Hippies diabólicos. Cinco películas sobre Charles Manson

El pasado 19 de noviembre falleció el asesino más famoso del mundo. Ícono de referencia de una contracultura mórbida, Manson amplía el registro apocalíptico de la guerra fría, se convierte en culto en los años sesenta para integrarse a la cultura pop. Semejante éxito para un sádico criminal lo postula como candidato póstumo para otro capítulo de la Historia universal de la infamia. Las siguientes películas recorren su vida, los años en que llegó a la fama, el talante de sus seguidores y las ideas oscuras que los guiaron hasta convertir el asesinato en un camino a la iluminación espiritual.


Helter Skelter
(1976, dir. Tom Gries)

Sin duda, la primera película que hay que ver sobre Manson. El imborrable título alude a la canción de los Beatles del Álbum blanco (1968), uno de sus coqueteos más intensos con el espíritu del rock. Manson creyó interpretar mensajes especialmente dirigidos a él en la música del cuarteto, que encarnaban nada más y nada menos que una versión moderna de los cuatro jinetes del apocalipsis. Así, emplea el término helter skelter para alimentar una teoría demente sobre el caos donde se mezclan la liberación juvenil, la injusticia social y una inminente guerra de blancos contra negros iniciada en la década de los sesenta.


Portada de la 1ª edición de Helter Skelter de Vincent Bugliosi.

La película está basada en el más importante bestseller de la historia criminal: Helter Skelter: The True Story of the Manson Murders (1974) un mamotreto de 500 páginas, cuyo autor, Vincent Bugliosi, fue el abogado de la parte acusatoria contra Manson y sus cómplices de la llamada Familia Manson los brutales asesinatos de Tate Sharon —la actriz y esposa de Roman Polanski— y sus amigos a los que había invitado a cenar, la pareja de empresarios La Bianca, entre otros. La película, adaptada para televisión, repasa uno a uno los crímenes y las etapas del caso en un tono sensacionalista y telenovelesco digno de su época.


Summer Dreams: The Story of the Beach Boys
(1990, dir. Michael Switzer)

Los Beach Boys, la banda más exitosa de California en los sesenta, tuvo un rápido ascenso a la cima de la fama, según lo muestra este biopic. Por supuesto, el éxito siempre tiene su lado oscuro y hasta grotesco: la película se encarga de retratar los problemas personales de cada miembro y sus confrontaciones internas. Entre ellos, el baterista, Dennis Wilson, acaba involucrado con los miembros de la Familia Manson: después de haber salido a caminar por la montaña con algunas de las chicas Manson, la macabra Familia acaba instalada en su casa. Así nacerá la relación de Charlie, rockero frustrado, con la escena musical californiana de finales de los sesenta: conocerá, entre otros, a Neil Young, además de inspirar varias canciones de los Beach Boys. Esta cursilada que no tiene ni siquiera música original de la banda les dará, por lo menos, una probadita de lo que fue la vida de Manson y su vocación por la guitarra que aprendió a tocar en una de tantas de sus estadías en prisión.


The Manson Family
(2004, dir. Jim Van Bebber)

No recomendada para gente sensible, la cinta funde el estilo documental con la recreación dramática: el director tardó 15 años en reunir materiales y editar una película devastadora. Sus entrevistas ficticias en la cárcel con tres miembros de la Familia Manson van mostrando poco a poco sus contradicciones sobre los eventos de agosto de 1969. Esas declaraciones, exageradas por los presos que buscan protagonismo o clamar su inocencia, se van ilustrando con tomas de época igualmente ficticias, que van de la inocencia al horror: el amor, la música y las fiestas de un grupo de hippies que forman una comuna se transforman en una oleada de crímenes cuando el dinero escasea y cuando el plan de Charlie, su líder mesiánico autoproclamado, por convertirse en una estrella de rock fracasa rotundamente. Todas estas dramatizaciones, que reconstruyen con precisión una época y un modo de vida, cobran un aura espeluznante: parecen videos caseros de la Familia Manson. Una película dura, espantosa y sangrienta que, aunque raye en lo amateur, tiene la virtud de haber sabido entender el fenómeno juvenil de la contracultura más demencial y haberlo rodado como un falso documental uniendo esa supuesta mirada objetiva con las formas y texturas del video de varias épocas, sexo explícito y violencia gore. Hasta aquí, nuestra lista sigue en el terreno del kitsch absoluto.

https://www.youtube.com/watch?v=H21V4vaBjvA


Life after Manson
(2014, dir. Olivia Klaus)

Patricia Krenwinkel es la mujer que carga con la condena más pesada de cualquier cárcel de California: lleva 45 años encerrada y morirá en prisión. A los 21 años, su devoción por Manson la llevará a lo que hoy es para ella “una de la situaciones más desastrosas, insoportables y horrendas que uno podría llegar a imaginar”. Junto con otras dos seguidoras, partícipes en las ejecuciones de la Familia Manson, fue declarada culpable de los conocidos siete asesinatos de agosto de 1969. Este documental breve, de 25 min., se interna tras las rejas del penal para mujeres de Chino, en California, para escuchar el testimonio de Krenwinkel casi sesenta años después. Casi tanto como sus crímenes atroces, sus declaraciones son sobrecogedoras: los años en prisión la vuelven consciente del poder de sumisión y del control absoluto que llegó a tener Manson sobre todos sus actos y pensamientos. “No me di cuenta que al darle esas facultades, renuncié por completo a la persona que pude haber sido”, dice Krenwinkel entre lágrimas. A este relato se agrega la biografía de la asesina, desde su infancia y la aparición de la figura de su hermana mayor que se perdería en las drogas, hasta el proceso de aislamiento que la condujo, hacia los 18 años, a volverse acólita y amante de Manson.

Lo que consiguió Olivia Klaus es revelar el rostro humano de la barbarie, trazar un retrato desgarradoramente íntimo de una convicta perpetua, lúcida y hasta cálida, hundida en su pasado, en el lodo de la pregunta acechante: “¿por qué hice lo que hice?”. Por cierto, el día de hoy esta ex de Manson cumple 70 años.


Manson family vacation
(2015, dir. J. Davis)

La vida de éxito y tranquilidad de un abogado de Los Ángeles cambiará para siempre tras el reencuentro con su hermano, un hippie mochilero trasnochado que ha conseguido un misterioso trabajo en una ONG “ambientalista”. Por insistencia del hippie, ambos recorren los sitios de los asesinatos perpetrados por la Familia Manson. Durante este tour perturbador, se revela la obsesión que tiene el hippie por los casos y por la figura de Charles Manson, a la que reivindica como un hombre de ideas renovadoras, un incomprendido de su época.

Tanto la caracterización del hippie —sus camisetas de Manson y su risa nerviosa pretenden mostrar que es un paria— como el drama que plantea la trama son bastos e inverosímiles. Aun así, el film disponible en Netflix es un buen ejemplo de la inquietante trascendencia de las sectas mansonianas en Estados Unidos, muchas de ellas alimentadas por los incontables hijos que dejó. La película es una oportunidad para revisitar no sólo la música de Manson sino la recepción de sus ideas, un batidillo de ambientalismo, teorías raciales, anarquismo, espiritualidad new age y harta psicosis.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Videodrome