Patricia Rosas Lopátegui ha compilado dos volúmenes exhaustivos sobre la vida y obra de la escritora mexicana. Diálogos con Elena Garro. Entrevistas y otros textos (Gedisa, 2020) es el resultado de una investigación de largo aliento, en más de dos mil páginas, con gran acopio documental, biográfico y bibliohemerográfico, que trasciende por mucho una antología de entrevistas o una recopilación de artículos.
Ever Aceves: ¿Cómo fue que empezaste con esta labor investigativa monumental sobre Elena Garro?
Patricia Rosas Lopátegui: Todos llegamos a Elena Garro por una de sus obras. A mí me tocó llegar a ella por Los recuerdos del porvenir (1963) en la primavera de 1977. Yo estudiaba Letras en el Tecnológico de Monterrey y, en un seminario de Literatura Mexicana, leímos Los recuerdos del porvenir. Desde ese momento me impactó la novela; me pareció tan diferente, tan original, única en comparación a todo lo demás que estábamos leyendo en ese curso. Desde ese momento quedé completamente apasionada por Elena Garro. En aquellos tiempos, no encontrabas nada sobre ella. En 1980 me fui a vivir a la Ciudad de México precisamente para trabajar su obra. ¿Quién era esta escritora? ¿Por qué no circulaba? ¿Por qué sus obras estaban completamente vetadas? Los recuerdos del porvenir la leímos en copias fotostáticas porque la novela no se conseguía. Entonces me topé con una serie de obstáculos en la Ciudad de México, nadie quería hablar de ella. Había todavía escritores y escritoras vivos que la habían conocido, pero no querían hablar. Por azares del destino, en ese año cayó en mis manos 26 escritoras del México actual (1978) de Beth Miller, en donde esta investigadora estadounidense incluyó una entrevista de Joseph Sommers a Elena Garro hecha en 1965. Cuando leí esa entrevista realmente me abrió los ojos, me abrió el mundo a Elena Garro; es una entrevista muy íntima donde ella le cuenta aspectos de su infancia, sus primeras lecturas, su formación. En ese momento me di cuenta de la gran relevancia que tiene una entrevista. Ahí comenzó todo, en 1980, pensé “algún día tengo que encontrar y recopilar todas las entrevistas que le hayan hecho a Elena Garro”.

EA: Hay textos de José Emilio Pacheco, de Juan García Ponce; entrevistas de María Luisa La China Mendoza, Elena Poniatowska, El Búho, Patricia Vega. ¿Cuánto tiempo te tomó, particularmente, recopilar estos dos volúmenes con todo este bagaje de entrevistas —algunas inéditas—, estudios preliminares, documentos tan variados y tan abundantes en datos sobre su vida (programas de mano, cartas, apostillas y toda una serie de fragmentos de su correspondencia, de sus memorias, etcéterea) así como artículos y reseñas sobre su obra dramatúrgica?
PRL: Desde 1980 fui recopilando el material, pues es un material, digamos, de largo aliento. Pero cuando yo dije “ya le toca el turno a las entrevistas a Elena Garro”, fue a finales del 2017, cuando se publicó, finalmente, en el Fondo de Cultura Económica el volumen que compilé y prologué de las Obras Completas de Guadalupe Dueñas. Entonces me aboqué a la tarea al 100%. Lo que yo quería es que estos volúmenes salieran para los cincuenta años de la masacre de Tlatelolco, en octubre, pero no encontré editor. Pero por un lado estuvo bien, porque me permitió reestructurar el libro y compilar todavía más material que seguí encontrando.
EA: Inicias el estudio preliminar con: “2 de octubre de 1968-2 de octubre de 2018. A 50 años de la masacre en Tlatelolco y la leyenda negra en contra de Elena Garro. Estos dos volúmenes reivindican su palabra y su combate en pro de la democracia, la igualdad de género y la justicia social”. Y creo que es algo que se puede identificar en las entrevistas que le hacen. En ocasiones, no se considera a la entrevista como un género literario, sino como un medio meramente informativo. Estas entrevistas son un baúl lleno de joyas porque muestran a una Elena Garro que responde de inmediato sin filtros, transparente.
PRL: Claro, y originalmente el libro se iba a llamar Entre tú y Elena Garro, precisamente por esa intimidad y cercanía que se da entre entrevistador y entrevistada. Pero al último momento, leí una lectura fundamental para ella: los Diálogos de Platón. Ahí fue cuando le cambié el título. Tienes toda la razón, la entrevista es un género literario-periodístico, no solamente concierne al periodismo, ¡definitivamente! Ahí está todo el universo de un autor o autora, de un artista.
EA: En el segundo tomo, hay una entrevista en la que se menciona que, a su llegada de París a México en 1991, se encuentra con un periódico que dice “México debe recuperar a Elena Garro como una de sus grandes escritoras”. ¿Crees que esto sigue siendo vigente?
PRL: Totalmente, México no ha recuperado todavía, no se ha dado a la tarea como debería, de recuperar a Elena Garro. Hoy, afortunadamente, ustedes, las nuevas generaciones, la están recuperando. Sin embargo, todavía falta mucho por hacer, porque no se trata nada más de reeditar su obra. Se ha reeditado casi su obra completa desde hace cuatro o cinco años, pero hay mucha leyenda negra que la sigue cubriendo. Estos Diálogos con Elena Garro son fundamentales porque mi propósito es, precisamente, presentarle a las nuevas generaciones y al público en general quién fue Elena Garro, y qué pasó exactamente en el movimiento de 1968, porque ahí comenzó, en gran parte, su leyenda negra. Aunque yo siempre he pensado que esta leyenda negra inició desde que era novia de Octavio Paz, y después, con su matrimonio. Desgraciadamente, en esta sociedad mexicana machista y patriarcal en la que estamos viviendo, hay todos estos estigmas en contra de la mujer. Pero el 68 es, como dijo ella misma, “el año, el mes negro” de su vida: “se me cayó la casa encima después de la masacre”. Sin tener que pasar horas en la Hemeroteca, en el volumen 1 está lo que sucedió en el 68, unos meses antes y lo que sucedió después. Me di a la tarea de transcribir todo lo que se dijo en la prensa sobre la masacre y posterior a ella; ahí están todos los documentos originales y lo que Elena Garro declaró, para que los lectores lleguen a sus propias conclusiones y no se dejen manipular por la historia oficial: el acusarla de traidora, soplona; lo cual es una total mentira, una farsa. Elena Garro era, no la piedrita, sino la piedrota que molestaba al sistema político mexicano, al status quo.
EA: René Avilés Fabila en alguna entrevista mencionó: “la gente le teme al Premio Nobel”.
PRL: Y hasta la fecha. Aunque creo que las cosas están cambiando, definitivamente veo una mayor apertura de todos los medios, de la prensa. Ya no hay este temor al grupo de Octavio Paz porque, aunque falleció en 1998, hay todo un aparato que ha seguido insistiendo en esta leyenda negra, digamos, para ensombrecer las grandes contribuciones de Elena Garro a la literatura y a la cultura nacional.
EA: En ambos volúmenes se pueden apreciar una serie de imágenes que recuperaste, que sirven no solamente para la investigación científica, sino también para aquellas personas interesadas, incluso, en la psicología de Elena Garro.
PRL: Exactamente, en este libro se encuentra todo lo que le interesó, toda su vida: la defensa de los campesinos, la Reforma Agraria, su alianza con Carlos Madrazo en búsqueda de la democratización del sistema; su amor y pasión por el teatro, sus ideas sobre cómo crear una nueva manera de hacer teatro en México a finales de los años cincuenta; y su proceso creativo, cómo realizaba una novela, una obra de teatro, etcétera. Todo su universo está aquí encapsulado.
EA: Incluso Juan García Ponce menciona en una de sus crónicas el impacto del teatro de Garro al interior de Poesía en Voz Alta, cómo su dramaturgia era, básicamente, el alma de dicho grupo, viniendo a renovar completamente el teatro del siglo XX; algo que no existía.
PRL: Exacto, porque el teatro en ese entonces era completamente costumbrista, seguía los preceptos aristotélicos; y Elena Garro introduce la fantasía, la magia, el mundo de la ilusión en escena. Son obras realmente revolucionarias. No hay nada que sea similar a lo que hizo Elena Garro en el teatro, es tan original… Quizás en el libro 80-90% son entrevistas, lo restante son precisamente estos otros textos que tú mencionas, los cuales sirven para complementar su quehacer artístico, para conocer el contexto histórico, político y social durante ese periodo. El libro, como sabes, está dividido en capítulos que son décadas en la vida de Elena Garro. Pero nada más hay una sola entrevista en la década de 1950. ¿Cómo la recibió el público en estos años? Pues precisamente con estas notas, reseñas y artículos de un valor extraordinario de José Emilio Pacheco, Juan García Ponce; porque nos ubican en lo que estaba sucediendo en ese momento en que Elena renovó el teatro.
EA: A través de este libro se vislumbra la escritura plurivalente de Garro; escritora de dramaturgia, cuento, novela, poesía, pero también de periodismo. Todo eso se puede reflejar aquí.
PRL: Exacto, y en el volumen 2: El retorno del exilio, Elena la pasó muy mal, volvió a vivir el exilio. Pero qué bueno que regresó porque, si no hubiera regresado, no hubiera regresado ese mundo, ese universo que nos regaló a través de sus entrevistas. La entrevistaron infinidad de veces.
EA: ¿Cómo fue que regresó en 1991? ¿A través únicamente de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem)?
PRL: Exacto, gracias a José María Fernández Unsáin, que era el director de la Sogem, uno de los principales responsables de que regresara; así como René Avilés Fabila, Emmanuel Carballo, Beatriz Espejo; ellos desempeñaron un papel muy importante en el regreso de Elena Garro. Y ya en el regreso definitivo, quien fungió un papel muy importante fue el director de Conaculta: Rafael Tovar y de Teresa, muy amigo de ella.
EA: ¿Cuál sería tu objetivo principal con este libro?
PRL: Que los lectores tengan oportunidad de acercarse a Elena Garro con la mayor claridad posible; no solamente se trata acercarse a ella por sus obras, sino a través de su gran lucha con los campesinos. Ella fue una guerrera que peleó por los indígenas, por los más olvidados, así como por la igualdad de género, por eso hay que conocer su vida, su trayectoria. Es una figura que dio toda su pasión, su coraje, su fuerza por cambiar las cosas en México. Eso no cualquiera lo hace, no cualquiera se compromete en cuerpo y alma para modificar una realidad opresiva. Los escritores típicamente producen su obra y ya. Elena Garro va muchísimo más allá, es un personaje que debemos conocer también desde esa perspectiva. Las y los lectores van a poder descubrir a través de estos volúmenes quién fue Elena Garro y por qué sigue todavía marginada, olvidada. Mi gran esperanza es que las nuevas generaciones rompan ya con ese maleficio.
• Patricia Rosas Lopátegui (edición, estudio preliminar y notas). Diálogos con Elena Garro. Entrevistas y otros textos. Vol. 1: Antes y después del 68. Vol. 2: El retorno del exilio. Ciudad de México: Gedisa, 2020, 2377 p. (ambos vols.)
Ever Aceves
Licenciado en Psicología por la UAEM. Ha publicado en las revistas: Replicante, Praxis, La Lengua de Sor Juana y La libreta de Irma. Twitter: @aceves_ever.