Lorena Mal: en los intersticios del archivo

El siguiente ensayo repasa la trayectoria de la artista plástica mexicana Lorena Mal y el trabajo de la curadora Sofía Carillo. Su obra borda con las distintas materialidades y tiempos olvidados de la Historia, pero siempre dispuestos a recrearse, como archivos en potencia, arqueologías de lo desaparecido. Una de sus muestras recientes puede visitarse de manera virtual en el sitio web del Centro Cultural Universitario de Tlatelolco.

Un fondo negro, una silla y el cuerpo de una persona a la que no le vemos la cara. Sus manos comienzan a moverse de manera tímida mientras el video silente corre. No escuchamos a la persona entrevistada pero sí vemos una línea blanca superpuesta sobre la imagen que sigue el trayecto de sus movimientos corporales. En la siguiente toma el escenario no cambia, pero esta vez los gestos son de una mujer y viajan en varias direcciones. El trazo genera una silueta que parecería la forma de una flor gigante. Vemos a un tercer participante que utiliza tan sólo una mano de la que emerge una tímida línea blanca mientras la otra permanece tranquila.

Las secuencias conforman Estructuras invisibles (2010-2012), un proyecto de la artista Lorena Mal (Ciudad de México, 1986). Su punto de partida es una colección de entrevistas a personas de diversas nacionalidades que describen espacios habitados en el pasado, que ahora son sólo un recuerdo. Las y los participantes responden sin ninguna restricción desconociendo la razón por la que se filman sus respuestas. Mal luego crea un dibujo siguiendo el trazo de sus movimientos al describir sus evocaciones. Esa línea blanca nos recuerda que el discurso no se limita tan sólo a lo que decimos a través de la voz. Nuestro decir se imbrica con el lenguaje silencioso de los gestos que constante e intuitivamente decodificamos. Huellas sutiles como el vaivén de los dedos, el recorrido de las manos o la postura de las piernas forman el enorme acervo expresivo del cuerpo que suele habitar los márgenes de la idea racional y la métrica científica del lenguaje.

Estructuras Invisibles (still de video), 2011-2012. Video instalación multicanal sin sonido. Duración variable. Cortesía de la artista.

Los movimientos que se transmutan en hilos blancos tendidos sobre el espacio, nos recuerdan que el lenguaje trasciende el territorio de la voz. El cuerpo, explica Mal, es un “archivo inquieto” que guarda diversas formas de decir y de ser en el mundo. La artista juega con la traducción al inglés del vocablo inquieto, “unquiet”, porque apunta no sólo a aquello que se resiste a permanecer enmudecido sino también a lo que cambia, que se agita, que se transforma.

Este impulso por investigar el potencial evocativo del silencio, cruza el proyecto artístico de Mal en su conjunto. Desde una postura transdisciplinaria que combina medios como el video, la escultura, la fotografía, el sonido y el performance, esta artista cuestiona las bases de la epistemología occidental tradicional, al tiempo que reflexiona y aboga por abrir nuevas estrategias de construcción de conocimiento que permitan renovar nuestras formas de percibir el entorno, de habitar el mundo y de producir sentidos.

Tecomaxochitl (Solandra grandiflora): exploración de archivo para Canto llano cuenca valle, 2020-2021. Lorena Mal en colaboración con Sofía Carrillo y Mariel Vela. Cortesía de la artista.

Para lograrlo, Mal sigue una metodología que podría describirse como una arqueología de lo desaparecido. Indagación en las prácticas expresivas que pasan inadvertidas o bien en los objetos que parecen haberse perdido con el paso del tiempo, en sus obras atestiguamos un esfuerzo por materializar lo que simula no estar presente. Esto se cristaliza en Canto llano cuenca valle (2020-2021), su último proyecto, que forman varios trabajos en los que explora el entrelazado histórico y artístico de un sitio cargado de memoria en la Ciudad de México: la parroquia de Santiago Tlatelolco. Mal investiga una historia otra, una historia extraviada pero reconstruida de este espacio clave de la Plaza de las Tres Culturas, situado cronológica y físicamente entre las pirámides restauradas de la antigua ciudad prehispánica y las torres modernas de la unidad habitacional que construyó Mario Pani a mediados del siglo pasado.

Una de las piezas que componen Canto llano cuenca valle recupera la tradición del “canto llano” del periodo colonial en el Real Colegio de la Santa Cruz de Santiago Tlatelolco, una de las primeras instituciones de educación superior de América. Mal propone un rescate y reapropiación de esta práctica a través de la apropiación de una serie de partituras contenidas en los libros de coro que, debido a mutilaciones, quemaduras, humedad y algunas vandalizaciones, han devenido en imágenes carentes de su contenido musical original. Mal toma estos textos y los graba en alto relieve sobre madera. Al quedar sobre una nueva superficie, el archivo coral gana volumen. Los cantos enmudecidos por el paso del tiempo, adquieren una materialidad resonante; se hacen de un cuerpo nuevo que conserva, a manera de huella, los vestigios del anterior.

Canto llano cuenca valle (retablos), 2020-2021. Grabado de alto relieve sobre madera. 80 x 60 cm cada hoja, instalación de medidas variables. Cortesía de la artista.

Este viaje que transita de lo perdido hacia lo resignificado está también presente en Pinturas Perdidas (2017-2018; 2020-2021), dos series de pinturas en las que Mal recrea las partes faltantes de murales históricos del Templo de Santa Teresa la Antigua y de la parroquia de Santiago Tlatelolco que, como los libros de coros, han sufrido el deterioro del tiempo.

En el caso del Templo de Santa Teresa la Antigua, la artista parte de una investigación colaborativa tanto estética como científica sobre los pigmentos originalmente empleados en las pinturas que luego, reproducidos de la manera más fiel posible, son aplicados sobre una superficie nueva, no directamente sobre el mural, trayendo al presente las figuras faltantes por el desgaste. La imagen que se crea permite diferenciar dos momentos históricos: uno, el de su creación en el siglo XIX; otro, el de su reinvención. Además, las nuevas figuras también sugieren una particular visión de la historia entendida como un devenir espiral, formado por distintas capas. Una visión que se resiste a interpretaciones lineales, a lecturas simplistas y a los procesos de mera extracción de información. Las capas que Mal recorre invitan a aceptar que hay espacios vacíos que no deben ser simplemente llenados y, por lo tanto, desaparecidos, sino resignificados.  

Pinturas Perdidas: línea (detalle). Santiago el Joven, Juan Cordero, Templo de Santa Teresa la Antigua, siglo XIX, 2017. Fresco en yeso sobre tabla e impresión cromogénica sobre concreto. Medidas variables. Cortesía de la artista.

Mal recurre a este proceso que crea nuevas figuras sobre los huecos del archivo, no sólo en acervos pictóricos, también en colecciones documentales, escultóricas y arquitectónicas. Esto último lo vemos en Apuntes sobre historia material (2017), un ensayo fílmico que explora la historia del Ex Teresa Arte Actual en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El edificio, convertido en espacio cultural y laboratorio de prácticas artísticas contemporáneas desde 1993, se construyó a un costado de la que en el siglo XVI había sido la pirámide del Templo Mayor. Una edificación que transmutó en el convento de Santa Teresa la Antigua, el primer convento de mujeres en la Ciudad de México, al que Sor Juana Inés de la Cruz ingresó por un breve lapso en 1667. De noviciado pasó a convertirse en cuartel militar de la Escuela Normal durante el siglo XIX y más tarde en enfermería durante la Revolución. Por si fuera poco, en el siglo XX albergó la imprenta de Diario Oficial, así como una bodega de impuestos. Apuntes sobre historia material es una especie de excavación genealógica de este sitio y de los muchos lugares que ha contenido hasta llegar al presente, su capa más profunda. En el recorrido Mal explora las muy particulares formas en las que en este lugar-archivo habitan huellas fragmentarias y pequeñas unidades de sentido que invitan a la creación de nuevas narrativas.

Vista de exhibición Réplicas: Apuntes sobre historia material. Ex Teresa Arte Actual, Ciudad de México, 2017-2019. Cortesía de la artista

El esfuerzo por concederle materialidad a lo perdido, nos recuerda que la desaparición crea un llamado de aparición. El vacío, como lo sugieren las obras de Mal, está cargado de silencios evocativos que invitan a un acto de remembranza e invocación. En este ejercicio crítico, estético y político de la memoria, el archivo se transforma de mero repositorio de objetos del pasado a dispositivo de infinita complejidad discursiva, material e interpretativa que puede tomar muchas formas: una serie de líneas blancas que revelan la trayectoria de un gesto, los libros de coro con cantos religiosos convertidos en retablos, una pintura creada a partir de los huecos de otra pintura, o incluso un espacio arquitectónico que carga y evoca las huellas de su propio devenir. Para Mal incluso las paredes son un archivo formado por capas que resguardan las más diversas evocaciones.

 

Aihnoa Suárez Gómez

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Publicado en: Curadero