Encontré el sentido de la vida. Pero no le encuentro sentido. (via @jromagnoli)
Palabras después de la guerra
La literatura, como las personas, difícilmente puede ser la misma después de una guerra. Las implicaciones a nivel individual y colectivo son vastas y sobrevienen al paso del tiempo. Circunstancias como la desaparición de un hijo, las ejecuciones múltiples o la migración forzada impactan de tal forma la existencia de un ser humano que resulta imposible sustraerse a la angustia y al dolor que provocan en el contexto de un conflicto armado prolongado.
Música en Auschwitz
Algunos de nombres más aterrorizantes de Auschwitz –señaladamente Johann Schwarzhuber– abandonaban temporalmente su condición de monstruos y la música los humanizaba, los volvía personas aunque fuese efímeramente. Como contraparte, la música ejercía en algunos de los presos una opresión indecible, que los empujaba a la desesperación, la nostalgia o la villanía. ¿Cómo explicar que la música tuviera efectos positivos en algunos nazis y negativos en algunos presos?
Whiplash. Ser el más grande.
Whiplash, del joven norteamericano Damien Chazelle, es un nuevo ejemplo de esa fascinación por la búsqueda de ser “el más grande”, esta vez en un entorno musical. Andrew Neiman (un cumplidor Miles Teller), el protagonista, es un retraído adolescente cuyo compañero de butaca en el cine es su padre. Solitario, su anhelo radica en convertirse en el mejor baterista, superar el virtuosismo de su admirado Buddy Rich. Su ingreso a una reputada academia musical es un paso en ese sentido, pero el punto de quiebre lo representa su maestro, un obsesivo (interpretado por un J.K. Simmons verdaderamente temible cuyo trabajo le ha granjeado el globo de oro y una nominación al Oscar) que en aras de la perfección no duda en masacrar el ánimo de los muchachos.
Cartelera 23-29 de enero
Alma salvaje; Annie; Birdman; Boyhood: Momentos de una vida; Corazónes de hierro; El apostador; El séptimo hijo; Escobar; Foxcatcher; La bella y la bestia; La dama de negro 2; La teoría del todo; Tinker Bell y la bestia de Nunca Jamás; Whiplash
Un gusto adquirido. Comida, peligro y modernidad de México.
El miedo gringo a la comida mexicana en México convive con el reconocimiento en las altas esferas culturales a nuestra gastronomía y su creciente uso como fuente de poder blando en el ámbito internacional. Como en épocas pasadas, este patrimonio intangible se presenta como un argumento que soporta el cosmopolitismo mexicano moderno.
Los razzies. La contraparte de los Oscares
Año con año se nomina a las mejores muestras de cine de Estados Unidos y otros países para ganar un Oscar, el mayor reconocimiento de la cinematografía. Pero mientras un puñado de películas busca la gloria de este galardón, muchas pasan desapercibidas, descartadas por la perversa noción de que la mediocridad no merece premios.
Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee
Presentamos “Wild Games” —el inicio de “A través de un cristal, oscuramente”, primer capítulo de Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee, novela de Eduardo Lago que Malpaso Ediciones ha puesto a circular recientemente—. A un escritor fantasma le encargan simultáneamente escribir la biografía de un millonario y elaborar un informe que descubra la novela que se esconde tras la fichas de El original de Laura de Vladimir Nabokov.
Obsesión infinita
Ya adentro, el propósito no era experimentar lo que la artista intentaba transmitir -la destrucción del yo (“self-obliteration”) en ese mundo de reflejos infinitos-, sino hacer la mejor toma en la que se vieran los puntitos de colores y el cuerpo de uno cargando el celular con el que se hacía la foto. Fuera de esa imagen capturada quedaba la locura creativa de Kusama y su constante cuestionamiento sobre la autodestrucción y la disolución de la identidad.
The Twitter’s Digest
La vida es demasiado corta para comer tantas verduras. (via @juanalajirafa)