Todo el fin de semana me la pasé en la cama y mañana cuando me levante voy a estar tipo Uma Thurman en Kill Bill.
Entiendan. Tengo una tía que es catequista y reza por mí, prácticamente tengo licencia firmada por Cristo pa decir lo que quiera.
Siempre llego tarde a todo, incluso a las ideas geniales. El otro día, por ejemplo, pensé que la tierra era redonda.
Con el material desechado por su padre, el hijo de Frankenstein construyó la mujer perfecta. Sólo le sobraba hablar.
Los bárbaros ingleses pensaban que civilizaban India, los bárbaros católicos pensaban que salvaban México y en Tuíter pensamos que pensamos.
Conversaciones con mi viejo: En estas edades conservamos la capacidad de conquista, pero llegados a la cama casi ni recordamos para qué.
Yo estoy trazando una proyección estadística sobre cada cuántas estaciones del Metro de Medellín me enamoro de una pelada.
#Poetuit. Quiero decirle, mi doña / que me tiene a su merced / siempre sueño con usted / y usted conmigo no soña.
Ser venezolana y no estar buena es una desgracia. Es como ser argentino y no saber ni hacer dos pases con la pelota.
























