
Dallas Buyers Club (E.U.A., 2013)
Director: Jean-Marc Vallée
Género: Drama
Guionistas: Craig Borten y Melisa Wallack
Actores: Matthew McConaughey, Jennifer Garner y Jared Leto
Otra de las cintas nominadas al Óscar a mejor película, en gran medida por las actuaciones de Matthew McConaughey y Jared Leto. El simple cambio físico de McConaughey es suficiente para justificar su nominación al Óscar a mejor actor, pero la combinación de los dos actores es lo que le da peso a la narración y hace de Dallas Buyers Club una cinta biográfica digna de medirse con las mejores películas del año.
La cinta se basa en la historia real de un electricista aficionado al rodeo, llamado Ron Woodroof, quien se contagió de sida y creó un negocio de contrabando de drogas para tratarse a sí mismo y a otros enfermos. Para representar a dicho personaje, McConaughey tuvo que perder veinte kilos, una cifra que impresiona, pero que no es suficiente para describir el cambio que sufrió. Hay escenas en las que no das crédito que la persona en pantalla sea Matthew McConaughey. Esto, combinado con la mejor actuación registrada de su carrera, obliga al espectador a sumergirse en la historia. Es un efecto raro y difícil de lograr para actores que ya tienen un nombre en la industria. Muchas personas van al cine a ver al actor, sin importar qué papel esté desempeñando, como quien va a ver a un conocido en pantalla. Los productores cuentan con esa familiaridad y es uno de los objetivos de cualquier actor, convertirse en una marca, en lo que en el medio se conoce como household name.
Una vez que un actor es una marca podría quedarse en una zona segura, haciendo personajes recurrentes y probados para su perfil y eso es lo que demuestra que Matthew McConaughey es un actor comprometido con su profesión, que busca retos y se arriesga. Ver eso siempre vale la pena y, cómo se hace con gran éxito, más aún. Sandra Bullock también es un buen ejemplo este año de actores arrojados. Jared Leto es otro gran ejemplo y da la casualidad de que está en la misma película que McConaughey.
Aparte de las actuaciones, la película tiene una atracción que solo se consigue cuando el arte se inspira en la realidad. Las historias que se apegan lo más posible al material que las inspira poseen un peso específico que es difícil definir y casi imposible de imitar solo con la ficción. El impacto sobre el público es fundamentalmente diferente, porque los personajes son más carne y hueso que imaginación.
Películas de este estilo resultan difíciles de hacer y de ver, porque no son a lo que estamos acostumbrados, en muchas partes carecen de clímax, los finales inesperados y sin grandes moralejas exigen cierta complicidad. El público debe entender que lo que está viendo fue la vida de alguien y que los creadores de la película no forzaron la historia para que encajara con un modelo. He ahí el acuerdo tácito al que te invita Dallas Buyers Club.
Todo esto para explicar que Dallas Buyers Club no es una película fácil. No quiero dar la impresión de que es aburrida, simplemente es una historia que da mucho al espectador, pero le exige en la misma medida.
SensaCine: 3.5 de 5
IMDb: 8.0 de 10
Rotten Tomatoes: 94 % de 100%
Mateo: qué interesante reseña sobre esta película que efectivamente obliga al espectador a hacer 8uin esfuerzo adicional, pues entre otras cosas dan ansias ver tanta flacura sabiendo que fue a costa de un esfuerzo enorme del actor para dar con el papel. No es complaciente en lo más mínimo. Felicidades por este trabajo que mandaré a todas las amigas aficionadas y apasionadas del cine.