Noé: El naufragio de Darren Aronofsky

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Con su mas reciente cinta Noé, Darren Aronofsky parece haber conseguido lo que parecía imposible: hacer que el churro Waterworld del olvidado Kevin Costner parezca una obra maestra. Aunque con momentos ruborizantes como La fuente de la vida y algunos otros que, aunque terminan por salir bien librados, rayan en el melodrama emparentado con lo cursi (Réquiem por un sueño o El luchador), la filmografía del director tiene picos de no escaso valor, marcadamente su debut Pi, el orden del caos y la perturbadora Cisne negro. Asombra por ello que su nuevo proyecto resulte tan aburrido y decepcionante, algo más cercano a Michael Bay o al Joel Schumacher de Batman que a su trabajo previo. ¿Por qué la película es tan mala? Aquí unas hipótesis:

LA HISTORIA TRILLADA. Casi siempre que escuchamos el nombre de Noé pensamos de inmediato en su arca y su salvaguarda del reino animal milenios antes de que Greenpeace existiera. Con ese pretexto, ¿qué puede contarse que resulte aun atractivo para el espectador?

EL PERSONAJE TRIUNFADOR DE ANTEMANO. Cualquier relato en que participe Superman (o, en general, cualquier superhéroe) invita al bostezo. La razón es simple: su invulnerabilidad anticipa una predecible victoria. Pase lo que pase, sabremos que saldrá airoso. Si ya sabemos que Noé sobrevivirá al diluvio universal, no tenemos nada de qué preocuparnos.

EL MANIQUEÍSMO BUSHIANO. Noé es de buen pedigrí: su tatatarabuelo es el mismísimo Adán y su abuelo el sabihondo (por viejo) Matusalén. Es de una familia influyente, vaya. Por eso tiene información privilegiada y sabe que las infinitas metidas de pata de la humanidad serán inminentemente sancionadas con un charco de escala mundial. El pobre Noé está solo contra el mundo y del otro lado se alinean, innumerables, los malosos. Un poco como el acomodado George Bush Jr y su lucha-cruzada contra el eje del mal. ¡Síganme los buenos!

UN VERDADERO CLÁSICO: LA MUJER ACCESORIO. Jennifer Connelly y Emma Watson juntas en una misma película son una razón suficiente para animarse a pagar el boleto. A pesar de eso, su presencia da mas pena que alegría, sobre todo en el caso de la primera. Su papel se reduce a reaccionar, con mayor o menor intensidad, a las acciones, gestos o frases de su salvador esposo. Es la “gran mujer” detrás del hombre o, mejor aún, a su zaga, al lado, al margen, ninguneada: una vil patiño. Es de reconocerse, eso sí, que es un personaje que se ajusta al relegado papel de las mujeres en las escrituras. A Emma Watson no le va mucho mejor: su destacada aportación en la trama es ser madre.

LAS PUERILES IMÁGENES. Dos palomas blancas surcan los cielos y atraviesan prados y continentes desperdigando el mensaje: el Señor está molesto con los humanos y los platos rotos los paga la Tierra toda, pero hay un salvoconducto en forma de arca así que la primera pareja de animales que llegue no paga cover. Peor aún: otra paloma porta en su pico una especie de ramita de laurel tras el desagüe del diluvio teniendo como fondo el atardecer de un cielo despejado y azul. El horror.

EL GÉNESIS SEGÚN TOLKIEN. Es curioso que no se nos hubiera ocurrido preguntarnos antes cómo es que en los albores de la humanidad pudo construirse una embarcación que diera cabida a todas las especies animales habidas (y unos cuantos humanos). Gracias a Noé ya hay explicación: unos gigantes de piedra llamados “vigilantes” que no son sino ángeles caídos son quienes se encargan de poner en condiciones la barcaza. Estos fantásticos seres parecen, mas que habitantes de nuestra Tierra primigenia, de la Tierra Media. Una pequeña “licencia creativa” ¿qué mas da?

Una verdadera plaga de nuestros tiempos es esa manía de producir bienes “culturales” (libros, películas, discos, programas, etc.) cuando no se tiene nada qué decir. ¿Por qué Aronofsky se habrá embarcado en una empresa tan desastrosa? Ojalá al menos él crea en el simplón mensaje de su cinta y, dejándola pronto en el pasado, renazca y se reinvente.

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Publicado en: Cine

17 comentarios en “Noé: El naufragio de Darren Aronofsky

  1. BURLARSE NO ES UNA CRITICA SERIA. A MÍ ME PARECIÓ UNA BUENA PELÍCULA CON MOMENTOS DESTACADOS Y UN BUEN MENSAJE.

  2. Muy buen comentario, Darren se fue al abismo y junto a él, el respeto que muchos seguíamos por su obra., lamentable.

  3. Discrepo. Si bien Noah queda a deber respecto a las películas más afortunadas de Aronofsky (en lo personal Requiem for a Dream y Black Swan me parecen auténticas obras maestras), compararla con Waterworld me parece una crítica desmedida y cargada de mala leche, por decir lo menos.
    ¿Cómo reprocharle a la puesta en escena un exceso de fantasía cuando la propia Biblia es uno de los mayores compendios de literatura fantástica?
    Tampoco el hecho de que el espectador conozca de antemano el destino (victorioso o no) del héroe me parece un detalle que impida generar tensión dramática. Lo importante en muchas historias no es el punto de llegada del personaje, sino cómo llega hasta ahí. El viaje, no el destino. En ese sentido creo que el Noé de Aronofsky expresa de manera más que solvente el vértigo psicológico que padece el héroe al verse atrapado en la disyuntiva entre seguir el mandato divino o procurar el bienestar y la continuidad de su progenie (la lucha interna entre el profeta y el hombre común), y esto es posible en buena medida gracias a las actitudes asumidas por su mujer, que tira de ese hilo emocional de manera no tan pasiva como pudiera creerse. Al final es verdad que todo se resuelve quizá con demasiada armonía y con cierto tufo a desenlace forzado. Pero qué caray, se trata de la Biblia; ¿cómo escapar al deus ex machina?

    1. Jorge: efectivamente, la invocación a la desafortunada obra de Costner está llena de mala leche. Me parece que el tono no podía ser distinto frente a una cinta en que su creador no solo no respeta al espectador, sino que tampoco a su propio corpus. Concuerdo en que el viaje suele ser mas divertido que la llegada; sucede que aquí donde tu encuentras hondura psicológica yo veo una travesía sosa en donde el elegido es mero acatador de la divinidad: la aburrición del determinismo. En este mismo sentido el reproche al cineasta: ¿en realidad era necesario que retomara este relato bíblico? Gracias por el comentario.

      1. Erick: pienso que tu critica es bastante exagerada, de acuerdo estoy es que no es la mejor pelicula del director y en algunos otros de tus argumentos pero…la manera en que lo expresas es la correcta? Articulos asi ayudan o estorban al cine? al publico? Estoy confundido. Atte. Un amante del cine. Gracias!

        1. Hola Fabián, te respondería con una pregunta: ¿hay maneras “correctas” de reaccionar ante la obra de un creador? Tendríamos que reflexionar sobre si la crítica tiene una función específica, si la mofa cabe dentro de ella o si ayuda o estorba al cine. Los críticos que encuentran aburrídisimo el trabajo de Bela Tarr por ejemplo, ¿ayudan o estorban al cine? La propia filmografía de éste, ¿auxilia o dificulta la comprensión del fenómeno estético? No creo que sean las preguntas pertinentes para abordar el mundo del cine. Como sea, la confusión sí que puede ser un buen resorte: la desazón y la incertidumbre nos puede orillar a pisar terrenos desconocidos y solo así podemos ensanchar nuestro panorama. Saludos!

      2. Erick, gracias por tu respuesta. Sin duda tenemos opiniones distintas en lo que se refiere a la profundidad psicológica que Aronofsky le imprime al personaje de Noé. A reserva de ver la peli una vez más (cosa que seguramente haré tarde o temprano), la representación del dilema moral que enfrenta el héroe y de su potencial caída en los abismos del fanatismo más insano me pareció muy bien lograda (dicho sea de paso creo que Russel Crowe brinda una de sus mejores actuaciones), al grado de que en ese momento climático en el que está a punto de hundir el puñal llegué a pensar que sería capaz de hacerlo; por un momento me sentí fuera de la Biblia y dentro de un film de Aronoksy, por un instante Noé dejó der ser para mí un elegido para convertirse en algo cercano al Jack Torrance de The Shining, y es ahí donde le concedo un gran mérito al director.
        Sin embaro coincidimos en que este tipo de relatos épicos con una gran superproducción detrás no son el terreno más fecundo para Aronofsky. Creo que bien podría haber dejado pasar esa tentación para enfocarse en una historia más terrenal, poblada por esos antihéroes de los que su cámara suele extraer prodigios. Ojalá así sea para la próxima.
        Saludos.

        1. A decir verdad, es complicado imaginar el motivo que lo llevó a dejar a esos seres decadentes que tanta simpatía nos hicieron albergar por su obra. Debo reconocer que mi recelo hacia Russel Crowe no abona hacia la recepción de la cinta, así que me es difícil hacer tan generosa analogía. Seguramente tendremos oportunidad de deleitarnos de nueva cuenta en el futuro con este gran director. Saludos.

  4. 1. Tolkien era un católico ferviente y tomo varias referencias de la biblia, entre ellas los Nephilim, traducido como “aquellos que bajaron de los cielos a la tierra”, pero por un error de traducción e interpretación terminaron llamándose “Gigantes”.
    Nótese que Tolkien tomo referencia de la biblia y no al revés.

    2. Los gigantes de piedra SI salen en la biblia, tal vez la palabra “Golem” le sea conocida, se traduce como masa sin forma, imperfecta o cuerpo sin alma y se dice que los maestros rabínicos creaban figuras de barro con forma humana e invocaban el nombre de Dios para darle vida.
    Para hablar y comer pescado…

    3. Historia trillada seria la Segunda Guerra Mundial, de la cual hay infinidad de peliculas (y no por eso son malas), del gran diluvio hay relativamente pocas… probablemente sea trillada por que su madre lo puso a verlas una y otra vez de nino en Semana Santa, si es asi, no seria culpa de nadie.

    4. Ya sabemos que Superman, Batman, los Aliados, que JFK y MLK mueren, rayos, incluso sabemos de antemano que Solomon Northup “gana”, eso no es excusa para no ver el desarrollo de la pelicula.

    Lo unico en lo que estamos de acuerdo es en el asunto de Connelly y Watson, pero no podemos esperar un personaje al estilo “Teniente Ripley” en un relato biblico judaico.

    1. Pedro: a juzgar por su propia descripción, no creo que sea el caso que los seres que le echan una manita a Noé sean las criaturas sin alma creadas de barro. Lo que sí parece sin alma es una cinta ajena a representaciones fidedignas o respetuosas de su fuente pero cercana a un afán burdo de entretenimiento.
      Jajajaja, efectivamente, mis taras son imputables a mi y no a mi madre. Mea culpa.
      Es claro que las historias trilladas abundan: no podría decirse que el fuerte de La vida de Adèle sea su “original” trama; debemos a su desarrollo su fortaleza. La hipótesis propuesta sería insuficiente pero qué le vamos a hacer: es la desventura de toda tentativa de explicación. Seguro hay no pocas mas satisfactorias: ¿cuál sería su favorita?
      Me alegra que compartamos el gusto por las protagonistas porque parece que compartiremos luego la tristeza: salvo su mejor opinión, no parece que estén eligiendo proyectos muy afortunados.
      Agradezco el comentario.

  5. Me parece una buena crítica, porque eso es, una critica. Lo que si lamento es la forma en la que se lo toman los lectores. El enumerar facts (palomeros además, los golems bíblicos nada tienen que hacer con los de la película, ni siquiera con los de Tolkien) casi azarosos dándose aires de conocedor es realmente lastimoso. Pero bueno, ellos no tienen blog en Nexos (afortunadamente).

  6. Y qué tal las horas que se pasa el pelmazo de Noé en plan más papista que el Papa al discurrir que lo que Dios quiere de él es que, también, mate a toda su familia incluyéndose, cuando el Señor no ha dicho esta boca es mía. Como del Tea Party este Noé radicón.

  7. Una verdad tan obvia en el cine que se le olvida a muchos: No importa tanto lo que se dice sino como se dice. Titanic la versión más reciente es una película que todos saben de que trata y como va a acabar, sin embargo el público nunca pierde el interés por que tiene una buena factura y las partes creativas o fantasiosas son bien aceptadas porque son creíbles dentro de la trama … todo lo contrario es con Noé que se merece haber desplazado a Waterworld dentro de lo más fallido de lo más fallido, excelente observación de Erick.

  8. Aparte de los comentarios de expertos en cine que me anteceden, el pueblo opina -según muchas conversaciones jóvenes e inexpertas- que es un churro de película. No es necesario ser muy católico o protestante para darte cuenta que no cuadra…la cinta da pena ajena y la gente sale muuuy seria y fastidiada de una cinta malograda. Incluso se duermen en la sala!! Aronovsky….sigue participando mijo!

  9. Yo creo, por el contrario, que la película propone una visión distinta a la edulcorada que siempre nos presentan. Aquí se cuestiona si Dios es en verdad tan bueno como siempre nos lo muestran o se parece más a los seres humanos, con partes luminosas y oscuras. También hay una reflexión sobre cuál es la naturaleza moral de aquellos que dicen actuar conforme a los mandatos divinos. ¿De verdad es ético lo que proponen los líderes religiosos con sus interpretaciones de las “enseñanzas” celestiales? Quizá, la crítica ecologista parezca un tanto rosa para algunos, sin embargo, más allá de proponer un mundo esperanzador para todos, nos recuerda la herencia de Caín; una de las características fundamentales del hombre es que mata y destruye. Me parece un acierto que Darren Aronofsky nos muestre una visión personal (distinta a las versiones tradicionales tanto cristiana, como árabe y judía). ¿Para qué hacer una película que no reinterprete el mito si ya hay varias?

  10. En desacuerdo con el artículo. Me parece que se pierde enfoque, pues no todas las obras deben observadas bajo el mismo lente crítico.
    Concuerdo en que el director tiene otras obras trascendentales, como “Pi”; no obstante, en el interés colectivo, este filme puede resultar sumamente tedioso e incomprensible para la mayoría de las personas que simplemente acuden a una sala de cine a disfrutar de un buen momento.
    En el caso de “Noe”, el objetivo claro no es ganar la “Palma de Oro” ni otro de similar naturaleza, sino entretener al espectador que simplemente quiere sentarse frente la pantalla y olvidarse del estrés de la vida diaria.
    De ahí que pienso que el artículo carece de un enfoque correcto, porque “Noé” no busca convertirse en otra obra “maestra” del director, sino que el espectador pase un buen momento, y desde esa óptica debe criticarse.
    Decir lo contrario, implicaría sostener que el cine solamente debe ser dirigido a un grupo de selecto de personas que tienen el ánimo de pasar momentos tortuosos frente a una pantalla, tratando de entrar en los mas recónditos rincones de la mente del director, para entender cabalmente el mensaje que pretenden dar en sus filmes.
    ¿Acaso todos tenemos el ánimo de desentrañar si a través del algoritmo descubierto en “Pi” se puede ver a Dios?

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