La Historia Global en los tiempos del coronavirus

La pandemia del coronavirus nos ha confrontado con la profunda interconexión de nuestro momento: lo que sucede en Wuhan tiene consecuencias en Nueva York y en Ciudad de México. Este texto argumenta que los historiadores deberían tomar en serio esta confrontación y aproximarse a su disciplina desde una perspectiva global.

Hace algunos meses, en lo profundo de la pandemia, el historiador marxista Mike Davis lanzó una reedición de su libro Monster, donde narra la historia del brote de gripe aviar de 1919. Para esta nueva versión del texto, Davis redactó un capítulo adicional sobre la pandemia de Covid-19, siendo quizá uno de los primeros autores en analizar el “Gran Confinamiento” desde una perspectiva histórica. Para Davis, la pandemia de Covid-19, al igual que sus predecesoras, es resultado de la globalización capitalista y del deterioro ambiental. De acuerdo con este abordaje, los seres  humanos, al destruir los ecosistemas en busca de nuevas ganancias capitalistas, hemos borrado la línea que nos separaba de los misteriosos virus que afectan a otros animales. Asimismo, los hábitos alimenticios contemporáneos mantienen a millones de animales en granjas para nuestro futuro consumo, creando así un punto de encuentro en el cual los virus de diferentes especies conviven y se combinan entre sí, facilitando su traspaso a los seres humanos.

Mi objetivo en este texto, sin embargo, no es repasar los argumentos plasmados en Monster, sino resaltar la importancia de la metodología aplicada por Davis en su estudio. Al hablar de un virus que ha contagiado a miles de personas en todo el mundo, sería inapropiado enfocarse en un solo país sin considerar el contexto global. Por tanto, sería conveniente que los futuros historiadores del Gran Confinamiento optasen por desarrollar un estudio de Historia Global. 

Ilustración: Patricio Betteo

La Historia Global es un enfoque historiográfico que surge en el siglo XX como respuesta a la preferencia de los historiadores por limitar su investigación a las fronteras nacionales, así como al marcado eurocentrismo de la historia tradicional. Desde el siglo XIX —e incluso antes— la mayoría de los historiadores se ha especializado en analizar eventos locales y nacionales a costa de una visión global. No es en vano recordar el papel que el historicismo tuvo en su momento en la consolidación de los estados-nación y la legitimación de los discursos nacionalistas. Por ejemplo, cómo indica Georg G. Iggers, en la segunda mitad del siglo XIX el incremento en la producción historiográfica en Alemania y Francia estuvo estrechamente ligado al financiamiento estatal que recibieron algunas universidades en estos países. A lo largo de este periodo los historiadores recurrieron a los archivos con la intención de encontrar evidencias en el pasado que permitieran justificar la posición nacionalista de los liberales de la época.

El interés por adoptar una perspectiva de Historia Global, entonces, está relacionado con la caída de los imperios europeos durante la segunda mitad del siglo XX. Durante este periodo, las nuevas naciones independientes mostraron interés por contar sus propias historias, marcando una distancia con el eurocentrismo de la historia tradicional. Asimismo, la tendencia a escribir historia desde abajo —es decir, la preferencia por analizar la vida de las minorías— exigió adoptar un enfoque más inclusivo y global. Por ejemplo, Andreas Eckert relata la emergencia del panafricanismo, un movimiento político y social  que abogó por la unión de los pueblos africanos en un solo frente en contra del imperialismo de occidente. El análisis de este tipo de movimientos rebasa los límites de las historias nacionales y demuestra la necesidad de adoptar un enfoque global.

Mucho se ha hablado de la influencia del historiador francés Fernand Braudel en el surgimiento de la Historia Global. De acuerdo Braudel, existen tres temporalidades distintas que deben considerarse al escribir historia. En primer lugar, se encuentra la temporalidad factual, que es aquella que analiza el tiempo breve, es decir, los acontecimientos efímeros y explosivos. Esta temporalidad era la más criticada por Braudel, quien pensaba que el análisis del tiempo corto era la gran limitante de la historia tradicional. En segundo lugar, se encuentra la temporalidad de coyuntura, misma que analiza periodos de tiempo de mayor amplitud, dígase de mediana duración. En los años de Braudel esta temporalidad era mayormente utilizada en los estudios de historia económica y social, donde se pretendía identificar ciclos y oscilaciones. Finalmente, en tercer lugar está el tiempo largo o la temporalidad de larga duración. Esta última sería la favorita de Braudel, quien a lo largo de su vida abogó por la incorporación de estos largos periodos de estudio no solo a la agenda de investigación de la Historia, sino también del resto de las ciencias humanas.

Sin embargo, la importancia del fundador de la llamada “escuela de los anales” para la Historia Global a veces puede exagerarse. Si bien el aporte braudeliano del concepto de “larga duración” permitió distinguir entre las grandes estructuras de lenta transformación y los eventos efímeros y explosivos, la metodología de Braudel está más relacionada con el estudio de los fenómenos de largo plazo que con situar eventos concretos en contextos globales  Siguiendo a Jerry H. Bentley, la Historia Global se enfoca menos en trazar el curso de la “larga duración” que en analizar simultáneamente diferentes sociedades durante un tiempo determinado, evitando hacer asunciones sobre casualidades internacionales o similitudes deterministas.

Dicho esto, es importante apuntar que  la Historia Global no pretende realizar un estudio de todo el mundo en su conjunto, sino situar problemas y eventos concretos en contextos globales. Es decir, se trata de un método de análisis historiográfico basado en la búsqueda de redes y conexiones entre las diferentes naciones del mundo, con el fin de estudiar la influencia de los fenómenos globales sobre situaciones locales. No obstante, no es necesario analizar un conjunto de sociedades para escribir historia desde una perspectiva global. Estudios sobre una localización específica que consideren las redes y conexiones de dicha región con el exterior pueden contribuir a la Historia Global de cierto fenómeno o suceso. Tal es el caso del libro Asian Slaves in Colonial Mexico de Tatiana Seijas, donde la autora relata la historia de la esclavitud asiática en la Nueva España. Identificando las redes globales de migración forzada que se establecieron durante la época colonial, Seijas contribuye a la realización de una Historia Global de la esclavitud.

En suma, nuestra  forma de hacer historia tiene, ella misma, una historia: cambia a lo largo del tiempo. Por tanto, en el contexto contemporáneo surge la necesidad de adoptar nuevas metodologías historiográficas. Si bien es cierto que la Historia Global está lejos de conseguir un lugar hegemónico en las universidades —el número de trabajos que actualmente se escriben sobre Historia Global es reducido en comparación con los estudios realizados sobre las historias nacionales— sería erróneo realizar un análisis sobre la pandemia que se limitara a discutir   situaciones locales. Siendo un fenómeno que surge de las interacciones entre diferentes polos del mundo, es recomendable que los historiadores adopten la metodología propuesta por la Historia Global para realizar un análisis más acertado sobre el Gran Confinamiento.

 

Giovanni Villavicencio
Economista por la UNAM. Actualmente estudia la Maestría en Historia Internacional del CIDE.

 

Bibliografía

Beckert, Sven; Sachsenmaier, Dominic (2018), “Introduction: Global History Globally”, en Sven Beckert y Dominic Sachsenmaier (eds.), Global History, Globally: Research and Practice Around the World, Bloomsbury Academic Publishers, London. pp. 1-18.

Bentley, Jerry H. (2012), “Globalizations”, en The Oxford Handbook of World History, Oxford Handbooks.

Braudel, Fernand (1970), La historia y las ciencias sociales, Ediciones Castilla, Madrid.

Conrad, Sebastian (2016), What is Global History? Princeton University Press.

Davis, Mike (2020), The Monster Enters. COVID-19, Avian Flu and the Plagues of Capitalism, OR Books, New York

Drayton, Richard; Motadel, David (2018), “Discussion: the futures of global history”, en Journal of Global History, 13, pp. 1–21.

Eckert, Andreas (2007), “Bringing the “Black Atlantic” into Global History: The Project of Pan-Africanism”, en Sebastian Conrad y Dominic Sachsenmaier (eds.), Competing Visions of World Order. Global Moments and Movements, 1880s-1930s. Palgrave Macmillan, New York. pp. 237-258.

Iggers, Georg G. (1997), Historiography in the Twentieth Century. From Scientific Objectivity to the Postmodern Challenge. Wesleyan University Press, Middletown, Connecticut.

Seijas, Tatiana (2014), Asian Slaves in Colonial Mexico. From Chinos to Indios, Cambridge University Press, New York.

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Publicado en: Noticias de Cipango