
Admito que no es cómoda la empatía. Es más fácil lo demás. (@escritoenmi)
Las estupideces solo necesitan público para salir del anonimato. (@YdeJanisJoplin)
Las personas deberían venir con 30 segundos de tráiler para saber en qué movida me estoy metiendo. (@Malaguita76)
Algunos temores se curan quedándote más tiempo de lo que habías planeado. (@hiliando)
Yo creo que el salario mínimo debería ser 80 millones de dólares. Voten por mí. (@ChuchoRZ)
Se pierden más cosas en un puño cerrado, que en una mano abierta. (@OvejerO)
“Me sorprendió lo buena que es esta película” es el comentario que más he oído de las tres películas que he hecho. ¿Cuándo se va a acabar la sorpresa? (@Cati400)
Como dijo la peor de todas: “Pues quejaos en hora buena”. (@AlmaDeliaMC)
Una vez me reí porque un albañil dijo “haiga” en vez de “haya”. Mi padre me miró muy serio y me dijo: “Él sabe construir una casa, ¿y tú?” A partir de allí, aprendí a respetar. (@MllenalisO)
Lo que te ha dado el amor que no te lo quite el miedo. (@anavicentemora)
@fronterad: Concluí la relectura de Fortunata y Jacinta. ¡Qué pedazo de novela, qué crack era don Benito! Pero la edición de Austral es como para denunciarla en un juzgado de guardia.
@mcjaramillo140: Los lunares son una parte alícuota de la belleza.
@echt: Entretanto soy tan viejo que aprovecho la energía de la frenada del Metro para levantarme de mi asiento.
@swhelpley: Siempre me hace gracia recordar que en neerlandés los fósforos se llaman “lucifers”
@Etjittkeenwood: Me lo cuenta una jueza amiga, de un pleito familiar.
Él: Te la pasas viendo en la tele programas gastronómicos y no sabes ni freír un huevo.
Ella: Y tú las noches viendo porno, pero… [bosteza de manera ostensible]