Presentamos una selección de pasajes incluidos en Aforismos y afines (Axial) de Fernando Pessoa. La traducción es de Leopoldo Cervantes-Ortiz —a partir de la edición de Richard Zenith— y la revisión de Antelma Cisneros.

Del individuo tenemos que partir, aunque sea para abandonarlo.
¡Sé plural como el Universo!
En el teatro de la vida quien tiene el papel de sinceridad es quien, generalmente, más bien ocupa su papel.
La locura, lejos de ser una anomalía, es la condición humana normal. No tener conciencia de ella, y que ella no sea grande, es ser un hombre normal. No tener conciencia de ella, y que ella sea grande, es estar loco. Tener conciencia de ella, mientras es pequeña, es quedar desilusionado. Tener conciencia de ella, y que ella sea grande, es ser un genio.
El hombre no sabe más que los otros animales; sabe menos. Ellos saben lo que necesitan saber. Nosotros no.
Una de las formas de la salud es la enfermedad. Un hombre perfecto, si existiera, sería el ser más anormal que se podría encontrar.
El ascetismo es el control de sí mismo llevado al extremo del misticismo.
Esperar lo mejor y prepararse para lo peor: he ahí la regla.
…y la noche con su negro misterio roto de astros.
Los misterios son de la esperanza.
El mar es la religión de la Naturaleza.
Dudo, por tanto, pienso.
Todas las frases del libro de la vida, si se leen hasta el final, terminan en una interrogación.
El Universo es sueño de sí mismo.
El cero es la más grande metáfora. El infinito es el mayor símil. La existencia es el máximo símbolo.
La ciencia describe las cosas como son; el arte como son sentidas, como se siente que deben ser.
La belleza es griega. / Pero la conciencia de que ella es griega es moderna.
En este desierto de arena literaria no existe el oasis de una explicación.
La filosofía es la lucidez intelectual llegando a la locura.
El poeta vale lo que vale el mejor de sus poemas.
El hombre está por encima del ciudadano. No hay Estado que valga lo que Shakespeare.
El mundo no es verdadero, sino real.
Si nuestro espíritu pudiese aprehender la eternidad o el infinito, lo sabríamos todo. Hasta que podamos entender ese hecho, no podemos saber nada.
La memoria es la conciencia en el tiempo.
La inspiración poética es un delirio desequilibrado (pero siempre un delirio).
Dar a cada emoción una personalidad, a cada estado de alma un alma.
El mundo exterior existe como un actor en un escenario: está ahí, pero es otra cosa.
Alejandro García Abreu
Ensayista y editor.
genial
Loable! «El hombre está por encima del ciudadano». Una bofetada a los politólogos consumados.
Este hombre es un genio!