Viajero infatigable, Cees Nooteboom (La Haya, 1933) ha escudriñado los mecanismos de la poesía relacionándolos siempre con sus itinerarios. Gran parte de la vasta obra del escritor holandés —autor de novelas, relatos, poesía, ensayos y libros de viaje en los que constata que la existencia es regida por el movimiento— está constituida por frases de una concisión casi aforística.

- Para mí, sólo hay un poder que hace soportable nuestra estancia en la tierra entre nuestras dos ausencias infinitas, y es el poder de la fantasía.
- Se puede oír poesía en pequeñas habitaciones o en grandes salas, pero para leerla se precisa recogimiento; las personas que la lean estarán solas.
- En toda gran poesía, por moderna que sea, está contenida la herencia de los clásicos, de lo anterior, de lo que a lo largo de los siglos se ha preservado para nosotros.
- El lector es la tablilla de cera y el poema el sello; algo me ha hablado y yo, sin entenderlo, sé lo que ha dicho.
- Destierro en San Diego. ¿Por qué se le ocurriría a [Sándor] Márai instalarse en San Diego? Conozco ese lugar y no entiendo cómo este cosmopolita húngaro pudo acabar ahí sus días y escuchar como último sonido un disparo de revólver.
- Cae la tarde. El mar está cerca de aquí, el mar de Poseidón y las rocas junto a las que suelo bañarme. Contemplo la extensa superficie luminosa y rizada del mar, su vaivén bajo el último fulgor del sol. No se oye sino el rumor del agua sobre las rocas.
- La luz es la salvación. Pero la oscuridad también es parte de la vida humana.
- El amor a la poesía empieza probablemente a la edad de los grandes sentimientos, cuando uno todavía cree que un gran sentimiento engendra a su vez gran poesía.
- Cuando leo a Proust en En busca del tiempo perdido, veo que su juventud era un tesoro, pero esta gracia no me ha sido dada.
- Para alguien que ha hecho de la escritura su vida es un momento maravilloso. Entrar en la casa real de alguien que nunca ha existido no es ninguna nimiedad.
- Como decía Spinoza, hay que mirar un poco las cosas con la vista larga, con perspectiva.
- La poesía es la sede de mi empresa; el resto de mi obra son sucursales.
- He vivido con la poesía toda mi vida y a estas alturas sé que esto no es en modo alguno fácil de explicar.
- El que visita la tumba de un poeta emprende una peregrinación a sus obras completas.
- La transmigración de las almas no tiene lugar después sino durante la vida.
- En el centro, que soy yo, está el poeta.
- Sigo construyendo mi hotel, ese inexistente edificio que sólo existe en mi cabeza, el hotel del mundo próximo y lejano, de la ciudad y del silencio, del frío y del calor. Inexistentes ventanas con vistas a jardines y plazas de cemento, parques y desiertos. Las camas flotan, las paredes están hechas del material de los sueños, los teléfonos hablan únicamente entre sí. Las habitaciones son de aire, y en cada una de esas habitaciones he escrito libros, cartas, notas, historias sobre cosas y lugares que vi; sobre ciudades y poemas, sobre libros y exposiciones, sobre viajes y fotos.
- Una de las pocas constantes en mi vida es mi amor —no hay una expresión inferior— por España.
- A los escritores no se los encuentra en sus esculturas, sino en sus libros.
- La duda siempre está. Te sorprendes al principio, pero la duda viene. Pasó, pero pudo haber sido diferente. Eso es la duda, una parte principal de la sorpresa.
- Me interesa la vida, sorprenderme con ella, y ésta no se da en medio de las grandes cantidades. Nace sola, hay que estar atento para verla brotar.
- El número de vidas en un cuerpo envejecido es insoportable.
- No tengo memoria infantil.
- La Historia es, de hecho, un elemento tan extraño como el espacio o el tiempo. Nos movemos siempre dentro de ella. Ni siquiera sé si es una parte del tiempo, si bien la Historia necesita de las personas y el tiempo no.
- La esencia de mi nomadismo es que tengo una casa a la que vuelvo. Para mí sería una catástrofe perder el lugar. Yo me mudo, pero la casa sigue.
- Nunca podremos imaginarnos tanto futuro como pasado tenemos.
- Para mí sólo hay una ley, y es la ley de la autenticidad y de la lógica interna.
Fuentes:
Juan Cruz, “‘Gracias a la duda tienes sorpresas’”, El País, Madrid, 31 de octubre de 2013.
Erik Haasnoot y Astrid Roig (prólogo, compilación y edición), Universo Nooteboom, Barcelona, Candaya, 2013.
Winston Manrique Sabogal, “Un escritor en el fin del mundo”, El País, Madrid, 1 de agosto de 2009.
Cees Nooteboom, Cartas a Poseidón, traducción de Isabel-Clara Lorda Vidal, Siruela, Madrid, 2013.
Cees Nooteboom, El desvío a Santiago, traducción de Julio Grande, Siruela, Madrid, 2010.
Cees Nooteboom, Hotel nómada, traducción de Isabel-Clara Lorda Vidal, Siruela, Madrid, 2002.
Cees Nooteboom, Tenía mil vidas y elegí una sola (Breviario), edición y prólogo de Rüdiger Safranski, coordinación y traducción del alemán de María Condor, traducciones del neerlandés de Francisco Carrasquer, Fernando García de la Banda, Pedro Gómez Carrizo, Julio Grande, Felip Lorda i Alaiz e Isabel-Clara Lorda Vidal, traducción del francés de Anne-Hélène Suárez Girard, Siruela, Madrid, 2012.
Cees Nooteboom, Tumbas de poetas y pensadores, fotografías de Simone Sassen, traducción de María Condor, Siruela, Madrid, 2007.
Laura Revuelta, “Cees Nooteboom: ‘En España, siempre es Real Madrid o Barcelona’”, ABC, Madrid, 28 de febrero de 2013.