
Ojalá que las cosas no se pongan tan mal como ya lo están. (Del kabarettista alemán Karl Valentin, 1882-1948, en @andrewholes)
Sin querer, Mercedes Barcha fue autora de una frase definitiva en la memoria del boom. “Sólo falta que esa hijueputa novela sea mala”, le dijo a Gabo luego de enviar el manuscrito de Cien años de soledad a su editor, en Buenos Aires. (@Jamon_Salve)
Amo a la persona en la que me convierto cuando me siento frente al aire acondicionado. (@adrianacasas102)
La mayoría de las parejas tienen química entre ellos, mi mujer y yo debemos tener matemática… porque todo es un problema. (@nostradamus69x)
¿Sabías que las risas grabadas las inventó un mexicano? No sé, se me hizo oportuno comentarlo. (@barbarahoyo)
Mi profesión es recoger todas las palabras que se lleva el viento. (@Guashabita)
Descubrí en Parque Lira una lavandería llamada @ (@magmastretta)
Mi país, para muchos un trauma compartido, para otros una memoria por borrar… (@7tojil, tuitero nicaragüense)
Todos hemos sido Víctor Hugo cuando nos abrimos la cuenta de Twitter por primera vez. (@Biiiee)
Ese es mi mayor temor al pensar en tener hijos. ¿Qué chingados van a hacer el día que yo no tenga ganas de levantarme? (@HiperQnecia)
Este año cumplí 23 y el próximo también porque este no vale. (@zchvzzz)
La verdadera desnudez, es llorar frente a otro. (@FraseSimple)
Se escribe renacer pero se pronuncia café. (@mikatya5)
Al pan pan, al vino vino y vos arriba mío. (@iretoxica)
—Ya llegué, mamá.
—Es muy tarde, ¿dónde andabas?
—En la casa de Noé.
—¿Cuál Noé?
—Noé de tu incumbencia, JAJAJA… ¡NO MAMÁ, CON LA PLANCHA NOOO! @SomosSarcasmo)