
Twitter, ¿sigues ahí o eres un espejismo? (@Arelitad)
Ser incoherente no es un vicio, sino un gesto de libertad. Sin paradojas, el pensamiento se empobrece trágicamente. (@Rafael_Narbona)
Estoy en esa etapa de mi vida en que mi tranquilidad no es negociable. (@hijadescarriada)
Nadie espera inteligencia de una mujer muy guapa. (Siri Hustvedt dixit!, citada por @AlmaDeliaMC)
Sentarse a hablar con los abuelos de sus vidas y sus historias y las formas en las que vivían y viven ahora es un plan divino. Además de que uno quisiera congelar ese momento. Que no se fueran. (@lauracamilaad)
El olor de la paz mental es adictivo. (@DiariodeCuentos)
Increíble leer en el Financial Times que Barajas es el peor aeropuerto del mundo. Para empezar, ni en Reino Unido ni en EE. UU. hay ningún aeropuerto mejor de ese nivel. Ni que se llegue a él tan rápido de tantos modos y a tan bajo coste. Y encima ninguno tiene jamón. ¡Viva Barajas! (@desdemanhattan)
Me gusta pensar en el amor como un recurso natural inagotable. (@0767f08592584e8)
@elAleGuerrero: ¿Qué se sentirá marchando al lado de gente que piensa que tu manera de amar es una enfermedad mental?
@mescalina: Les quise tomar foto, pero no pude con la risa.
Donde decía “calzón juvenil” leí “corazón juvenil”.
Es todo el tuit. Necesito cambiar las micas de mis lentes. (@anon_eramujer)
“¿Nuestras casas saben bien cómo somos?” (Juan Ramón Jiménez, citado por @TomMir7)
Y no, irse del país no es la solución a todo. (@Jaco, tuitero colombiano)
“Nada aclara más una confesión que retractarse de ella”. Aquí tiene eco la frase que Enrique Vila Matas escribió sobre Max Brod: “A Brod le apeteció que Kafka fuese Kafka… porque Kafka nunca supo que era Kafka”. (@nadakedecirmet)
Me comenzó a seguir en insta una cuenta así: j.a.cortadordejamon. Y me entran ganas de preguntarle si trae pan y aceitito de oliva.
¿Quién con una copa de vino tinto? (@Guashabita)
@Panvhovarona: Yo no quiero domingos por la tarde…
@magamastretta: Yo sí quiero columpio en el jardín.