Desde su nacimiento hace 17 años, A Poc A Poc ha sido una compañía de danza contemporánea que le ha hecho absoluta justicia a su nombre. Esta compañía que emerge en Barcelona bajo la dirección del mexicano Jaime Camarena ha logrado, “poco a poco”, pero con certeza dominante consolidarse como una de las compañías más reconocidas de México, logrando además situar a nuestro país en el panorama dancístico mundial.
A lo largo de su ya importante historia, A Poc A Poc ha bailado en diversos escenarios del mundo; sus presentaciones en Cuba, Estados Unidos y España entre otros, han provocado críticas alentadoras. El pasado 15 de julio, la compañía acreedora en tres ocasiones del programa “México en escena” se presentó en Bellas Artes con las coreografías El fuego en el país de las nubes, De la lluvia de las ánimas y Abstente y sostente. Las tres son coreografías llenas de elementos innovadores que en sincronía se conjugaron para lograr cadenciosas composiciones y un gran espectáculo. Poco a poco.
Bailarines son al mismo tiempo música y escenografía. Un escenario se divide en diferentes planos visuales aludiendo a los ciclos, variaciones de una misma historia y todos con completa entereza aunque siempre inseparables. Finalmente, un video proyecta sueños y ensueños para recordar el desprendimiento y la evasión de la realidad al tiempo que el personaje principal lidia con la muerte. Mientras tanto, en la oscuridad, el espectador sin advertirlo e inevitablemente se sume en ritos, repeticiones y sueños ajenos.
Cada movimiento y la iluminación, vestuario, escenografía y proyecciones son parte indispensable de las composiciones coreográficas. El resultado en conjunto es una perfecta cohesión llena de instantes que se justifican a sí mismos y arrastran al espectador a vivir la esencia y el argumento de cada coreografía.
A Poc A Poc propone ideas originales de multimedia y sonido, pero sobre todo destaca en sus coreografías una propuesta de danza textualmente contemporánea. En su más puro significado, A Poc A Poc es una compañía de danza cuya prioridad sigue siendo el movimiento. Son cuerpos potenciados con luces, sonidos e imágenes. Con un lenguaje de movimiento vigente y fluido, esta compañía enfatiza la técnica de bailarines que demuestran absoluto compromiso con los conceptos de Camarena.
La ejecución transmite dinamismo, fuerza y vitalidad, además de una convincente interpretación. En estas tres coreografías, Camarena no desperdicia bailarines y usa a toda la compañía en cada composición. Las coreografías parecen ser concebidas desde un principio como universos en donde incluso el espectador es previsto. El resultado de mezclar emotivos dúos y solos con la fuerza hipnotizante de los cuerpos de baile es de una atención casi aprensiva de parte del público a lo que sucede en el escenario.
Poco a poco se construyen estos universos de imágenes y sensaciones efímeras que se eternizan en la memoria del espectador. Poco a poco y bailando.