¿Cómo ser más eficientes? ¿Cómo ser más productivos, y aprovechar mejor el tiempo? ¿Cómo organizar las prioridades laborales? En resumen: ¿cómo trabajar mejor? Esta pregunta, que seguramente nos hemos planteado todos en algún momento de nuestra vida adulta, es el título de la exposición de Peter Fischli (1952) y David Weiss (1946-2012) en el Museo Jumex. Presentada anteriormente en el Solomon R. Guggenheim Museum de Nueva York, esta retrospectiva de la dupla suiza toma su título de una de sus obras más famosas: How to work better, una lista con diez puntos que los artistas encontraron en una fábrica de cerámica en Tailandia.

(Peter Fischli David Weiss. How to Work Better, 1990. © Peter Fischli and David Weiss)
Durante mucho tiempo, tuvieron una foto de este letrero en su propio estudio como recordatorio, mismo que en 1991 convertirían en un mural. Los consejos son de una sencillez digna de las tarjetas de Hallmark, o las galletas de la suerte chinas, pero a la vez contienen una sabiduría contundente e irrefutable. How to work better propone un antídoto al régimen expansivo del trabajo, a las exigencias de productividad con las que vivimos día a día, y lo hace con el lenguaje más simple:
“1 Haz una cosa a la vez. 2 Conoce el problema. 3 Aprende a escuchar. 4 Aprende a hacer preguntas. 5 Distingue lo que importa de lo que no vale la pena. 6 Acepta el cambio como inevitable. 7 Admite tus errores. 8 Dilo tan simple como puedas. 9 Ten calma. 10 Sonríe”.
Sin embargo, éste no pretende ser un instructivo para navegar mejor una sociedad capitalista contemporánea. Si lo fuera correría el riesgo de volverse sólo un souvenir, como el poster que se puede adquirir por un módico precio en la librería del museo. No, este How to… se trata más bien de un punto de entrada a la exposición y a la práctica de los artistas, quienes buscan desglosar la complejidad de la sociedad actual y apelar a la imaginación del espectador.
El primer piso exhibe una serie de esculturas de pequeño formato en arcilla sin cocer, están en un cuarto repleto de pedestales blancos coronados por lo que parecen ser ejercicios de modelado sin acabar. Las medidas de seguridad y conservación que dictan los custodios antes de entrar a la sala logran hacer sentir a cualquiera como un intruso en el estudio de los artistas, pero pasado ese momento incómodo, se descubre un micro-universo de la mente humana. Iniciada en 1981, Suddenly this overview persigue un ambición enciclopédica: abarcar todo lo que existe bajo el sol, y representarlo en arcilla. A pesar de la imposibilidad de su meta, Fischli y Weiss representan escenarios que comprenden desde lo cotidiano hasta lo histórico. La visita al dentista se muestran junto al desembarco de los aliados en Normandía, a un lado del Sr. y la Sra, Einstein después de haber concebido a su hijo, el genio Albert, y La enciclopedia de lo común descansa junto a una Ametralladora semiautomática y un Fantasma. Otro subgrupo de esculturas representa lo que el dúo llamó “Opuestos populares”, antónimos y conceptos binarios como “limpio y sucio”, “arte y ocio”.
Algunas piezas están a punto de desmoronarse y las figuras en el barro craquelado difícilmente se distinguen, pero aún este detalle mantiene la coherencia en la serie mientras que subraya su dimensión tangible. Las representaciones en realidad son herramientas, soportes para los títulos que las transforman. Las fichas de cada escultura desestabilizan la lectura e implican diferentes narrativas que dejan al descubierto la coautoría del visitante al momento de la interpretación. Si, como explican los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, estamos construidos por el lenguaje y todo lo que conocemos y somos capaces de concebir lo dictan las palabras, Fischli y Weiss nos permiten apreciar el potencial del lenguaje para (re)crear nuestro entorno y nuestra identidad.1

(Peter Fischli David Weiss. Peter camino a casa después de su primer día de clases, (de la serie “Suddenly This Overview”, 1981 -). Arcilla sin cocer. Colección particular. © Peter Fischli and David Weiss.)

(Peter Fischli David Weiss. Opuestos populares: Chistoso y tonto, (de la serie “Suddenly This Overview”, 1981 -). Arcilla sin cocer. Colección particular. © Peter Fischli and David Weiss.)

(Peter Fischli David Weiss. El Sr. y la Sra, Einstein después de haber concebido a su hijo, el genio Albert, (de la serie “Suddenly This Overview”, 1981 -.) Arcilla sin cocer. Colección particular. © Peter Fischli and David Weiss.)
El segundo piso te recibe con una iluminación más dramática y entras a un claroscuro en el que alcanzas a ver los restos del montaje. A primera vista parece que se han olvidado de recoger los materiales de producción, pero pronto asalta la duda: la ficha de sala revela que todo lo que se puede ver en la galería está hecho de espuma –como la utilería de cine y teatro– y que cada objeto fue tallado y pintado a mano por los artistas y sus asistentes. El poliuretano es la materia prima con la que producen un mundo entero de replicas: cajas de pizza, recipientes con pintura, zapatos sucios, tablones de madera y brochas, que como espectadores difícilmente podríamos diferenciar de sus contrapartes verdaderas. Este despliegue de virtuosismo técnico por el que tanto claman algunos detractores del arte contemporáneo no hace sino complejizar la situación: ¿deberíamos contemplar los props de una filmación de la misma forma que vemos las obras de arte en una galería o en un museo? La más clásica: ¿basta con producir algo con suficiente destreza técnica para llamarlo arte? ¿Aplaudir la referencia directa al readymade y la exhibición del objeto encontrado implica aplaudir la falsificación y el engaño de un público ingenuo?

(Peter Fischli David Weiss. Sin título, 1994–2013 (detalle). Poliuretano pintado, 164 partes. Las dimensiones generales varían con la instalación. Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York, adquirida con fondos aportados por el Consejo de Colecciones y mediante previas donaciones de un donador anónimo, el Sr. Nathan L. Halpern y Sra., y el Andrew Powie Fuller y Geraldine Spreckels Fuller Bequest 2014.115. © Peter Fischli and David Weiss. Foto: Jason Klimatsas.)
A pesar de su elaborada producción, las piezas no dejan de tener un diálogo con la escultura minimalista. Los pedestales blancos, inertes y apilados a la mitad de la galería, evocan las cajas de Donald Judd y las estructuras modulares de Sol Lewitt. Además, la iluminación de la sala juega un papel clave en la percepción de las obras que en definitiva no se verían tan realistas con luz natural. Sin embargo, al no poder tocarlas sólo nos queda confiar, y dudar de nuestros ojos: las cosas no siempre son lo que parecen. Con esta instalación, Fischli y Weiss también extienden un comentario sobre la influencia de las películas de Hollywood, las cuales trastocan la manera de imaginar nuestra propia vida, y cómo debe sonar y verse la realidad.
La colaboración entre estos dos artistas empezó en 1979 con una serie de fotomontajes titulado Sausage Series. Ya desde entonces se podía apreciar en su trabajo un uso particular del lenguaje para dar forma y vida a sus propuestas. Según Fischli, fueron a comprar materiales al supermercado y pasaron antes a un deli en donde, al ver la vitrina llena de carnes frías, decidieron que ahí tenían todo lo que necesitaban para trabajar. En estas fotografías se desplaza el foco, de la pretensión del arte contemporáneo, hacia lo más mundano: una Visita a la tienda de tapetes de salami y salchichón, el accidente entre dos coches-salchicha, o la vista idílica del poblado en los Alpes – hecho de cuadritos de queso, almohadas y un edredón –, sugieren que su sentido del humor siempre ha sido un motor constante detrás de las obras. Y aunque nunca hayamos atestiguado el bautismo de las piezas, algo nos dice que no debe haber sido un momento muy solmene entre los dos artistas, sino más bien un “intercambio Montessori” de posibles escenarios y títulos. Lo que nos queda de niñez encuentra en esta serie un anhelado momento de redención: Fischli y Weiss no sólo juegan con su comida; ellos están trabajando.

(Peter Fischli David Weiss. En la Tienda de Tapetes (de la Serie Salchicha), 1979 Impresión cromógena, 24 x 36 cm. Walker Art Center, Minneapolis, Fondo de Adquisición Clinton and Della Walker, 1993. © Peter Fischli and David Weiss)
Pero el premio a la documentación más disciplinada del ocio se la lleva Equilibres – a quiet afternoon. Esta serie de fotografías, tomadas entre 1984 y 1986, es el registro de un Jenga hogareño todo-terreno, que consiste en apilar elementos que desafíen la gravedad. Aquí el juego vuelve a encontrar un cómplice en lo cotidiano –utensilios de cocina, zapatos, verduras, sillas, y llantas, entre muchas otras cosas–, composiciones inútilmente dispuestas frente a la cámara, que colapsaban no bien se habían fotografiado. Pero la imagen es sólo la mitad de la ecuación. éstas sólo se completan cuando se les da un título, como El secreto de las pirámides, o El hombre de la perpetua amargura. Estas ideas logran transformar las configuraciones más abstractas frente a nuestros ojos y abrir las posibilidades de lectura en cada caso.

(Peter Fischli David Weiss. Comienza un nuevo día, 1984 y El secreto de las pirámides, 1986 (de la serie Equilibrios [Una tarde tranquila], 1984–86) Impresión cromógena, 30 x 24 cm. La Colección Jumex, México. © Peter Fischli and David Weiss.)
Fischli y Weiss dedican esfuerzo y tiempo a disimular el arduo trabajo que representa montar cada composición, predestinada a perder el equilibrio y desaparecer. En este tipo de actos abiertamente improductivos es que radica su crítica hacia un sistema que demanda productividad y formas medibles de riqueza en todos los ámbitos. Como lo formula Gabriel Villalobos en el cuadernillo de la exposición, a partir del texto del filósofo austriaco Iván Illich: ¿es posible explorar la idea de arte como una forma de desempleo útil?, y ¿puede el arte ofrecer una vía para contrarrestar el dominio del trabajo sin perder su relevancia como una ocupación productiva?2
Pero no todo es sutil rebeldía en la exposición. Cómo trabajar mejor también tiene momentos que rayan en el cliché del cliché, y series enteras que pueden pasar fácilmente inadvertidas. Las series de Flores y Hongos, Aeropuertos, y Mundo visible reproducen abiertamente los lugares comunes de la fotografía, con una estética cursi y amateur como la que podemos encontrar en cualquier búsqueda de imágenes en Google –aunque claro, ellos iniciaron estos proyectos mucho antes de la llegada del internet. Fischli y Weiss no buscan legitimar las fotos que se producen. Al contrario: sin sentenciar ni emitir un juicio de valor, le otorgan al espectador el trabajo de decidir qué hace a una imagen valiosa. Sin embargo, estas series no logran incomodar a nadie, ni llevarnos hacia una reflexión más profunda acerca de la cultura visual. A este dúo se les ha criticado por ser poco radicales y tener un acercamiento más bien tibio hacia algunos temas. Pero si bien algunas de sus obras corren el riesgo de quedarse en un nivel superficial y ser entendidas sólo como una mezcla de colores radiantes y efectos asombrosos, Fischli y Weiss ante todo se proponen ser generosos con el espectador sin ser condescendientes, y apuestan por una crítica aguda pero discreta.

(Peter Fischli David Weiss. Vista de instalación de la exposición Peter Fischli y David Weiss: Cómo trabajar mejor en el Museo Jumex, Ciudad de México)
Para la exposición en el Museo Jumex, How to work better fue instalada en un edifico sobre la Avenida Balderas esquina con Ernesto Pugibet en el Centro Histórico. Frente al mercado de artesanías de La Ciudadela, enmarcado por un Oxxo, banquetas congestionadas y edificios en construcción, el mural podría tener un potencial transformador… que nunca termina de consolidarse: la obra no se tradujo al español, por lo que permanece ajena a su entorno y ocupa el espacio público sin activarlo en su totalidad. Por suerte, la retrospectiva en el museo basta y sobra para redimir a Fischli y Weiss. Ellos nos invitan a redescubrir el lenguaje del juego como puente a la realidad, para encontrarnos con una definición distinta del trabajo y la productividad. Si nuestra percepción de la realidad está mediada por las palabras, es en ellas que podremos encontrar la plasticidad para modelar una apreciación distinta, una salida en donde sólo había una pared pintada.

(Peter Fischli y David Weiss. How to work better (1991), vista de instalación del mural en la esquina de Avenida Balderas esquina con Ernesto Pugibet en el Centro Histórico., como parte de la exposición Peter Fischli y David Weiss: Cómo trabajar mejor en el Museo Jumex, Ciudad de México)
1 Maturana, Humberto R. y Francisco J. Varela, The Tree of Life, Boston: Shambhala Publications, 1987. p234 – 235
2 Villalobos, Gabriel. Cuadernillo de la exposición “Peter Fischli y David Weiss: Cómo trabajar mejor. Ciudad de México: Museo Jumex, 2016. p 61.