La compañía teatral chilena El Signo presentará por primera vez en México Trazos rotos, “monólogo dramático-corporal”. Se estrenará el sábado 4 de julio a las 21:00 horas en el Centro de Danza Hojas de Té (Oslo 7, colonia Juárez, http://www.hojasdete.org ). En entrevista, la actriz chilena Catherina Valeska Ratinoff Bahamondes conversa sobre el cuerpo, el tejido teatral y los textos integrados en la puesta en escena.

Alejandro García Abreu: Afirmas que tu monólogo surge de “la dramaturgia del cuerpo como primera escritura o impresión”. ¿Cómo vinculas el cuerpo con el texto?
Catherina Valeska Ratinoff Bahamondes: En mi caso, la entrada a un proceso creativo surge desde la imagen, las formas y las sensaciones. Todo eso sucede en el cuerpo. Tomo el cuerpo como soporte narrativo. Cuerpo-texto. También existe un cuerpo histórico, ya que es ahí donde quedan impresas o grabadas esas cicatrices. Por ejemplo, cuando nacemos, el primer golpe brutal es la forma en que se nos desvincula de la madre: “El corte entre un instante y otro”. Somos seres que integramos un cuerpo emocional, mental y espiritual. Ahora mi búsqueda de esa dramaturgia corporal, gestual, que está en movimiento, surge desde la emoción. Imagino la emoción como una arteria que une el cuerpo con la palabra. Imagino la emoción como el flujo de tinta con el que se escribe el cuerpo.
AGA: ¿De qué manera se ajustan los diversos elementos que conforman el tejido teatral y el acto vivencial?
CVRB: Lo bello del teatro es que es un acto vivo, vivencial. Es un momento de encuentro colectivo y social. Los elementos simbólicos e imaginarios se ajustan a una realidad que yo, como espectadora, logro identificar. Sabes que existen.
AGA: ¿Cuál es el origen del teatro performático?
CVRB: Es una expresión escénica que involucra diferentes lenguajes pero surge de lo visual. Las primeras experiencias comienzan en la década de 1970. Se busca experimentar con el lenguaje visual, sonoro y simbólico de una instalación conceptual viva. Un importante referente es John Cage con sus instalaciones teatrales sonoras. Después la danza desemboca en la danza-teatro.
AGA: ¿Cómo defines la estrecha relación entre la danza y el teatro en tu propuesta?
CVRB: La defino como unidad. Busco integrar ambos lenguajes.

AGA: Aseveras que Trazos rotos presenta una problemática de género que “habla no sólo de violencia, de miedos y silencios, sino que también se refiere al cuerpo como campo de registro y de memoria”. ¿Cuál fue tu primera aproximación al concepto y a la representación del cuerpo?
CVRB: Como decimos en el teatro: se trata de buscar la memoria emotiva para encarnar ese otro cuerpo que vas a representar. La observación y la improvisación son muy importantes. De ahí surgen muchas cosas.

AGA: Planteas que el cuerpo nos delata. ¿De qué manera percibes las huellas que quedan en él?
CVRB: Las veo. Veo las miradas tristes de algunas mujeres: pienso en el tema de género. Su gestualidad puede evidenciar un trauma, por ejemplo. La actitud con que nos movemos nos evidencia.

AGA: En el proyecto abordas textos de Diamela Eltit, Mario Bahamonde y Alejandra Pizarnik. ¿Cómo fue el proceso de integración de la obra de los tres autores?
CVRB: La obra nació en Antofagasta, zona de minería. Viví ahí cinco años y tuve muchas observaciones de la geografía y la gente. Y un problema que se da mucho, por la demanda laboral, es el sistema de turno. En muchas ocasiones esto genera rupturas, maltrato familiar por celos o desconfianza. Los textos fueron integrados después, yo ya los conocía. Siempre me provocaron. Encontré el momento para integrar y encarnar.
Alejandro García Abreu
Ensayista y editor.