
Es viernes y mis ácaros lo saben. (@lariveradefrida)
Déjenme dormir 360 minuticos más. (@Tuitarrista)
Ojos cerrados por inventario de ovejas… (@Al_Juarismi)
Volver es un lugar cada vez más pequeño. (@LorenzoKraus)
Alcáncenme las tijeras de cortar por lo sano. (@ncasiopea)
Mientras tú me ignoras, el man que marcó mi número por error me dice ‘reina’. (@Polufonia)
En su otra vida los reparadores de neveras eran esquimales. (@Guashabita)
Todo lo que sube tiene que bajar… A excepción del dólar, claro. (@obsidiano_1)
Amélie le hizo más daño a Occidente que el sida. (@EmmanuelTaub)
La línea equinoccial no tiene absolutamente nada que ver con la Hípica. (Ricardo Bada, citado por @nenecaca)
El cuerpo, pizarra del alma. (@mariapazruiz)
No me enseñes, porque aprendo. (@JoseJardinero)
De @TurtleMaryJane: "Cuanto más hago el amor más ganas tengo de hacer la revolución". Paco Ignacio Taibo II. (Cualquier parecido a la realidad es coincidencia)
Amaneció el lunes con espíritu de martes. Pero voy tan atrasada que a efectos prácticos, ya es jueves. (@magamastretta)
Harta me tiene esto de la democracia. Ojalá vuelvan las justas con lanza a caballo y que gane el mejor. (@Juana_De_Arcor)
Lo único que me tranquiliza es que la Naturaleza puede seguir muy bien adelante sin los seres humanos. (@Bajonettathene, citada por @todoalnatural)
El ama de llaves del poeta Juan Ramón Jiménez solía avisarle en su estudio: “Señor, el crepúsculo”. (@LeonGil2011)
Vi unas fotos de alguien que tiene un león de mascota. Y pienso en que mi gato no pesa ni tres kilos y ya casi consigue asesinarme… (@alercilo)
Acabo hablando de lo que no sé, porque lo que sé es demasiado doloroso. (@UlisesKaufman)
Nada me tranquiliza más que estar rodeada de gente que no espera absolutamente nada de mí. (@letiziaklein)
Algo positivo acerca de la publicidad: Es tan estúpida que sus mensajes sólo pueden alcanzar al 99% de quienes la consumen. (Ricardo Bada, en @yovaro)
Si es de los que teme al «qué dirán», es porque podría usar su propia lengua como bufanda. (@diezdeespadas)
Dante fue obligado a agremiarse para ejercer como político. Decidió hacerse boticario, pero en la farmacia vendía sus libros. (@ElTopoErudito)
Desconozco cuál es mi frase favorita, pero sé que termina con un signo de interrogación. (@joaosiniestro)
Ahora mismo, a kilómetros de distancia, dos desconocidos abren un libro de Kundera, y sueñan con un amor que no pese, y que no duela. (@BufandadeChopin)
Mi papá le dice "mi niña" a mi mamá cuando le escribe, no sé por qué no aprendí a querer bonito como él. (@Alexceso)
No eres tú, son los libros que no leiste, las pelis que no viste, las palabras que no aprendiste, las enciclopedias que… Bueno, sí eres tú. (@palabrafilica)