris apagado, tipo oficina, con cuadros relativamente pequeños, y objetos listos para ser explorados, investigados y entendidos. Al entrar a la sala, el primer sentimiento que te aborda es la confusión: no sabes muy bien cómo interactuar con las obras, la estructura de la exposición, ni el porqué de su composición. Este sentimiento no es casualidad, desde que entras a la galería, la curaduría está planeada para que tus habilidades de investigación despierten y quieras resolver, no sólo cómo funciona esta exposición, si no qué pasó en la vida de Tina Modotti.

Para poder entender la exposición y a Tina Modotti en la pared te espera una guía interactiva con la información necesaria para poder, o no, resolver todos los cuestionamientos que surgieron desde que entraste. Al pasar la primera página, se despliega un plano arquitectónico de la sala dividida con letras y números para servirte de mapa, y en la parte trasera, leerás el caso de la vida de Tina Modotti, el cual, aunque parece ficción, no lo es: el 10 de enero de 1929 en la Ciudad de México, mientras Tina caminaba con su pareja, el joven revolucionario cubano Julio Antonio Mella, llegaron dos hombres armados que le dispararon y lo mataron. Tina se convirtió en la principal sospechosa del asesinato, del cual fue después exonerada; sin embargo, su persecución no cesó hasta llevarla al exilio tras ser acusada de conspiración por el intento fallido de magnicidio al presidente Pascual Ortiz Rubio. Estos elementos serán los puntos de partida para adentrarte a esta historia que decidiste investigar.

Así como no hay forma correcta de resolver un misterio, tampoco lo hay para leer la guía; las páginas cuentan con fragmentos de información, de explicaciones sobre las fotografías y obras colgadas, pero debes ser tú quien una el rompecabezas para intentar resolver esta vida fragmentada por el recuerdo de la historia. Así pues, la mampara con dos lámparas apuntando a fotografías de Tina Modotti se vuelve una oficina con tintes burocráticos, una sala de interrogatorio —haciendo alusión a cuando fue cuestionada por las autoridades mexicanas por el asesinato de Julio Antonio Mella—, donde ella es el personaje principal de este juego, es la interrogada y la interrogante. 

He de decir que el trabajo de curaduría se vuelve una obra de arte por sí sola, y hasta cierto punto se desprende de la obra de Tina Modotti: la curaduría de esta exposición no solo implica la composición y organización de las obras de la artista; sino que fue creada desde el reducido conocimiento y material que se tiene de Tina, para poder crear este espacio que no sólo es interactivo para quien visita la exposición, sino reivindicante para la misma Tina. Con fotografías tomadas por Tina Modotti, fotografías y obras realizadas de otros artistas, ready-mades, y el concepto de descubrir la historia de Tina por medio de un tipo de juego de investigación, es un trabajo independiente y reconocible para el curador. Al recorrer las páginas, la guía se siente cada vez más como un encuentro cercano e íntimo con Tina Modotti, sin un inicio ni un final claro, la cronología se pierde al avanzar dentro de la exposición.

The Tiger’s Coat es la película muda que protagonizó Tina Modotti —reproduciéndose en un monitor en el piso de la exposición—, sobre una mujer que se hace pasar por mexicana para infiltrarse en la alta sociedad estadunidense. Fue el punto de partida para encasillarla en la vida real como femme fatale: una mujer manipuladora, seductora, conspirativa, peligrosa y la causa primordial de todos los males sucedidos a los hombres que la rodeaban. Esta etiqueta la acompañó durante toda su vida y, sobre todo, durante su estancia en la Ciudad de México, donde —tras la muerte de su pareja Julio Antonio Mella— las autoridades mexicanas la obligaron a actuar y recrear la escena del asesinato: “la escena fue montada una y otra vez, como una pesadilla coreografiada bajo el lente del oficial”; las fotos de esta siniestra actuación pueden ser analizadas en la exposición.

Me atrevo a decir que cargar con la etiqueta de femme fatale, acabó con su vida. Falleció el 5 de enero de 1942 a los 45 años dentro de un taxi, frente al número 76 de la calle Alfonso Reyes por un supuesto paro cardiaco; un diagnóstico emitido por el doctor Manuel Madrazo sin siquiera haber realizado una autopsia al cuerpo.

En este momento de la exposición tienes una vitrina frente a ti, la cual contiene un papel doblado, sucio, olvidado, con información brevísima de un par de números y nombres escritos; al acercarte te darás cuenta que es la boleta de inhumación (acta de defunción) de Tina Modotti. La información es tan breve que cubre menos de una línea:

Nombre del cadáver: Tina Modotti Mondini,

clase: 5, lote: 5, línea: 28, sepulcro: 26”

La exposición continua, con un dibujo de José Clemente Orozco, un par de fotografías de los últimos momentos de vida de Tina; así como obras que ayudan al espectador a recrear desde el imaginario la historia de este enigmático personaje.

  • The Tiger’s Coat estará en exhibición en el Museo Jumex de la Ciudad de México hasta el 8 de febrero, 2026.

Paola Rodríguez Burunat

Abogada, historiadora de arte por la Universidad Bauhaus, curadora y crítica de exposiciones, integradora de contenidos más inclusivos y diversos.