Profesor de geografía humana en la Universidad de Barcelona desde 1967, Horacio Capel es un ciudadano crítico y al mismo tiempo orgulloso de la capital catalana, la ciudad que a su pasado romano, medieval e industrial añade las ventajas de sus playas, su puerto en el Mediterráneo, sus íconos modernistas, las exitosas intervenciones de regeneración […]
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Insurgencias y trigarancia
Si entendemos que las revoluciones hispánicas suponen un proceso con dos facetas distintas pero complementarias (la desintegración de la monarquía española y el surgimiento de estados nacionales), podemos conceder que simbólicamente la trigarancia buscó consumar (en el sentido de llevar a cabo totalmente algo) la independencia, es decir, el establecimiento de una entidad política (el Imperio Mexicano) diferenciada de la monarquía española. Consumó una independencia peculiar y estableció un estado nacional particular; fue, en definitiva, una salida de entre muchas otras posibles.
Apatzingán: los insurgentes a juicio
No comparto la afirmación de que sólo Hidalgo y Morelos pusieron en peligro la estabilidad del virreinato; habría que agregar, insisto, a los miles de actores que tomaron las armas en ciudades, villas y pueblos. Si lo hacemos nos daremos cuenta de que fueron muchos los movimientos armados que de manera simultánea cubrieron gran parte de la geografía novohispana
El día que la felicidad dejó de ser feliz
El Reporte Mundial de la Felicidad 2013 (patrocinado por Naciones Unidas cada año) dice “no usar la palabra felicidad a la ligera” y, ay, no lo hace. Este cuidadosísimo ejercicio estadístico (en el que participan con regularidad Bután, su rey y su recientemente inaugurado Primer Ministro) dice encontrar “evidencia considerable sobre la naturaleza y las causas de la felicidad. Pero ¿qué nos dice en realidad?
¿Para qué recordar el mal?
Señalar los males del pasado, incansablemente, con museos, monumentos y placas, no servirá de nada para su “domesticación” (la erradicación es simplemente imposible), porque será señalar a un fantasma y eludir la responsabilidad que tenemos todos de ser susceptibles a ser malos alguna (otra) vez.
Releer a Edgar Morin
La producción fue el resultado de un creativo encuentro entre Jean Rouch, antropólogo que ya tenía una trayectoria como videoasta cuyo lugar de trabajo había sido básicamente el África, con el sociólogo Edgar Morin que para ese momento no era todavía un académico tan conocido. Morin había escrito libros de cine (El cine o el hombre imaginario y Las estrellas: mito y seducción del cine), y Rouch había elaborado una docena de documentales sobre la vida en Nigeria. Se dice que la idea de hacer una película surgió de una crítica cruzada: mientras que uno solamente escribía sobre el cine, el otro sólo hacía documentales etnográficos de sociedades alejadas y nunca de su propio entorno. Y así nació Crónica de un verano, que obligó al sociólogo a dejar los libros y agarrar una cámara, y al etnólogo a filmar París y los suyos.
Los romances de Ronald Dworkin
Dworkin creía en el deber de interpretar la ley. Un heredero de las reflexiones sobre la “common law” que puso la dignidad en el centro de su sistema moral. Sin embargo, Dworkin no era un conservador. Entendió la dignidad como autoafirmación no como sacrificio. Dworkin creía que tenemos el deber de vivir bien.
Ensayo literario · Noticias de Cipango
Historia, ciencia o narración
Para la Historia, la narración sigue siendo parte de la construcción de conocimiento, mientras que el resto de las ciencias asumen al lenguaje únicamente como un último traductor.
La primera noticia de América: el terremoto de 1541 y la muerte de la gobernadora "Sin Ventura"
Pero esta primera noticia impresa en América, la del terremoto, está asociada con una anécdota trágica y muy romántica: la de la muerte del conquistador Pedro de Alvarado, en esos tiempos ya gobernador de Guatemala, el luto de su esposa Beatriz de la Cueva (apodada la “Sin Ventura”) quien sería gobernadora en sustitución de su esposo, pero sólo por un día, el día del terremoto que acabo con su vida.
Primero mexicano y después latino: radiografía de los jóvenes latinoamericanos en Estados Unidos
Una de las conclusiones de este reporte sorprende a esta redacción. Esta es una generación que se ve a sí misma como un grupo increíblemente diverso cuyo principal rasgo en común es habar español. Les gusta distinguirse de los grupos “blancos” más de lo que lo hacen sus mayores, pero se distinguen haciendo referencia al país de orígen de sus padres antes que mediante el uso del término latino e -incluso y hasta la tercera generación- el término “americano”, lo que encuentran restrictivo.