En El árbol de las brujas, Ray Bradbury envía a una pandilla de ocho niños inquietos, montados en un cometa, a ver con sus propios ojos, durante una noche de viento frío, la manera en que distintas civilizaciones han rendido culto a la muerte. A vuelta de página aparecen dioses, momias, hechiceras, calaveras de azúcar. […]
libros
La fractura mexicana de Roger Bartra
Estaba en el Fondo de Cultura Económica de Miguel Ángel de Quevedo, tomé el libro de un estante y lo empecé a hojear. Con Bartra siempre dejo que me guíe la intuición. Los dedos se detienen donde se encuentran las ideas que me interesan, es azaroso. Empecé por el último capítulo: “memorias de la contracultura”.
El nobel para Mo Yan: su literatura en boca de propios y extraños
“Mo Yan, diría Kafka, es uno de esos grandes cuya lectura golpea como un puño y abre, con una desgarradura, un nuevo horizonte.” Claudio Magris
Borges en Instantes. Un poema con cuatro autores
La apropiación y desapropiación del poema “Instantes”, falsamente atribuido a Borges, parece una comedia de errores en el que se equivocaron todos. Poniatowska se equivocó porque alteró su entrevista con un poema falso y otro anacrónico. Los que creen a pie juntillas que es de Nadine Stair, se equivocan pues sobrestiman a la improbable poeta de Luouisville, Kentucky, quien supuestamente escribió un poema que, para cuando se le asoció con su nombre, ya llevaba 25 años circulando. Los que creen que el texto que ha llegado a nuestros días es de Don Herold también se equivocan, dada la legión de versiones, interpretaciones y traductores traidores al texto originalmente publicado por él.
Tres cartas cochinas de James Joyce a Nora Barnacle
Como ves, tengo todavía algo de poeta. También te regalare un hermoso libro: es el regalo del poeta para la mujer que ama. Pero, a su lado y dentro de este amor espiritual que siento por ti, hay también una bestia salvaje que explora cada parte secreta y vergonzosa de él, cada uno de sus actos y olores. Mi amor por ti me permite rogar al espíritu de la belleza eterna y a la ternura que se refleja en tus ojos o derribarte debajo de mí, sobre tus suaves senos, y tomarte por atrás […]
Viaje al Líbano
El viaje del escritor resulta entonces tanto un desplazamiento físico hasta el país de su madre, como al laberinto de sus sentimientos y recuerdos personales. Cuanto más penetra en el Líbano, más se atraviesa él mismo. Es un movimiento territorial y emocional a la vez, material y espiritual. Y entre tanto, un escenario histórico que nos sitúa a quienes no conocemos el lugar ni su pasado: “Entiendo por qué se dice que en ninguna otra parte sobrevive la antigua tradición de la hospitalidad oriental como en Líbano. Las palabras salen atropelladamente; los más viejos me tocan, me oprimen ambas manos, me besan con júbilo en las mejillas, me ofrecen uvas y hay quien me las lleva a la boca.”
Raymond Carver y la naturaleza compleja de lo simple
Y una vez que uno descubre la literatura no hay vuelta atrás, comienzas a leer, a navegar por autores que te parecen geniales, buenos, mediocres o malos. Te clavas en un lado y luego en otro, hasta que un día, casi sin darte cuenta, aparece en tu vida un escritor con el que, de alguna forma muy extraña, sientes que has llegado por fin a casa.
Ciudad de libros · Ensayo literario
Un respiro en el ITAM: Julián Meza
De Julián se pueden decir muchas cosas: su irrefutable sentido crítico, su manera de evaluar la política (el mejor chiste que alguien ha hecho sobre Calderón lo hizo él); las mordidas voraces y sanguinolentas a las instituciones y su manera violenta de alejarse de todo aquello que le parecía reprochable
Ciudad de libros · Ensayo literario
Por qué Dickens
En el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens, entre las diversas cosas que se han escrito sobre él, recordé no haber encontrado algo tan novedoso como lo que escribió hace muchos años, en un ensayo, Colin White, un legendario maestro durante varias generaciones en la carrera de letras inglesas en la UNAM. Viene en […]
Cinco poemas de Wislawa Szymborska comentados por Czeslaw Milosz
Se nos ha enseñado que sólo el hombre tiene un alma inmortal. Si hoy hablamos de modo diferente sobre una línea que nos separa del resto de los seres vivos, ¿esto quiere decir que tal línea, para nosotros, no existe? Sentimos que existe y, para usar una expresión anticuada, eso se debe a la conciencia y el libre albedrío de los seres humanos. En otras palabras, sólo nosotros experimentamos la culpa, entre la inocencia universal de la naturaleza. Y este es el tema del poema de Wislawa Szymborska.