Se acerca el final del año y la cuenta de películas de superhéroes llega a ocho estrenos en la pantalla grande. Si además agregamos los múltiples lanzamientos de series, nuevas temporadas y proyectos que se anunciaron para televisión, el 2017 ha estado plagado de capas y armaduras. Considerando que la tendencia va en aumento, hay que hacerse al ánimo de que por muchos años las salas de cine estarán plagadas de enmascarados hasta que el publico cambie sus gustos. Mientras tanto, podemos echar una mirada a cinco ejemplos que muestran las cualidades del género.
El primer Caballero de la noche
Batman (1989, dir. Tim Burton)
La icónica cinta que trajo una visión más obscura del Caballero de la noche a las salas de cine. Después de la colorida serie de televisión protagonizada por Adam West, Tim Burton usó todo su creatividad visual y nos dio una película con un estilo que cambió por completo la forma de presentar superhéroes en la pantalla. La cinta no solo redefinió al personaje principal, protagonizado por Michael Keaton, también mostró una faceta monstruosa y perversa del villano más famoso del mundo de los cómics: El Guasón, personificado por Jack Nicholson.
A la fecha, aunque sin menospreciar los esfuerzos de Nolan, el Batman de Tim Burton es la mejor exposición del hombre murciélago y lo que representa.
Un héroe imperfecto
The Shadow (1994, dir. Russell Mulcahy)
La cinta se basa en los cuentos y la serie de radiodramas del mismo título de la década de 1930. El personaje central es Lamont Cranston, un traficante de opio que busca redimirse luchando contra el crimen de Nueva York usando poderes psíquicos. Sus críticos afirman que la historia no es muy elaborada, pero ninguna película de superhéroes se mide contra Shakespeare.
Lo que define a esta cinta son efectos visuales de primer nivel para su tiempo y una recreación nostálgica del ideal del superhéroe de la época: The Shadow no es un personaje infalible con altos estándares morales y un complejo mesiánico. Es un hombre imperfecto que quiere compensar su pasado ayudando al prójimo. Dicho esto, cabe mencionar que sí termina luchando contra un villano con miras a conquistar el mundo, pero los superhéroes que empiezan con orígenes humildes son más accesibles.
El único Hombre de acero
Superman (1978, dir. Richard Donner)
Las mayas eran ridículas y los efectos especiales no han envejecido con gracia, pero la película de 1978 sigue superando todos los intentos por plasmar al hombre de acero en la pantalla grande.
Christopher Reeve es el Superman más carismático que ha existido. Cuando se habla del personaje la gente lo relaciona de inmediato con la interpretación que el actor le dio a este símbolo de verdad y justicia. La película cumple con todos los requisitos de una cinta de superhéroes: narra el origen del personaje, justifica sus ideales, plantea un interés romántico creíble y presenta a un antagonista icónico con Gene Hackman interpretando a Lex Luthor. Para el que no ha visto este clásico, es buen momento para sentarse a disfrutar de un estilo de superhéroe que se ha perdido en esta era de miles efectos especiales y mala narrativa.
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El hijo pródigo de Marvel
Spider-Man: Homecoming (2017, dir. Jon Watts)
Al terminar la extraña trilogía de Tobey McGuire y el vergonzoso dúo de cintas protagonizadas por Andrew Garfield, Marvel finalmente recuperó el espíritu del personaje en esta película que forma parte del universo cinematográfico de Marvel: Peter Parker regresa a Nueva York después de su participación en Capitán América: Guerra civil, para practicar el difícil arte de ser un superhéroe principiante y sin mentor.
Spider-Man es un adolescente que estudia la secundaria y tiene los problemas típicos de la edad y, por lo mismo, es el héroe más entrañable que ha surgido en esta serie de películas basadas en cómics. La relación de la cinta con el Universo Marvel funciona a favor de la trama porque le da un contexto a la aventura del protagonista. Apoyado en este escalón narrativo, Jon Watts cuenta la historia de un joven con ansias de salvar el mundo todos los días, pero que al final se conforma con ser el héroe local.
La familia que lo cambió todo
The Incredibles (2004, dir. Brad Bird)
Obviando el detalle de que es una película de animación, Los increíbles es una cinta que rompe con la norma del género. La trama se enfoca en una pareja de héroes retirados que vive en los suburbios y trata de llevar una vida normal. Los planes de un supervillano los obligan a regresar a su viejo oficio, pero toda la parodia de lo que implica ser un superhéroe es lo que vale en esta historia.
Durante los primeros años del milenio, muchas películas buscaron darle un giro interesante a las premisas tradicionales, haciendo burla o critica de las historias y personajes clásicos. Los increíbles lo hizo con los superhéroes, Shrek con los cuentos de hadas. El problema es que hacer parodias de historias icónicas es difícil y lo normal es que dichas parodias pasen desapercibidas después de que la burla pierde efecto, pero esta película logró crear un nuevo enfoque a las acartonadas historias. Y eso ha influenciado todas las cintas del genero que vemos hoy en día.