El Reporte Mundial de la Felicidad 2013 (patrocinado por Naciones Unidas cada año) dice “no usar la palabra felicidad a la ligera” y, ay, no lo hace. Este cuidadosísimo ejercicio estadístico (en el que participan con regularidad Bután, su rey y su recientemente inaugurado Primer Ministro) dice encontrar “evidencia considerable sobre la naturaleza y las causas de la felicidad. Pero ¿qué nos dice en realidad?