Para Alaíde Foppa (1914-1980)
Sin tumba, sin cadáver, sin huesos, falleció pocos días después de secuestrada. Un día más sin Alaíde, un día más sin un día. Alaíde dijo: incesante fuga y anhelo incesante. Era diciembre, siempre será diciembre. Ella caminaba por la larga acera de su último año. Recorría una céntrica calle de América Latina, ciudad concreta y rota por las raíces de los árboles. Nos dijo: yo quisiera quedarme aquí esta noche. Sólo eso. Y a su alrededor: una arcana patria sepultada en un país poblado de deseos. Así es mi tiempo ahora. Un fruto que no pudo comprobarse. Testigos informaron que Foppa caminaba en la ciudad cuando repentinamente hombres. Una situación atroz, intolerable. Y fue levantada. Y ella nos dijo: me duele desprenderme de lo último que me queda. Pero lo ordenó la desaparición mayor. Fue limpia perla palabra asesinato. Un día más sin Alaíde, un día más sin un día. Más allá del eco fue diciembre. Nació una mañana con vida y desapareció sin dejar rastro.

Ilustración: Gala Navarro
/ Parte de este poema se escribió utilizando The Lazarus Corporation, un sitio que manipula y samplea textos. Incluí noticias sobre la desaparición de Alaíde Foppa y algunos de sus propios versos, alterados hasta volverse irreconocibles. Las frases en cursivas son citas textuales de poemas de Foppa./
Elisa Díaz Castelo
Poeta y traductora. Su libro El reino de lo no lineal ganó el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020.