
Si algo define este año es el fin de la certeza, y aún eso supongo que está por verse. (@merrypops2)
La Casa Blanca desmiente que the fake president haya recibido una llamada de Putin ofreciéndole, si es que pierde las elecciones, presidir el Consejo de Administración
de una gran empresa rusa, como hizo en su día con el canciller alemán Schroeder. (Ricardo Bada, en @PilarMarrero)
El ingrediente principal de la comida colombiana en el exterior, y a menudo su único mérito, es la nostalgia. (@pelucavieja)
¿Cómo será la vida de una mujer llamada Marla enamorada de un tartamudo? (@letatianosky)
Perdí el año. Me traje para la finca una película chilena sin subtítulos en español. (@gallo_orlando)
Machos latinos, hay que aprender a llorar como los héroes griegos. (@hectorabadf)
La pandemia ha acrecentado el negocio de las pequeñas librerías de barrio en toda Alemania. Nada se compara con el olor a papel de las hojas de los libros. (@dw_español)
Ustedes no se enamoran de mí porque no me han visto tardar 20 minutos en ir de una cuadra a la otra sólo porque voy pisando las hojas secas. Esperen… ¿hay algún movimiento por los derechos de las hojas secas?, ¿debo disculparme con el otoño o con alguien? (@AlmaDeliaMC)
Paradoja es que sean los pasos que no das, los que más te alejan. (@EvaLopez_M)
Cuando el pasado se repite es que todavía no es Historia. (@danielafurst)
No estoy mentalmente preparada para volver a la realidad. (@jsvfoung)
Otro día sin ser un gato de Taylor Swift. (@angelicaagape)
Trato de llevar la teoría a la práctica pero no llega el taxi. (@igriega_eme)
Las cosas se vuelven imposibles si no se intentan. (@Dianal_dr)
—Adivina quién se ha despertado con 45 mensajes de su ex en el móvil.
—¿Tú?
—No, mi ex. (@retrasco)