La producción fue el resultado de un creativo encuentro entre Jean Rouch, antropólogo que ya tenía una trayectoria como videoasta cuyo lugar de trabajo había sido básicamente el África, con el sociólogo Edgar Morin que para ese momento no era todavía un académico tan conocido. Morin había escrito libros de cine (El cine o el hombre imaginario y Las estrellas: mito y seducción del cine), y Rouch había elaborado una docena de documentales sobre la vida en Nigeria. Se dice que la idea de hacer una película surgió de una crítica cruzada: mientras que uno solamente escribía sobre el cine, el otro sólo hacía documentales etnográficos de sociedades alejadas y nunca de su propio entorno. Y así nació Crónica de un verano, que obligó al sociólogo a dejar los libros y agarrar una cámara, y al etnólogo a filmar París y los suyos.
Ciudad de libros · Ensayo literario
¿Quién mató a Pablo Neruda?
El 1 de mayo de 2013, a Radio Bio-Bio de Chile, declara que “ya está descartado que murió de caquexia, murió de un paro cardiaco producto de una inyección. ¿Qué contenía esa inyección? Ese es el misterio”.
Jaime Sabines. Escribir para no desvanecer
Sabines hablaba como escribía, por lo que sus palabras, al ser conducidas a la reflexión del oficio creativo mostraban al poeta pensador, filósofo, ensayista y crítico literario que había detrás de ese hombre que reflexionaba sobre la condición humana. En este libro, la voz interna del poeta charla consigo misma.
Nosotros los Nobles o sobre el ridículo de comportarse como mirrey
Es decir, esta no es un historia de por qué si se es pobre sería mejor ser rico, ni sobre las virtudes sufrientes de la pobreza, ni sobre la maldad natural de los ricos. Es sobre por qué, incluso con las diferencias materiales que existen, comportarse como mirrey (o niña fresa) es tan ridículo que atenta contra el respeto propio y contra el respeto que nos dan los otros.
Las palabras más antiguas del mundo ¿sobrevivientes improbables?
Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Génesis 11.1 Las lenguas decaen. Las palabras van desapareciendo, sus moldes morfológicos y sus asociaciones semánticas van mutando paulatina o súbita y accidentalmente; finalmente, terminan por ser sustituidas por otras. Por eso se argumenta que para cada lengua hay una cortina de […]
Envejecer poderoso
Todos somos Lear. Es cosa de tiempo, porque Rey Lear es la tragedia de la decadencia, y todo lo vivo tiene que declinar. En el debilitamiento, el anciano pierde autonomía y va quedando en manos de los demás. Cuando seas viejo te llevarán a dónde no quieras, se lee en el Evangelio.
Habitaciones de papel
El lector se encontrará con más de 30 narradores que se preguntan si existe una diferencia entre la pasión y la obsesión, no sólo al escribir, sino en todas las cosas. La mayoría de ellos lo entiende como la facilidad con la que una pasión se transforma en una obsesión y cómo la constancia en el oficio de contar historias puede hacer que esa transformación sea satisfactoria.
En el bolsillo de un periodista cabe más que un lápiz
Yo no conocía a Héctor García. Entré al Museo de Arte Moderno sintiéndome de esos turistas tan comunes como desagradables cuando uno es baquiano. Con la cámara de fotos escondida, me sentí ridículamente importante y con una sensación de absurda desconcentración ante lo que estaba por ver. “Yo no vine a conocer museos, quiero […]
Jon Sobrino: un teólogo peligroso
En el número de abril, la revista nexos publicará un texto de Rubén Aguilar Valenzuela sobre éste y otros casos de teólogos que fueron perseguidos, acosados o silenciados por Joseph Ratzinger, antes y durante su papado. Como adelanto publicamos aquí un texto que Jon Sobrino escribió a raíz de la renuncia de Benedicto XVI.
Ciudad de libros · Fragmentos · Noticias de Cipango
"Mi adorada Carola:" Cartas de Gustavo A. Madero
Conocemos las cartas que Gustavo A. Madero envió a su esposa Carolina Villarreal, durante más de diez años, gracias a que su nieta, Petra Garza Madero de Romo, las publicó en 1991. La crónica de los últimos quince días de vida de Gustavo Madero se puede leer en este archivo. La componen tres cartas y siete telegramas, enviados a su “adorada Carola”. El intercambio de novedades incluye planes postergados, temores personales, preocupaciones domésticas, incertidumbre política y promesas imposibles.