
Proverbio chino: Ve, el simple aleteo de un murciélago puede cambiar el mundo. (@ismene2)
@DiarioOnline69 cita a Carmen Lomana: “Esta pandemia va a cambiar hasta las relaciones sexuales”.
@CoronaVid19 comenta: Esta noticia me la manda la sífilis. ¡Menudo cabreo el que tiene!
El miedo al contagio me ha recordado al comienzo de Masa y poder, de Canetti: “Todas las distancias que los hombres han ido creando a su alrededor han surgido del temor a ser tocado”. (@jaimefermar)
Al envejecer el tiempo se me hacía cada vez más vertiginoso. En esta cuarentena, otra vez, el tiempo me parece lento. Todo pasa despacio, como en la infancia. (@hectorabadf)
Llevo una semana sin bañarme pero ya me puse una camiseta del América para que me manden a chingar a mi madre por la camiseta y no por el apeste. (@643ernesto)
El mundo sí estaría bonito sin nosotros. Ahora, ni modo, de aquí no nos sacan. Ya nos vamos a portar bien. (@magamastretta)
En la Comunidad Castilla–La Mancha, a Rocinante le han prohibido ir a menos de dos metros del pollino de Sancho, y las bodas de Camacho han sido postergadas sine die. (Ricardo Bada, citado por @alfarmada)
“Buscad a Parménides en el río de Heráclito, quizá se esté ahogando varias veces”. (Albert Camus, citado por @jardinmusical5)
Hay personas, que desde el primer momento que las ves, sabes que quieres pasar el resto de tu vida ignorándolas. (@corisinmiedo)
“¿Qué me miran?”, preguntó el reloj. Siempre olvida que necesitamos conversar con el tiempo. (@Guashabita)
¿Un sueño cumplido? Vivir en Nueva York. (@CoronaVid19)
¿No sienten que antes éramos todos cochinos? (@juanalajirafa)
La OMS recomienda que te quedes siempre conmigo. (@LezVargas)
Un día menos, ya se oye el mar al final del túnel. (@lolaquiroga)
De @josetenene: Diálogos en cuarentena.
—¡Ay!, no sé que ponerme, amor; ¡ayúdame!
—¿Y pa’onde vas, pues?
—Pa la cocina…