Temporada para matar (E.U.A., 2013)
(Killing Season)
Director: Mark Steven Johnson
Género: Thriller
Guionista: Evan Daugherty
Actores: Robert De Niro, John Travolta y Milo Ventimiglia

Robert De Niro y John Travolta llenan la pantalla con un duelo a muerte entre dos veteranos de la guerra de Bosnia.
Suena como un sueño hecho realidad para los amantes de las cintas de acción y suspenso, pero la verdad es que tiene muchos problemas de guion que arruinan la película. El asunto no sería tan grave si el reparto no fuera de este calibre, pero cuando ves a gigantes del cine en la cartelera esperas una gran historia contada de manera impecable. Lo que más me molestó es que no resultaba tan complicado lograr una película entretenida. Tienes a dos veteranos de guerra con un pasado en común, en un bosque, armados con arcos. ¡Vaya! ¿Qué más hace falta para poner en escena un gran juego del gato y el ratón que me tenga en suspenso de principio a fin con una resolución clásica que me deje satisfecho o deprimido, dependiendo de qué personaje se ganó mi simpatía? Este tipo de películas tienen tres finales posibles: ganar, perder o empatar, todos válidos.
Películas como Heat (1995), Face Off (1997), Broken Arrow (1997), Insomnia (2002) muestran justo de lo que estoy hablando. Algunas de ellas son protagonizadas por los mismos actores, aunque nunca habían estado juntos.
La película no es pésima, pero solo se salva por sus actores: nunca logra acumular el suspenso que está implícito en la trama.
En una partida de ajedrez cada jugador mueve las piezas siguiendo una estrategia, que puede o no estar planeada, para acorralar al rival y terminar con un jaque mate. El avance de la partida entre dos grandes jugadores crea un suspenso que crece por la expectativa de cada jugada y sus resultados, pero si cada movimiento del juego es un jaque mate, entonces se pierde la tensión porque ambos se tienen que perdonar la vida para seguir jugando.
Lo mismo se puede decir de películas de suspenso que giran alrededor de dos enemigos acechándose: Si pones a tus personajes a merced el uno del otro varias veces, desaparece el riesgo y se vuelve predecible la historia. No hay suspenso en esta película de suspenso. En la cacería, cada personaje debe usar sus habilidades para engañar a su oponente, atraparlo, herirlo, sacar ventaja y finalmente ganar la partida. Lástima que Temporada para matar no lo haga así, porque es, a fin de cuentas, una oportunidad desperdiciada para el que logró juntar a estos dos grandes actores.