
Muero por llegar a un bar, que me reconozcan, y pedir “Lo mismo de siempre”. (@palabrafilica)
La gente no ha cambiado, se han caído las caretas… mientras nos subimos las mascarillas. (@All_right_mama)
Mi fantasía sexual es vivir en un país con una inflación de un dígito por 20 años. (@TiipoCualquiera, tuitero argentino)
Ahora las mamás no se tienen que preocupar si uno se puso saco. Sino chaleco antibalas. (@catamaterile, tuitera colombiana)
Todos creen tener paciencia, hasta que van a comprar ropa conmigo. (@lodejoescrito)
¿Alguien sabe dónde está la tangente? Porque me urge salir. (@amandititita)
Ya se desmontan buzones de correo, se desconectan máquinas de clasificar cartas y se despide personal del servicio postal PARA QUE LA GENTE NO PUEDA VOTAR CONTRA THE FAKE PRESIDENT. ¿Qué tal como preludio de una dictadura? (@AfeliA)
¿Hay gente que estudia informática y se contagia de covid? Instálense un antivirus, no sé. (@nutria_nur)
Era como un invierno lleno de primaveras en cada rincón. (@Regaliz__)
Si Dios existe, estaba de muy buen genio cuando se inventó los aguacates. (@catamaterile)
@PGExplaining: Ruth Klüger le tiró un vaso de vino a un profesor sexista. Beate Klarsfeld abofeteó a un nazi. Esa es la clase de cortesía por la que debes guiarte.
@marjorieross: El milagro de la multiplicación de los panes lo acepto sin problemas. El de la multiplicación de los peces no. No creo yo que los palestinos fueran precoces precursores del sushi, y mucho menos con peces, tan escurridizos, en vez de con pescados.
En @violetred una #microficción mía:
La Cherazade, en su acreditada casa de citas de Bagdad:
–¡Ah chévere, si quiere tenerme mil y una noches seguidas le haría un buen descuento!
@scottbaliz: En el canal porno siempre dejo un comentario al final de sus vídeos: “¿Por qué haces estas cosas? Mamá y yo estamos muy tristes. ¡Por favor, vuelve a casa!”
@kamuezue: ¿Puedo comenzar ya con la decoración navideña del jardín o todavía es demasiado temprano?