Las siguientes obras de ficción y ensayo académico y divulgativo intentan desdibujar la línea que separa a los hombres del feminismo. Recordemos que la teoría feminista busca la equidad entre hombres y mujeres y no tiene como objetivo crear divisiones sociales. Recomendamos ocho lecturas que, creemos, son un recorrido valioso para incitar a los hombres a tener conversaciones incómodas pero necesarias con las mujeres de su vida, a cuestionar prácticas machistas cotidianas y extremas, a explorar experiencias femeninas sin prejuicios, a vivir a través de la lectura el sufrimiento de mujeres que han sido lastimadas por sus hijos, sus esposos, sus amigos, sus jefes, a reconocer que los hombres también sufren dentro de una sociedad patriarcal y, sobre todo, a encontrarse a sí mismos sin la presión de lo que significa “ser hombre”.
• bell hooks, El deseo de cambiar: Hombres, masculinidad y amor (2020)

El movimiento feminista se ha concentrado, en los últimos años, en los avances laborales y políticos de las mujeres; cada día las mujeres contamos con más derechos y cada elección hace evidente la participación femenina en distintos cargos públicos. Pero ¿por qué los hombres y, en consecuencia, la cultura patriarcal se niegan a considerar las demandas de las mujeres en la esfera emocional de sus vidas? La afamada escritora y activista feminista bell hooks (1952-2021) parte de la idea de que “la presunción masculina es que los hombres de verdad no sienten dolor”. Esta construcción social de la masculinidad afecta a hombres y mujeres por igual, sin importar su orientación sexual. Reducir el significado de lo que es un “hombre de verdad” a la ira y, en extensión, a las acciones violentas destruye la posibilidad de que los hombres se definan a sí mismos por su identidad única, porque su valor como personas siempre va a estar ligado a sus acciones y a su estoicismo ante sus propias emociones. La exploración de bell hooks sobre el amor, desde la perspectiva social de género y su manifestación en la cultura patriarcal, traza el mapa de un terreno inexplorado para muchos hombres: el precipicio de las emociones; y más importante aún ofrece respuestas a las preguntas acerca del amor “que hacen los hombres de todas las edades de nuestra cultura”.
• Caroline Criado Pérez, La mujer invisible (2020)

Esta valiosa investigación respalda lo que la teoría feminista lleva reclamando desde hace siglos: vivimos en un mundo de hombres para hombres. Entonces, ¿qué sucede con la vida cotidiana de la otra mitad de la humanidad? La periodista y activista británica Caroline Criado Pérez se aventura a analizar, a nivel mundial, la ausencia de datos relativos al género y descubre que en una sociedad permeada por la mirada masculina tanto la arquitectura de los baños públicos, la famosa unitalla en productos genderless —un piano o el asiento de una bicicleta, por ejemplo— como los estudios clínicos están hechos exclusivamente para hombres y pensados a través de una lente sexista que invisibiliza a las mujeres. Los números no mienten y el análisis de datos se ha convertido en una de las herramientas más poderosas de la actualidad, por lo que la investigación de Criado Pérez es imprescindible para entender, más allá de la teoría, la realidad que excluye a las mujeres del mundo en el que habitan.
• Nuria Varela, Feminismo para principiantes (2019)

La obra de la periodista española Nuria Varela nos recuerda por qué el feminismo sigue siendo tan relevante en el siglo XXI como lo fue en sus inicios en el siglo XVIII: “¿Por qué están excluidas las mujeres? ¿Por qué los derechos sólo corresponden a la mitad del mundo, los varones? ¿Dónde está el origen de esta discriminación? ¿Qué podemos hacer para combatirla?”. Gracias a esas interrogantes y mediante una meticulosa investigación de aquella cara oculta de la historia —la de los personajes femeninos— entendemos por qué el feminismo es una revolución del statu quo, de la hegemonía del pensamiento que cuestiona las grandes ideas de la civilización contemporánea: democracia, religión, familia, justicia, desarrollo económico, sistema de salud, educación, entre muchos otros conceptos que fueron pensados sin considerar a la otra mitad de la población y, en ocasiones, a costa de ella. La investigación de Varela es una introducción certera para quien busque un primer acercamiento al feminismo, a su relevancia a lo largo del tiempo y sus orígenes históricos.
• Simone de Beauvoir, La mujer rota (2015)

Simone de Beauvoir —escritora francesa, filósofa existencialista, activista política y feminista; en suma, una de las pensadoras más influyentes del siglo XX— publicó en 1967 una colección de tres novelas cortas, reunidas bajo el título de La mujer rota. El primer relato, “La edad de la discreción”, sigue la vida de una mujer de sesenta y tantos años quien cae en enormes desilusiones. En tan sólo tres semanas esta experiencia la orilla a cuestionar el valor de su existencia como mujer, como esposa, como madre, como profesionista retirada y como escritora. En “El monólogo”, la segunda novela corta, una mujer imagina en sofocantes circunloquios las formas en las que pudo haber ayudado a su hija antes de que se suicidara. Las oraciones carecen de comas; los pensamientos son desorganizados y confusos; detalles que abonan a la experiencia delirante que ella padece desde hace varios años. Por último, está la historia que le da título a la obra, formada a partir del diario de Monique, una mujer de cuarenta años que se enfrenta a una infidelidad en su matrimonio y durante medio año escribe su declive físico y mental ante la pérdida de este amor. A través de las entradas del diario de Monique entendemos las terribles consecuencias de edificar una vida a partir de otra, en este caso la de su marido, y en consecuencia de su vínculo con él. En conjunto, esta obra de Simone de Beauvoir es una robusta representación literaria del deterioro que conlleva una enorme desilusión personal —ya sea a causa del trabajo, del fin de un matrimonio o la muerte repentina de un ser querido—, entendida desde el punto de vista femenino con la mira puesta en el comportamiento de distintos personajes masculinos.
• Mary Gaitskill, Esto es placer (2020)

A raíz del movimiento #MeToo, la escritora estadunidense Mary Gaitskill confecciona esta breve y poderosa novela que nos recuerda cómo la ficción puede comunicar una verdad muchas veces desfigurada por la realidad: no todo es blanco y negro. Esto es placer es una exploración de las distintas tonalidades de gris que esconden las relaciones humanas. En este caso, los matices se revelan con el relato de la amistad de Quin, afamado editor acusado de acoso sexual, y Margot, su mejor amiga. ¿Qué sucede cuando a tu mejor amigo lo denuncian muchas mujeres de ser un depredador? ¿Mantienes la amistad de más de dos décadas que han construido juntos? ¿Le das la espalda y no lo vuelves a ver? ¿Lo defiendes con voz segura en una habitación llena de gente que lo desprecia, porque él no pudo haber hecho esas cosas, porque él no es así? ¿Eres peor que él por ser mujer y quererlo todavía? ¿Por valorar su amistad? Estas son algunas de las cuestiones con las que Gaitskill plantea la complejidad moral del acoso: “hacer lo correcto” no es una receta universal.
• Lydia Cacho, #EllosHablan Testimonios de hombres, la relación con sus padres, el machismo y la violencia (2018)

La mirada de la periodista mexicana Lydia Cacho se centra en un significado tan ambiguo como contradictorio de la idea de “ser hombre”. El libro está conformado por dos partes: la primera, contiene entrevistas personales que desnudan la violencia y el miedo como pilares de la relación entre padre e hijo; la segunda, una rigurosa investigación documental que abarca desde el bullying como refuerzo del machismo hasta la exploración de una nueva paternidad, desde el movimiento #MeToo en México, hasta los problemas que esconde la caballerosidad. “¿Podrán los hombres cambiar su comportamiento violento?”, se pregunta la autora. Cacho ataca por todos los ángulos posibles el acuerdo social firmado por el machismo de la normalización de la violencia para educar a los niños que, una vez hombres adultos, se dedican a reproducir esa violencia idealizada. Esta obra se podría definir como un intento para acercar a los hombres a otras alternativas para entender y reproducir su masculinidad.
• Claudia de la Garza y Eréndira Derbez, Machismos cotidianos (2020)

La investigadora Claudia de la Garza, de la mano de la ilustradora Eréndira Derbez, nos recuerdan que la palabra micromachismo no tiene que ver con el tamaño de las agresiones, sino con su cotidianidad y su persistencia. Hay una infinidad de agresiones machistas tan normalizadas que tanto hombres como mujeres las reproducen. Tal vez el machismo cotidiano no deja heridas en la piel, pero esa discreción aparente no lo hace menos nocivo para las mujeres. Los pequeños actos de violencia sostienen la desigualdad entre hombres y mujeres, dando lugar al “espejismo de igualdad” —término acuñado por algunas autoras feministas para explicar cómo la teoría puede crear ilusiones que se desvanecen ante la crudeza de la práctica. Este libro nace de una conversación colectiva entre mujeres que revela cómo la cotidianidad está repleta de violencia machista escondida a simple vista. Casi un centenar de ejemplos construyen la realidad del entorno urbano que viven las mujeres a diario en la Ciudad de México.
• Marta Lamas. Dimensiones de la diferencia. Género y política: antología esencial (2022)

No podía faltar una autora en esta lista: Marta Lamas. La antropóloga e investigadora mexicana se ha dedicado, desde principios de los años setenta, a reflexionar sobre el feminismo tanto local como global. Para reconocer su trayectoria y claridad intelectual, el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) acaba de publicar en versión electrónica Dimensiones de la diferencia. Género y política: Antología esencial, con un estudio introductorio de Gabriela Méndez Cota, coordinadora del volumen. ¿Qué se antologa aquí? Para empezar: las referencias al trabajo de Lamas como colaboradora y editora de Fem, cuyo mérito es ser nada menos que la primera revista feminista en América Latina. Aparece también su preocupación por entender cómo se han utilizado los términos “sexo” y “género” en las últimas décadas. Surgen entre las páginas los nombres de Judith Butler e Iván Illich para estudiar sus influencias y diálogos en la investigación feminista latinoamericana. Así, se pone de relieve la relación entre la sexualidad y el poder —la idea de “política sexual”, que debe ser ante todo democrática, como lo argumenta Lamas. Además, la antologia resalta cómo la escritora y profesora mexicana ha puesto el acento en una diversidad de temas como el aborto, el trabajo de los cuidados y el comercio sexual. La compilación agrega autores en los que Marta Lamas se ha detenido con especial atención: Virginia y Leonard Woolf, Rosario Castellanos, Octavio Paz, entre otros.
Melissa Cassab
Editora de nexos en línea
Kathya Millares
Subdirectora editorial de nexos