
Me gustaría ser abogado de the fake president. Les pagan solo por patalear. (@mjpayala)
Como escribió Miguel Torga en 1974 (y tan válido para hoy en día): “Es trágico tener que asumir cotidianamente una realidad nacional que está determinada por algunos seres de inteligencia primaria”. (@GuidoFinzi, tuitero argentino)
Solemos infravalorarnos como país, pero pensad que millones de personas han estado saliendo a diario durante meses al balcón a aplaudir y ni una sola se ha caído. Inglaterra habría perdido a la mitad de la población en ese intervalo. (@jordirico, tuitero español)
Slogan de un insecticida: MATA RÁPIDO Y POR MÁS TIEMPO.
@MMaruxxi: Ya ni la muerte es definitiva. No se puede confiar en nada.
Estoy nerviosa porque hoy me toca sacar la basura y no sé qué me voy a poner. (@QueBerraca)
O sea que, según el partido republicano, las mismas papeletas que eligieron legalmente a los senadores eligieron ilegalmente a un presidente. (@bessbell)
Se necesita más que una pandemia para acabar con la idiotez. (@fumivora)
Somos el modo en que afrontamos el hecho de que dejaremos de ser. (@BufandadeChopin)
Adivinanza Jones, harta de vivir anclada en el pasado, cerró su tienda de souvenirs para convertirla en una ferretería especializada en espátulas, brochas y demás utensilios para cavar, tapar, pintar y, en general, adecentar rincones desvencijados, grietas y hasta los recuerdos. (@LadyDistopia)
¿@Dany, cuántos likes para mandar tu jet privado por mí y llevarme al primer mundo? (@_iLoops, tuitero mexicano)
Hay que saber delante de quién desnudarse. Y de quién quitarse la ropa, también. (@YoNoNunca)
Otro día más sin que el coronavirus se haya ido. (@kereunpesado)
Los primeros años de pandemia siempre son los más difíciles. (@libelulario)
Para inolvidable, el recuerdo de lo que no fuimos. (@CazadordeLetras)
Portate bien, y si te portás mal… invitame. (areelisw)