La aparente moda de la discapacidad

Hace una semana fue noticia la decisión de la tienda departamental estadounidense Nordstrom de incluir a modelos con discapacidad en el catálogo de su gran Venta de Aniversario. Aunque difíciles de encontrar entre las páginas, es cierto que portando ropa y zapatos está una mujer en una silla de ruedas, una mujer sin un brazo y un hombre con una prótesis en la pierna derecha. La compañía declaró orgullosa que en ninguno de los casos la ropa tuvo que ser ajustada para sus modelos. Una declaración que sin mucho esfuerzo podría leerse como diciendo que las personas con discapacidad efectivamente pueden vestirse de manera normal.

Mientras Nordstrom, y más recientemente H&M y Diesel, integran a mujeres y hombres con problemas físicos en su publicidad, la revista The Atlantic publicó hace un par de días un artículo en el que denuncia la tendencia de la industria del entretenimiento de adorar a personajes ficticios con discapacidad, pero no necesariamente a los actores que la sufren.

El autor, el dramaturgo Christopher Shinn –quien necesitó de la amputación de una pierna hace algunos años– , nos dice que a pesar de la gran cantidad de actores profesionales con algún tipo de discapacidad que esperan impacientes un casting que los solicite, directores y productores ven como un talento el que actores “normales” puedan representar de manera realista a personajes con discapacidad. Shinn recupera la teoría de John Belluso sobre porqué estos actores suelen ganar Premios Óscar: para el público es reconfortante saber que pueden pararse con dos piernas completas para ir a recibir el premio. Tranquilizan recordando que todo era ilusión. En consecuencia, la audiencia nunca se enfrenta realmente a las más profundas implicaciones que la discapacidad puede tener, con actores que la sufran y no puedan quitarse el disfraz.


http://www.disabilitymuseum.org

Estos dos ejemplos parecen partir de un lugar honesto y buscan normalizar el tema de la discapacidad. Habría que preguntarse si en realidad no nos alejan del mismo.  Susan Reynolds Whyte, coordinadora del libro Disability and Culture, plantea en el epílogo las ventajas y desventajas de enfrentarse a la discapacidad desde la óptica del análisis del discurso (se ve a las personas en relación con la biología, la ética, la religión y la estructura institucional de las sociedades) y desde la de la experiencia y el trabajo de campo. Si bien la segunda puede perder de vista el contexto en el que se desarrolla la experiencia de ver a la discapacidad, la autora señala que es fundamental para devolverle a esta condición su dimensión humana. Esfuerzos como el que hace Nordstrom probablemente estén más cerca de esto que películas que hablan del problema en apariencia, pero sin incluir a quienes lo sufren.  En todo caso, el llamado es el de voltear a ver, pero para verdaderamente reconocer.

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Publicado en: Con guante blanco
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