El pobre espectáculo de Yorgos Lanthimos

La siguiente crítica explica por qué Poor Things, el último estreno de Lanthimos, es una adaptación desatinada y maltrecha de una novela sumamente interesante.


En Poor Things, la película más reciente de Yorgos Lanthimos, un dotado y polémico cirujano, Godwin Baxter (Willem Defoe), rescata el cuerpo de una joven suicida embarazada y la trae de vuelta a la vida insertándole el cerebro de su hija no nacida. Detrás del nombre falso de Bella Baxter (Emma Stone), la joven resucitada comienza a aprender del mundo, de sus injusticias y sus placeres. Max McCandles (Remy Youssef), un joven cirujano, lucha por su amor frente a la seducción del libertino Duncan Wedderburn (Mark Ruffalo).

Esa es la trama de esta adaptación maltrecha de la interesante novela homónima de Alasdair Gray, publicada en 1992. Maltrecha porque Lanthimos parece no haber entendido, en lo absoluto, el ángulo político y metaliterario de la novela de Gray. El director griego no sólo desatiende el complejo entramado de voces del libro, sino que subestima los poderes incontrolables de la alegoría. Esta es, a mí parecer, la película más perezosa, torpe y vendehumos de Lanthimos.

Una primera diferencia entre la novela y la película es que la novela muestra la torpeza de la alegoría y revela la imaginación terriblemente vengativa que la ideó. La película, en cambio, malinterpreta esta reinvención post-victoriana del Frankenstein de Shelley como un violento acto de desprestigio.

La cinta de Lanthimos, a todas luces, pretende haber ideado una alegoría inteligente y utópica como crítica de las buenas conciencias victorianas que persisten en nuestra época. Mucha gente así lo cree también. Porque todo se presenta como una gran fantasía feminista que, con visuales grandilocuentes, desplaza la realidad para mostrar toda la potencia de un lenguaje alegórico siempre controlado.

Portada de la traducción al español de la novela Poor Things

La idea central de la película es que una mente fresca, libre de prejuicios, puede ser la fuerza creativa que nos salve a todos. Bella Baxter es el rayo de esperanza ante la opresión de la sociedad victoriana: la libertad sexual, primero, y cualquier idea de igualdad entre los pueblos, después, en un orden de importancia muy británico. Bella juega con ideas políticas y, frente a los cínicos, se decanta por los socialistas. Todo sin perder el espíritu científico. Bella es una idealista, sí, pero no deja de pensar en lo posible desde lo pragmático. Así, entiende la sexualidad sin los prejuicios victorianos: ¿por qué debería prohibirse un placer tan natural? Y, sobre todo, ¿por qué deberían decidir los hombres sobre los cuerpos, goces y voluntades de todos los seres humanos?

En todo esto, la liberación femenina llega, al final de la cinta, con la imagen de una utopía científica: la mirada atenta de Bella estudiando para convertirse en doctora, junto a su esposo y su amante, en un jardín aristocrático en el que los trabajadores toman martinis con los patrones y los militares coloniales son castigados con transplantes de cerebro de cabra. La toma final sugiere que una nueva educación puede subvertir años de opresión si se encarna en la figura de un empático y bello Frankenstein femenino.

Claro, lo que no se menciona es que la creación de esta nuevamente nueva Prometea es el capricho violento de un hombre que le dio vida sin su consentimiento asesinando a su hija nonata. La gratitud de Bella hacia su creador, el científico Godwin Baxter, está llena de ira. Pero Bella lo acepta como su Dios. “God”, como le dice, sigue siendo el creador tierno que, si fue injusto ante la voluntad de sus súbditos, jamás dejó de ser amoroso con sus creaciones. Él es el arquitecto supremo que transforma a una aristócrata cruel en la liberadora de las clases oprimidas y de las mujeres subyugadas.

Por supuesto, el subtexto es que una mujer no puede simplemente liberarse. Necesita de la volición impositiva de un dios masculino para que, a través de una infantilización neurálgica, pueda ser alguien. La liberación femenina y de clase no nace en los mecanismos de la Historia, sino de las manos benditas de un genio incomprendido.

Si Poor Things se considera a sí misma como una utopía feminista que critica los meandros del capitalismo, el imperialismo y la probidad sexual heredada de la época victoriana, es porque el director quiere maquinar un engaño o —si nos atrevemos a especular—, logra autoengañarse. En verdad, la película se muestra como la peor amalgama de las ficciones y miedos victorianos creando, nuevamente, el cuento —viejo como el mundo— del genio masculino incomprendido que quita toda agencia y voluntad a los personajes femeninos. De nuevo, las mujeres sólo aparecen aquí como una disculpa a medias, entredientes, arquetipos de un sueño pasajero, revolucionarias útiles para mantener las mismas lógicas podridas del mundo.

No dejen que se los diga yo. Déjenme citarles un fragmento de una carta de la doctora Victoria McCandless, la segunda mujer doctora de Escocia, una importante sufragista y una pensadora única del socialismo que discute la polémica historia de Bella Baxter. En una carta, McCandless critica duramente la ficción de Poor Things y discute su pretendida originalidad:

Esta historia apesta positivamente a todo lo que fue mórbido en el más mórbido de los siglos: el siglo XIX. El que escribió esta historia la hizo suficientemente extraña. Luego, su creador la volvió aún más extraña mezclando incidentes y frases que se pueden encontrar en el Suicide’s Grave de Hoggs, con más añadidos demoníacos de las obras de Mary Shelley y Edgar Allan Poe. ¿Qué fantasía victoriana NO se robó? Encuentro rastros de The Coming Race, Dr. Jekyll and Mr Hyde, Dracula, Trilby, el She de Rider Haggard, The Case Book of Sherlock Holmes y, finalmente, Alice Through the Looking-Glass; un libro mucho más oscuro que el radiante Alice in Wonderland del mismo autor. Incluso plagió el trabajo de dos queridos escritores: G. B. Shaw y su Pygmalion y las novelas científicas de Herbert George Wells.

Por supuesto, todo esto lo sabe Alasdair Gray, el creador de la novela Poor Things. De hecho, este es un extracto del epílogo con el que acaba el libro. En realidad, todo lo que se retrata —pobremente— en la película, es el relato ridículo que hace Archibald McCandless (en la película Max MacCandles)1 sobre la vida de su esposa. En su lecho de muerte, el poco afamado doctor, suelta todo su resentimiento en una historia de ciencia ficción que le quita cualquier voluntad, cualquier agencia, a su esposa Victoria, también conocida bajo su nombre de fugitiva: Bella Baxter. El esposo resentido, pues, la retrata como una mujer con el cerebro de una niña que se inclina hacia el sexo y el socialismo por inocencia. Todo en el relato es de un paternalismo asqueroso. Victoria lo sabe y, después de muerto su marido, se niega a destruir este relato ridículo solamente para que no desaparezca cualquier rastro del tonto útil que fue padre de sus hijos y que, por fuerza de la costumbre, llegó a querer. El aspecto más metarreflexivo del libro está en que todo el relato fantástico se relee al final a contrapelo, con una carta de la verdadera Bella Baxter, como el invento bizantino de un hombre que nunca pudo lidiar con su propia mediocridad y la genial e incomprendida vida intelectual de su esposa:

Desde que leí esta parodia infernal de mi propia vida me he preguntado: ¿POR QUÉ LO ESCRIBIÓ ARCHIE? […] Como los motores de las locomotoras funcionan con vapor a presión, así la mente de Archibald McCandless funcionaba con una envida cuidadosamente oculta. Desafortunadamente, Archie envidiaba a las únicas dos personas que lo amaron y que lo supieron tolerar. […] Al tener una infancia que las personas privilegiadas considerarían como una infancia fallida, escribió un relato en el que sugería que Godwin y yo tampoco tuvimos infancia. God era como era, en esta historia, porque su padre, Sir Colin, lo confeccionó con el método de Frankenstein. Luego, me quitó mi infancia y mi aprendizaje sugiriendo además que yo no era yo mentalmente cuando lo conocí, sino el cerebro de mi infante no nacido. Habiendo inventado esta igualdad por privación para todos nosotros, pudo finalmente decir que yo lo amé a primera vista y que Godwin siempre lo envidió. Por supuesto, Archie no era ningún lunático: sabía que su libro era una mentira astuta.

Alasdair Gray construyó este relato como una burla a la ciencia ficción construida desde una mirada masculina falsamente empática. Victoria McCandles lee con horror esta grotesca interpretación paternalista de su vida. Hasta Archie entiende su mentira. La pregunta es: ¿acaso Lanthimos se dio cuenta de todo esto? ¿Leyó el libro por completo y decidió ignorar lo más interesante de la novela de Gray? ¿No entendió que este relato, sin la contraparte de la carta de Victoria y el relato real de su vida como Bella Baxter, es una locura de violento resentimiento masculino? ¿Hizo esta película con ignorancia o deshonestidad? ¿Cómo podemos interpretar sus decisiones?

Tal vez para Lanthimos bastaba con crear una falsa utopía disfrazada de feminismo superficial y de circunstancias grotescas para fascinar a públicos, críticos y portadores de estatuillas doradas. En ese sentido, atinó de manera brillante. Porque Poor Things es a la liberación sexual y lucha feminista lo que Everything Everywhere All at Once es a la liberación de narrativas de ficción: un desatino.

La imagen lo dice todo. Como nunca antes lo había hecho, Lanthimos se vuelca completamente con Poor Things en el rococó visual de las imágenes generadas por computadora (CGI) y el diseño atiborrado. En primera instancia, decidió que el diseño de producción debía enfocarse en una patente sensación de irrealidad. Los techos irregulares que simulan las olas y el cielo, los balcones improbables, los animales domésticos quiméricos y el laberíntico esquema de la casa de Godwin Baxter no bastan: todo lo demás tiene que ser tan irreal como esta casona londinense. Todo parece un escenario de teatro con la tela de fondo de una espantosa panoplia de CGI sin imaginación y de una banalidad apabullante.

Los decorados y la brusca falsedad de los fondos de pantalla verde recuerdan una mezcla terrible entre los peores escenarios de las nuevas series de Star Wars y ese momento tan triste para la historia del cine en el que Terry Gilliam se puso a usar computadoras. La ficción buscada de estos escenarios se mezcla con las muletillas de un director al que no le bastó la extrañeza de un set maquillado como fantasía de Verne y Wells, y que no pudo evitar usar segundos planos desenfocados en pinturas impresionistas circulares, grandes angulares y ojos de pescado, contrapicados y primerísimos planos que añaden a la sensación de irrealidad.

Decía al principio que Lanthimos utilizaba estos mecanismos para acercar el absurdo a la realidad. Eso, al menos, tenía una función imaginativa que podía llegar a ser interesante (o historiográficamente pertinente, como en el caso de La Favorita). Ahora, en cambio, los usa para volver más irreal algo que se esfuerza por mostrarse irreal desde el diseño de producción, el maquillaje estrafalario y el vestuario demencial que se escapa de toda localización temporal.

El carácter socialista de la novela de Gray residía en que sus relatos-matrushka estaban anclados en la Historia. El fin del siglo XIX y la era victoriana son esenciales para entender las frustraciones científicas, sexuales, políticas y económicas del autor del relato dentro del relato, Archibald MacCandless. Todo está situado, específicamente, en lugares históricos de Glasgow con sus siete colinas que recuerdan Babilonia.

Lanthimos no pudo imaginar, sin embargo, en su adaptación, más que un relato puramente alegórico, alejado de la Historia, de todo realismo inmediato, de todo enfoque material. Quiso llevar su adaptación hacia la más evidente ficción para que sólo se pudiera conectar con la Historia de manera metafórica. Y su visión pedagógica de la lucha de clases y la liberación femenina se queda con las patéticas memorias de un personaje en el libro de Gray.

Toma entonces el relato de un proto-Incel2 como el punto esencial de su película, como ese mensaje que abusa de la irrealidad de las imágenes para transmitirse, mediada una dosis de comedia bien dirigida y actuaciones entregadas y físicas, para apantallar, marear, conducir, hacia un contrasentido absoluto. Lo que pretende esta película es lo contrario de lo que muestra. Y en este contrapunto solamente podemos esperar que lo de Lanthimos sea ignorancia o estupidez. Porque, si esta lectura de Gray es intencional, convirtió una novela de cariño socialista e interés metaliterario en un vomitivo licuado de visuales de computadora gratuitos, literalidad obtusa y el pensamiento individualista más alucinado de Ayn Rand.


1 Hay una idea escondida en todos los nombres de la novela de Gray. Él mismo admite que, para los que no son escoceses, todos los nombres que parecen escoceses suenan plausibles. El nombre de Wedderburn es una alusión a las enfermedades venéreas (la quemadura del acto de “matrimoniar” o “to wed” que era la forma en que Victoria McCandless M.D. se refería al acto sexual en su tratado sobre la economía pulsional del que constantemente se mofa Archie McCandless). El nombre de McCandless, pues, en otro nivel de texto, se refiere al que carece de vela (Candle – less) o aquél que no es particularmente brillante (i.e. el autor de este relato). El hecho de quitar una “S” al final del apellido en la película nada más muestra cómo Archibald McCandless (un villano creativo) se convierte en Max McCandles (el heroico esposo de la nueva heroína de las mujeres y los oprimidos). El que no tenía vela se convierte en el velador.

2 INCEL es un acrónimo estadounidense para “involuntary celibate” y se refiere a hombres (generalmente blancos, heterosexuales y de permanente presencia digital) que culpan a las mujeres en general por no poder encontrar una pareja amorosa, a pesar de querer una. Es una subcultura violentamente misógina y particularmente peligrosa (véase lo sucedido hace 5 años en Toronto)

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Publicado en: Cine

46 comentarios en “El pobre espectáculo de Yorgos Lanthimos

  1. No vi lo mismo que vos al ver la pelicula, por tanto no estoy de acuerdo. Sin embargo me parece una crítica bien fundamentada y enriquecedora.
    Algo contradictorio, no?

  2. Demasiadas palabras para tratar de convencernos de algo que no existe. Trataste demasiado, solo falta ver la película para que nos demos cuenta que es lo mejor que ha salido en años.

  3. muy largo, muchas palabras, me aburrió y no terminé de leerlo. un poco de síntesis por favor.

  4. Quien escribió esto? Un mono ignorante? Pongan a gente a hablar de cine QUE SEPA DE CINE viejo esta crítica es una basura escrita por un ágrafo

  5. Muchas gracias por la crítica. Necesaria y más que pertinente (coincido en que es la película más chata de Lanthimos, y abono a la idea de que parece ser un burdo ejercicio buscapremios). Qué lástima que, como siempre, por aquí y por todos lados hacen falta ojos que sepan leer.

  6. Ay del crítico que no agarró una cámara en su vida y necesita mostrar un plumaje que pertenece a otro pavo real para valorizarse.
    La película es excelente y cuenta con todos los condimentos, editoriales, narrativa, dirección de arte y posicionamiento político necesarios para serlo.

  7. Totalmente de acuerdo, es notorio que Yorgos pensó esto más de manera comercial capitalista entrando al juego de quienes tienen el control de lo que podemos ver, pensar y decir; dónde distrae un argumento tan complejo como la libertad en algo meramente físico de consumo… Hace pensar que tanto queremos ser aprobadxs por las masas y cuánto necesitamos perder para que eso suceda?

  8. La peli me pareció 1ro: una maravillosa actuación de su actriz principal, Emma Stone
    2do : la fotografía, cámara y dirección de lujo
    3ro: es ciencia ficción, con mezcla de historia y psicología del ser humano
    cada personalidad de cada hombre q se le presenta a Bella, es en realidad ella
    yo sinceramente, es lo mejor que he visto en cine desde hace bastante tiempo

  9. El día de mañana tendré la oportunidad de ver la película,pero coincido en el comentario de Alfonso Lebrum,escribir una crítica,no es hacer de esta un libro,demasiadas palabras,debes de ser más consiso

  10. Uff, comparto la decepción por esta película. A falta de reflexiones profundas de la experiencia de la masculinidad de los guionistas y directores, el falso feminismo se ha convertido en una opción para mantenerse vigentes. Otra vez una mujer retratada desde las fantasías masculinas, tristemente, un gran personaje fue reducido a una mujer que solo necesitaba sexo.

  11. Antes de decir idioteces y creerte pseudo crítico haz un poco de investigación. Te recomiendo iniciar por las entrevistas que le hicieron al hijo de Gray.

    Texto patético.

  12. Siempre me ha parecido que la crítica debería ceñirse a describir una obra desde dos aspectos generales: 1) su capacidad para atraer a su mundo a quien la «consume», y de estimular el máximo de emociones y reflexiones y2) la estética y recursos propios del tipo de arte. Pero normalmente veo más la descripción de aquello que el crítico hubiera hecho y no la obra producida, la real, la que alguien, en definitiva, hizo. Incluso aquí se parte de la interpretación que se tiene de una novela lo que aleja aún más la posibilidad de una crítica relativamente objetiva. Aparece entonces, también, la obligación colateral de leer la novela (cuestión que no haré). Aún no he visto la película. Iré con mis sentidos limpios de todo prejuicio. Entonces terminaré (quizá) de tratar de leer y entender esta crítica.

  13. Que lastima que seas un crítico desconocido en el universo cinematográfico . La película es magnífica. De acuerdo contigo en que dista mucho la imaginación de una lectura con lo plasmado y tangible de una cinta . Créate la ilusión que eres el crítico que tienes la razón y que los múltiples reconocimientos de esta cinta son inmerecidos . Se vale soñar

  14. Esta crítica es vergonzosa y en exceso pretenciosa. Por periodistas como este es que el cine y el arte no avanzan y los cinemas latinoamericanos estan llenos de peliculas basura, de cine superficial y pasajero, de arte no letal. Lo malo es fácil de distinguir y no se necesitan de palabras y parrafos excesivos para describirlos. Te esforzaste demasiado para tratar de destruir una buena obra y ni así lo lograste. Lástima por ti.

  15. Obvio que una reseña repleta de contradicciones y palabrería barata tuvo que escribirla un hombre. A ver si tan guapo y experto en fx sos qué nos podrías mostrar para adaptar el libro

  16. No terminé de leer el artículo. La verdad me pareció… Cómo decirlo? Cómo llamarlo? Pareciera que al autor le hubieran pagado para tratar de desanimar al público de ver este film. O que fuera archienemigo del director. O es todo lo contrario?
    Y en mí, al menos, ha creado una necesidad de verlo, aún mayor de la que ya tenía.

  17. ¿Tantas veces tienes que repetir «alegoría»? ¿A quién pretendes intentar convencer -o auto convencerte- que es una mala película? Seguimos con el bendito (o maldito) pensamiento de pretender que las producciones audiovisuales sean una copia calcada a las novelas. Aunque valoro tu intención, lástima que, mas bien parezca un berrinche malcriado y hasta envidioso. Es lo mejor que he visto en años. No ha salido de cartelera, y directamente, ya es una película de culto.

  18. Una buena razón para no verla. Ideología sobre el rol de la mujer, en la sociedad?
    Su emancipación. Estamos de acuerdo con ello. Los abordajes dirigidos al gran público, terminan siendo, sólo comerciales, como Barbie…

  19. Me parece una crítica mordaz y pretenciosa, la película es formidable y atrevida, el director quiso dar su propia visión de la novela, seguro será premiada merecidamente y se hablará mucho de esta producción y no de esta crítica mal intencionada y petulante.

  20. Demasiado texto, no acabe de leer toda la crítica por que merecía demasiado esfuerzo continuar de un texto rebuscado a otro texto rebuscado. Pero siempre es la misma narrativa. «La adaptación cinematográfica no se parece en nada a su obra literaria original». Claro que no, por eso hay algo que se llama «visión del director».

  21. Una de las tantas cosas que me queda claro es que está reseña está repleta de «Alegorías» (En serio, que tú redactor revise tus textos porque abusas de ese término). Por otro lado, esa actitud INMAMABLE que tienen muchos críticos: «El libro fue mejor…» pues claro que es mejor!!! Porque no estás limitado en la visión de alguien más sino que aplicas tu propia imaginación a la historia, escenarios y personajes. Ahora, independientemente de la propuesta del director, lo que veo que se critica mucho no es la película sino el enfoque «antifeminista» que, según entiendo, existe también en el libro, mismo que fue publicado hace 32 años sobre eventos que se desarrollan en una cultura donde la mujer no tenía la visibilidad y derechos que tiene hoy en día así que de acuerdo a un contexto histórico, la película y el libro no están mal. Creo yo, que el principal error que cometes es querer comparar una película con un libro que son dos conceptos completamente diferentes bajo esa aura intelectualoide con términos rimbombantes para querer apantallar a un lector que francamente decidirá ver (o no) la película sin importar tu pretenciosa opinión.

  22. me pareció una película pretenciosa ,La película destaca por su arte y fotografía, respaldada por un elenco fuerte, pero sufre debido a un diálogo redundante y la falta de profundidad en el desarrollo del personaje principal. Esta carencia dificulta la comprensión del mensaje esencial de la novela, lo que puede llevar a interpretaciones erróneas, especialmente para aquellos sin conocimiento previo del contexto. No porque deba ser una copia fidedigna de la novela, pero considero que el guión dejo muchos hilos al aire.A pesar de mi gusto por el cine de arte duro, esta película no logró cautivarme debido a su descuido en la narrativa.

  23. Algo irrespetuosa pero eficaz crítica, aunque demasiado extensa para este medio. Solo quisiera preguntar, usando las mismas expresiones del autor, ?Por qué le asombra tanto que la intención de Lanthimos haya sido «fascinar a públicos, críticos y portadores de estatuillas dorada»…? Acaso no es eso lo que quieren todos, o casi todos los que hacen cine?

  24. ya el director me sorprendio con Canino y me atrapó con su cine .Esta película me entretuvo mucho ,me pareció muy bien hecha y me traslado s una época,a situaciones reales, a conocer un poco más de todo lo queces capaz rl ser humano ,lo cual el director griego es especialista y el mejor ..

  25. Lo veo más como una inspiración, la tomo de este libro pues ya esta, pero armar una película y darle el tono, la esencia para acreditarla a reconocimientos bueno es algo digno de ver, ya sea para compararla o solo para disfrutar de una obra perteneciente al séptimo arte. La estoy esperando por todo lo que abarca la película no solo por la comparación a un libro

  26. La critica del Sr. Ruiz me pareció que adolece de una indigestión cultural y de un exceso de encono. Supongo que es el sabor de los tiempos. Curiosamente, parece padecer de lo que le critica a la película (así como a Everything, Everywhere, All at Once), o sea de una gran confusión. Lo que bien se concibe, se expresa claramente, dicen los franceses. Excepto cuando uno trata de ser profundo, y solo alcanza a enredarse. Ademas de esa opinión, me permito adelantar una idea banal: un libro es un libro, y una película es una película. Son medios distintos, obras distintas, hechas por diferentes creadores. La relación entre ambos puede ser interesante, pero no necesariamente determinante. Hay libros que superan a las películas que se derivan de ellos (nadie ha logrado una buena versión de La Guerra y la Paz, por ejemplo), y hay películas que rebasan a los libros en los que se basan (Dr. Strangelove, o El Padrino, por ejemplo). Poor Things, Everything, Everywhere, All at Once, Barbie, me parecen películas originales, interesantes, refrescantes. Por cierto, en cuanto a los sets caricaturescos que el Sr. Ruiz critica en Poor Things, en cuanto terminó la película quise volver a ver E la Nave Va, y encontré la misma estética.

  27. Tomate un té y relájate de las pretensiones, además de leer los conceptos «adaptación libre» y «cine de autor». Una adaptación no tiene que ser un calco exacto de las ideas del libro que adapta, sino que las apropia y les puede incluso dar otra forma.

  28. Alegoría» ficción en virtud de la cuál un relato o una imagen representan o significan otra cosa diferente» obvio la película es una alegoría aunque al autor de la crítica no le parezca y lo repita incansablemente,así es ; y tuvo la libertad en la adaptación del propio Alasdair Gray autor del guión junto a Tony Mcnamara, èsta crítica no tiene sentido, es chocante de leer, a mí no me gustó el libro, consejo: mejor vean la película

  29. Mejor contraten a alguien que sepa de cine y no solo de letras, digo, si se va a hablar de películas, siquiera que se entienda que es otro medio.

  30. Una película peligrosa ofrecida a una sociedad confundida, el resultado garantiza un entendimiento erróneo o un entendimiento a modo para posibles depravados que la tomen como bandera, para tratar de impulsar sus bajezas. Aunque la protagonista es mujer la película no es exclusiva de las féminas, por lo que el mensaje llega por igual a bien intencionado y depredadores xuales. Muy peligrosa, la «oferta creativa» pero quizás no sea un accidente, todos sabemos y sospechamos que hollywood tienen una gran predilección por redes y trata de… conejos. a ver si no bajan mi comentario.

  31. Me encantó la película!!! Sus decorados, el diseño de producción, la actriz Emma y la evolución del personaje y amo a Mark Rufalo!!!

  32. Muchas palabras para replicar un cliché «El libro es mejor que la pelicula» ¿En serio?
    Y bueno ya que estamos en lo de los libros podrías leer Frankenstein y te entrarías que Frankenstein es el científico no la criatura

  33. Concuerdo con la crítica a la película, y es que, generalmente, las producciones de Hollywood raramente son fieles al mensaje del libro, no así tal vez en las producciones más independientes. Asimismo, como dice algún comentario, es sabida la intención de esta enorme industria, y cualquier mensaje que quiera develar ciertas verdades serán tergiversadas entre efectos especiales, lucecitas de colores y absurdos para la comedia, sin dejar de lado al séquito que temerosos de perder un status quo moderno levantan banderas de una sensibilidad ofendida basada en ideologías creadas para el sustento político; verdades tales como la del feminismo moderno creada por hombres mediocres, la infantilización de la mujer-puede ser la de un hombre- para su dominio, de la libertad sexual en una mente infantilizada -con claras intenciones de que una mente de niñ@ con cuerpo de mujer/hombre, pueda ser objeto de deseo sin un desarrollo completo- y encima que todo esto se vea como algo correcto. Y es que ver el avance de la película me hizo ruido el gran estimulo teniendo en cuenta que la historia se cuenta sola.

  34. anoche pude ver la película y considero que el director logró lo que buscaba, que la puesta en escena fuera recordada, inolvidable, impensable en sus giros de trama, pude notar que Lanthimos adapta su narrativa y sacrifica el estilo que lo había caracterizado [y llevado] al lugar de director de culto por películas como The Lobster, o Dogtooth, donde con pocos recursos cuenta impensables historias, ahora recrea escenarios y ángulos de cámara que no había utilizado antes como parte de sus historias, concede a los personajes actuaciones menos roboticas [rasgo que le caracterizaba] para acentuar precisamente sentimientos como el rechazo, la inocencia, la ignorancia, el amor y desamor hasta el punto de la tragedia…y la venganza.
    Se agradece al autor de esta crítica por ampliar la información del origen de la cinta, el libro en que está basada y su muy personal punto de vista acerca de esta, el cual comparto en algunos aspectos pero difiero principalmente en que para Lanthimos, Poor Things representa su obra maestra [al menos hasta el día de hoy]

  35. interesante crítica pero creo que queda a interpretación, Yorgos Lanthimos tiene un estilo muy particular. Será cuestión de revisitarla

  36. ah no, ya lo leí bien y solo puedo decir que es interesante las emociones tan intensas con las que escribió esta crítica jaja sumamente subjetiva, sesgada pero por lo menos se desahogó, enhorabuena 😌

  37. Pretender que una película ―en tanto adaptación audiovisual de un obra homónima y en tanto recurso narrativo diametralmente disímil con respecto a las historias que se narran en los libros― sea la fiel e inequívoca representación de dicho relato, es simplemente absurdo. No he leído el libro, pero sí he visto la película. Ambas historias son válidas y tienen valor artístico por sí mismas, puesto que en definitva son abstracciones subjetivas de la realidad. Si la película me gustó de sobremanera pese a no haber leído el libro, siginifca que ha sido bien ejecutada de algún modo u otro. Se supone que un director de cine cuenta con la libertad creativa y arbitraria de modificar el relato del libro a su antojo y crear su propia interpretación original. Muy soberbia la crítica del artículo.

  38. Esta crítica tiene mucho conocimiento del libro, pero poco de cine. Es evidente que no conoce la filmografía de Lanthimos, pues si hubiese visto Dogtooth, The Lobster, sabría que su elección de adaptación es totalmente coherente con su carrera como director. También menosprecia el uso de lentes pese a que es un tremendo trabajo del cinematógrafo que ya hizo algo muy similar en La Favorita. Habla de CGI y la película no se hizo con CGI sino con pantallas LED en vivo.

    Por último es extraño que no mencione que Lanthimos fue a Escocia a conocer a Alasdair Gray, de quién obtiene su autorización para adaptar el libro con gran entusiasmo. Y para qué detenernos en una visión del feminismo tan estrecha que de verdad parece querer explicarnos, una vez más, cuál es el verdadero feminismo y cuál no, algo a lo que ya estamos hastiadas y tristemente acostumbradas

  39. A ver, sí está de hueva la película y qué horror las cosas que se creen feministas pero son misóginas y que a Lanthimos ya le suelten lana pero:

    .Weddburn y McCandless son apellidos escoceses reales, no sólo que «suenan» escocés. Wedderburn, de hecho, viene de carnero castrado, una interpretación etimológicamente válida y mucho más relacionada a la novela que tu extraña e imaginativa aportación.

    .Entiendo por donde querías llevar el chiste de nuevamente nueva Prometea, pero te recuerdo que el moderno (que no nuevo) Prometeo es el Dr. Frankenstein, no la criatura. No sé si tu acercamiento a la obra de Shelley fue deshonesto, estúpido o ignorante para llegar a esta lectura equivocada del título. Intuyo la última, pero nunca se sabe.

    .Está raro defender con tanta vehemencia la obra de un cñor que conoció a Lanthimos, le dio un tour y le firmó todo para que hiciera la película que quisiera. Las adaptaciones pueden ser cualquier cosa. Nada más moralino que el concepto de «fidelidad».

    Salu2 cordiales.

  40. yo nunca he leído el libro. pero la verdad la película se me hace boba, pero entretenida. muy sexosa

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